Si su idea es llevar relaciones coyunturales de poco tiempo, este artículo no le aportará grandes cosas, pero si su sueño es alcanzar una vida de pareja, para toda la vida puede encontrar algunos datos valiosos provenientes tanto de experiencias exitosas como fracasos.

El tener una relación duradera puede ser una de las experiencias más maravillosas y una de las metas más deseadas, sin embargo, en el entorno de la cultura desechable, incluso es severamente criticable.

El respeto a los derechos y a la libertad de la pareja

La tareas es de dos y ambos tienen que poner los mejor de capacidad para vivir felices, lo cual no implica que haya ciertas tensiones o fricciones con el paso del tiempo. Es fundamental no perder de vista que la pareja no es tu propiedad y que por lo tanto, siempre tiene la facultad de ejercer su libertad. El gran reto es conjugar las libertades de ambos en función del bien común de la pareja o familia.

Antes los roles estaban bien definidos, en la actualidad cada pareja debe establecer los propios, lo cual requiere comunicación y negociación, aunque no se quiera las relaciones de poder están inmersas en la pareja, por lo que se tiene que respetar el campo de autoridad definido.

La sinceridad y la fidelidad dos requisitos básicos

El amor de largo alcance se juega a una sola carta, esto es, exige fidelidad, las cosas que mal empiezan mal terminan y todo sale a flote en el momento indicado. Si ha optado que una persona sea dueña de su corazón, la transparencia, la madurez y hacer a un lado pretendientes es imprescindible.

Se debe generar un ambiente de respeto y sinceridad, saber marcar líneas. Siempre será mejor una verdad de frente, que millones de mentiras que se apilan a lo largo del tiempo. Si no desea vivir con la otra persona un proyecto para toda la vida no la ilusione y sea franco.

Darle su lugar a la pareja

Aunque parezca radical y doloroso es importante tomar distancia de parientes y amigos, porque muchas veces hacen comentarios o acciones, por el “bien” de la pareja, que lo único que ocasionan es su separación. El casado casa quiere y la no intervención será lo mejor.

Siempre se debe dar el lugar a su pareja, si los papás e hijos son importantes, no es pretexto para hacer a un lado tu pareja y mucho menos amigos o pretendientes desplacen o sean más que un miembro de la pareja. Esta es una de las fuentes que abren la posibilidad a la infidelidad y a la ruptura.

Preparación desde el noviazgo

Muchas personas no se quieren involucrar en relaciones duraderas porque exigen renuncias, sacrificios y trabajos. La gran diferencia entre noviazgo y matrimonio, es que el primero se desenvuelve en un ambiente de diversión y el segundo es totalmente radical, porque te enfrenta a los problemas de la vida diaria. Esto último no debería de preocupar a la gente, pero el problema de fondo es que no existe una preparación para el matrimonio.

Desde el noviazgo se debería realizar ejercicios sobre planeación, proyecto de vida y administración del gasto. Búsqueda de soluciones en pareja. Realización de tareas domésticas, cocinar juntos, etc.

¿Relaciones de dependencia o de sinergia?

Una relación de dependencia, nunca será amor, ni garantizará la felicidad, se caracteriza porque no es recíproca, uno da más que otro y el primero se acaba alejando. La sinergia basada en la reciprocidad, el trabajo en equipo y el respeto de la individualidad junto con un proyecto y plan puesto por escrito, abrirán el camino de la felicidad y de la relación duradera, verdaderamente pareja.

Si es creyente, el acercarse a Dios ayuda mucho en la vida de pareja y de familia para encontrar fortaleza y respuestas a muchas cosas.

Por último, un dicho mexicano dice: "a fuerzas, ni los zapatos entran", no es factible soñar con una relación a largo plazo, si la otra parte sólo quiere pasar momentos agradables. La vida en pareja es dura y se inventó para hacer la vida más llevadera, pero si alguien no quiere comprometerse no lo fuerces y busca a otra persona.