Con el reinicio del Universo DC, casi todos los héroes encontraron nuevos inicios y orígenes. Una tarea similar requieren los villanos, al menos los más trascendentes. En Batman. El Caballero Oscuro: Ciclo de violencia, el guionista Gregg Hurwitz aplica al Espantapájaros un filtro tan siniestro como el que ya mostró con el Pingüino y encuentra en el dibujante David Finch un aliado indispensable para oscurecer su universo. Al mismo tiempo, Hurwitz y Finch exploran la importancia del miedo en la esencia de Batman y el encaje del vigilante en la vida de Bruce Wayne.

El nuevo Espantapájaros

ECC Ediciones publica Batman. El Caballero Oscuro: Ciclo de violencia al precio de 15,95 euros. El volumen comprende los números 10 a 15 de Batman: The Dark Knight, publicados por DC Comics entre agosto de 2012 y febrero de 2013; además de una historia del número 1 de Legends of the Dark Knight, de diciembre de 2012. Es el tercer libro en español de El Caballero Oscuro, tras Amanecer dorado, que incluía la serie antes del relanzamiento del universo DC, y Terrores nocturnos. En estos libros falta el número 9 de The Dark Knight, incluido en el número 9 de la colección regular de Batman por ser parte del crossover La noche de los Búhos.

Ciclo de violencia es la historia de presentación del Espantapájaros, el aterrador alter ego de Jonathan Crane. Es psicólogo, pero no profesor universitario como lo era antes del reinicio del Universo DC. Mantiene su obsesión por los miedos ajenos, pero esta vez encuentran una muy profunda explicación personal y familiar que convierte dicha obsesión en un trauma de origen infantil. Y es difícil no relacionar el impactante cambio visual en el Espantapájaros, que se cose sus propios labios para asemejarse al muñeco del que toma su nombre, con el nuevo aspecto del Joker anticipado ya desde el primer número de Detective Comics.

El guión de Gregg Hurwitz

La mejor carta de presentación de lo que cabe esperar de Ciclo de violencia es la reinterpretación que Gregg Hurwitz hizo del Pingüino (personaje al que también utiliza en esta historia) en la miniserie Dolor y prejuicio. Es cierto que el Espantapájaros nunca ha sido un personaje tan dado a la comicidad como aquel, pero las características de ambos villanos se cruzan bajo la mirada de este guionista. Oscuros, siniestros, amenazadores, violentos… pero también con un pasado psicológicamente complejo que viene a explicar el porqué de sus problemas y de sus planes criminales.

Hurwitz encaja con suma habilidad el miedo como elemento motor de las acciones del Espantapájaros y de Batman a través de la infancia. Con niños como rehenes del villano, con el pequeño Jonathan Crane en los flashbacks como germen del Espantapájaros que será de adulto, con la innegable trascendencia del hecho que marcó a de Bruce Wayne, el todavía utilizable asesinato de sus padres como base de una historia de Batman, y con la interacción entre héroe y villanos con de las niñas secuestradas por el Espantapájaros. Y hay cierta influencia de las películas de Batman de Tim Burton y Christopher Nolan en algunos momentos de la historia.

Bruce Wayne y las relaciones personales

Otro aspecto en el que Hurwitz ahonda con maestría es en las relaciones personales que puede permitirse Bruce Wayne siendo Batman. Bastan unas pocas pinceladas para admirar su estudio del vínculo con Damian, su hijo además de Robin, pero destaca más por espacio y profundidad su relación con la pianista Natalya. Da mucho juego una relación romántica y sexual en la vida de Bruce dentro de una imposible agenda social por su actividad como Batman, y Hurwitz traza unas líneas que en cierto modo obligan a pensar en las bases que sentó Steve Englehart en el llamado Batman definitivo con Silver St. Cloud. No tiene las mismas pretensiones ni alcanza los mismos logros, pero el poso y el interés están ahí.

El dibujo de David Finch

David Finch ha acreditado su espectacularidad a la hora de dibujar a Batman en los dos volúmenes precedentes de El Caballero Oscuro, Amanecer dorado y Terrores nocturnos. No obstante, es quizá en este tercer libro de la serie en español donde da rienda suelta a los tonos más oscuros, ya desde la inquietante portada del libro, la del número 10 de la serie original, que ejemplifica a la perfección la simbiosis en cierto sentido entre Batman y el Espantapájaros que desprende la historia de Hurwitz.

Hay momentos realmente inquietantes en el dibujo de Finch, como la alucinación de Gordon a causa del gas del miedo, los flashbacks de Crane de niño, el aspecto del Espantapájaros ya de por sí siniestro pero mucho más amenazador y desasosegante tras el combate con Batman, o la acción superheróica con la que finaliza este arco argumental. El Batman de Finch, a pesar de que la historia le coloca en un entorno más psicológico que físico y a que es sometido en varias ocasiones, es físicamente poderoso y elegantemente violento. Y por eso es tan hermoso el contraste con las escenas más intimistas, de las que Finch sale con nota gracias a los atractivos rostros que dibuja.

‘Legends of the Dark Knight’

El libro de ECC se cierra con una historia corta, de apenas diez páginas, una de las tres que se incluyeron en el número 1 de la nueva Legends of the Dark Knight. Escrita por Damon Lindelof y dibujada por Jeff Lemire, presente una peculiar visión de Batman. Lindelof acierta de pleno al encontrar el punto débil de Batman, explorando además su relación con Alfred, al que define con acierto, pero quizás se excede en algunos detalles sobre el Caballero Oscuro difíciles de justiciar o, como poco, arriesgados. Lemire presenta un Batman menos amenazador que de costumbre con su particular y personal estilo. Una pequeña rareza para concluir un volumen más que interesante.