¿Por qué herramos a los caballos? Es una pregunta que el hombre aficionado o profesional del mundo de los caballos (veterinarios, herradores y propietarios) se ha estado haciendo en los últimos años. Tras unos estudios realizados, se ha demostrado científicamente que las pezuñas de todos los caballos herrados están enfermas. La gran familia de los perisodáctilos, en estado salvaje, viven sin herraduras en sus pezuñas. Entonces: ¿por qué nos empeñamos en seguir herrando a nuestros equinos?

Esta pionera técnica nació en Estados Unidos de la mano de importantes herradores de renombre como Jaime Jackson, Gene Ovnicek, Kc Lapierre, Pete Ramey y el doctor Robert Bowker. Una de las precursoras de introducir el barefoot en Europa fue la cirujana equina alemana Dra. Strasser y, en España, contamos con herradores remarcables como Marc Sánchez Carbó, herrador acreditado por la Escuela de Captación Ecuestre de la Generalitat de Cataluña que ha ejercido de profesor en la E.C.A.E.

Las ventajas del barefoot

Se ha descubierto recientemente, según unos estudios, que las pezuñas equinas no son una estructura de absorción, sino que son un liberador de energía que los caballos utilizan al arrancar a correr, ya que por naturaleza el caballo utiliza esta técnica para huir de los depredadores. Por tanto, una herradura en la pezuña del pie equino produce más bien una agresión al casco –aparte del desgaste de la uña que conlleva herrarlos frecuentemente- y los deforma a lo largo de los años. El pie descalzo ensalza la progresión de pisada del caballo según la superficie por donde avanza, y asimismo minimiza al máximo la fase más estresante, que es la fase de carga. Por eso es muy importante saber qué servicio queremos del caballo antes de transformar radicalmente sus estructuras como son la ranilla, sola, barras, almohadilla plantar y otras partes importantes de la pezuña, ya que esta está diseñada para realizar una serie de funciones muy específicas y si no la modificamos para el servicio elegido estaremos desaprovechando un gran potencial del pie del caballo.

Técnicas para realizar un buen barefoot

Para empezar hay que señalar que la alimentación va estrechamente ligada a una buena salud de la pezuña del cuadrúpedo, por eso es muy importante que el caballo tenga una nutrición equilibrada. Los veterinarios, cada día y cada vez más, están intentando concienciar a los profesionales y propietarios de estos bellos animales de la importancia de ello.

Entonces, hay que empezar con la técnica de despalmar –separar la palma córnea de la carnosa- que es conveniente hacerlo con frecuencia. Un ciclo de tres semanas sería lo óptimo para que el casco no sobrecrezca demasiado. Seguimos con el recorte de la pezuña (conocido como trim en inglés), y aquí habría que prestar atención a la pezuña cuando está apoyada en el suelo, y observarla cuando tiene el pie levantado para ver si existe algún acampamiento. Con esta serie de técnicas ayudamos a potenciar el sistema de adaptación de la pezuña interna y externa cuando el equino realice el contacto del pie con la superficie. Al mismo tiempo se mejora la mecánica de repartición de carga y también la gestión de la energía acumulada en los cascos. Y dependiendo de la salud de sus estructuras, los dedos de los caballos se verán mejor o peor afectados en el período de acumulación y liberación de energía.

Debemos llevar en mente que si realizamos estas técnicas correctamente permitirán que la ranilla tenga contacto con el suelo y si libramos el estuche córnico de cualquier clase de enclaustramiento, el movimiento que hacen las estructuras internas, en especial el cojinete plantar, provocará un dinamismo en el riego sanguíneo que afectará a todos sus tejidos, lo que en el argot del mundo del caballo se llama “demodynamica”. De esta manera se enriquecen todos los tejidos con la sangre cargada de oxígeno y de nutrientes.

Aplicación del barefoot

El primer año del caballo se suele llamar “tiempo de transición”, pues dependiendo de la edad, dieta y estado de salud del mismo se decidirá si comenzar a realizar el barefoot. Es en este periodo cuando la pezuña del animal empieza a tener todos los elementos que forman el casco en crecimiento, y por tanto, el pie se irá adaptando gradualmente al hecho de no llevar herradura. Este se habituará a estar descalzo.

También sería aconsejable durante este estadio aplicarle a la pezuña el “hoof boot”, una bota para el pie. Así estimulará mucho más la sola y evitará que el caballo no tenga que sufrir ningún tipo de dolor.

En función de todos estos elementos, el barefoot se tendría que aplicar una vez se diesen todas las condiciones favorables ya mencionadas arriba, y cuando la pezuña del caballo esté preparada. Un pie descalzo bien hecho, dará confort y prevendrá un envejecimiento precoz de las pezuñas y articulaciones de los caballos.

Eso sí, tanto si es un propietario, un profesional o un simple aficionado, contacte siempre con un herrador cualificado y/o consulte con su veterinario antes de realizar el barefoot en su caballo. En España no hay ninguna titulación reglamentada para este tipo de técnica, lo más oficioso que hay es la acreditación otorgada para herradores homologada por el Departamento de Agricultura y Ganadería de la Generalitat de Cataluña.