
- Ludwig van Beethoven - Joseph Karl Stieler
Ludwig van Beethoven, último gran representante del clasicismo, precursor e innovador, apasionado en su vida, misógino y amante; figura romántica por excelencia, alcanzó gran popularidad gracias a sus sinfonías. Si bien sus obras musicales han servido para dar pie y acompañar a innumerables obras plásticas, gráficas y audivisuales (ya sea como excusa, como fuente o bien como sugestión), su vida ha sido tanto o más inspiradora, dando lugar a numeros obras artísticas.
De todos las formas en que su figura ha sido tratada, hoy queremos abordarla como icono cinematográfico.
Beethoven como excusa desde los inicios del cinematógrafo
La figura del compositor alemán ya aparece en los albores del cine: en 1909 el escritor y director galo Victorin-Hippolyte Jasse, pionero del cine francés, daba a luz una película titulada Beethoven, protagonizada por Harry Baur, Germaine Dermoz y Charles krauss entre otros.
Sin abandonar el cine mudo, nos encontramos, casi veinte años después (1927), con un producción austriaca de Hans Otto: Das Leben des Beethoven (La vida de Beethoven), siendo en esta ocasión el actor Fritz Kortner, el encargado de representar el papel del músico nacido en Bonn.
Para ponerle voz a Beethoven habremos de esperar a 1936, con la película francesa Un grand amour de Beethoven (Un gran amor de Beethoven), una apasionada biografía dirigida por Abel Gance.
La tormentosa relación con su sobrino
En 1985 hace aparición una coproducción hispano-alemana titulada Le neveu de Beethoven (El sobrino de Beeethoven), dirigida por Paul Morrisey, basada en varios libros que ahonda en la relación del compositor con su sobrino: las memorias ficticias de Karl van Beethoven que escribió en 1957 Jacques Brenner, y el libro de Luigi Magnani "Il Nipote di Beethoven" (1972).
La relación de Beethoven con su sobrino ha hecho correr ríos de tinta: Beethoven, enfrentado con la viuda de su hermano, Johanna, consigue la custodia de su sobrino; sin embargo la relación entre tío y sobrino nunca fue demasiado buena, los roces y desaveniencias fueron un continuum en su relación. Éstos, junto a las deudas adquiridas en el juego, fueron la probable causa del intento de suicidio de Karl en 1926.
La amada inmortal
Otros de los recurrentes temas que sale a colación en los biopics del compositor, es la "amada inmortal": tras la muerte de Beethoven son halladas una serie de epístolas dirigidas a una mujer a la que llama "mi amada inmortal". Nunca se ha llegado a descrifar quién era esa destinataria anónima; se han ofrecido varios nombres como probables, si bien no deja de ser también posible la teoría de que se refiera a un ideal y no a una persona concreta.
Este misterio es la base de varias películas, como la mencionada Un gran amour de Beethoven, y la más moderna Inmortal beloved (distribuida como Amor inmortal en España) de 1994, dirigida por Bernard Rose y protagonizada por el sobreactuado Gary Oldman, en el papel del Ludwig van Beethoven. Esta película es una biografía novelada que presume que esta destinataria sería su cuñada Johanna, con quien concebiría un hijo que no sería otro que su sobrino Karl. Estas ficciones, sin prueba alguna que las sustenten, no son descabelladas como base para explicar ciertos comportamientos del compositor, si bien han sido refutadas ya por biógrafos como Maynard Solomon.
Si su base histórica es endeble, no es menos cierto que la tendencia romántica del film (un acercamiento al carácter apasionado, frustrado y misógino de Beethoven) y la banda sonora excepcional (fragmentos de la obra de Beethoven cuidadosamente dispuestos) le otorgan un cierto privilegio dentro de los desafortunados biopics sobre Beethoven.
Un último acercamiento a la figura de Beethoven
No podemos dejar en el tintero el último blockbuster sobre el compositor alemán: Copying Beethoven (Copiando a Beethoven), 2006, dirigida por Agnieszka Holland y protagonizada por Ed Harris y Diane Krueger. Esta es una ficción que, basándose en la composición de la Novena Sinfonía, se toma tantas licencias como pueden ser posible, dando lugar a una historia entre un Beethoven al final de su vida y una estudiante a quien contrata para que copie su obra. Tanto la idea de que una mujer ejerciera tal puesto (en realidad fue copiada por dos hombres) como que pudiera impunemente desviar la composición del maestro, hacen que la película se acerque más a la ciencia ficción que a la biografía novelada.
Otras acercamientos
No debemos de olvidarnos de citar también las producciones televisivas Beethoven Lives Upstairs (Beethoven vive arriba) ganadora de un Emmy en 1992, o Eroica del 2003 (producida por la BBC). También hay que destacar otros productos audiovisuales, como aquellos que optan por el documental, como es el caso de la canadiense An Immortal Spirit (Un espíritu inmortal); o Ludwig van, 1969, del compositor y escenógrafo Mauricio Kagel, una mezcla de concierto, cine y radio, realizada para el Año Beethoven.
Por último queremos hacer una mención a la importancia que Beethoven ha ejercido en muchos filmes donde su música se ha utilizado con profusión: un ejemplo es la inserción de la Sexta Sinfonía en uno de los números de su película Fantasía de Walt Disney, y, por hacer una mención de absoluta actualidad, la inclusión de buena parte de fragmentos de la música beethoviana en la galardonada The king´s speech (El discurso del rey), con especial presencia del segundo movimiento de la Séptima Sinfonía: un clímax perfecto para un película redonda.
