La segunda edición de la Barcelona World Race está a punto de iniciarse. Concretamente, el 31 de diciembre, desde el Puerto de Barcelona, zarparán todos los barcos participantes.

Se trata de una regata importantísima, que concentra a los mejores regatistas nacionales e internacionales. El acontecimiento deportivo podrá seguirse, minuto a minuto, gracias a su web oficial.

Una regata singular

Pese a no tratarse de la primera regata oceánica, sí tiene unas características que la hacen especial. Así, combina elementos de la navegación en solitario (como en la Vendée Globe) con la navegación por equipos (como la Volvo Ocean).

El hecho de que no haya escalas añade un valor personal importante. Por otro lado, el espacio es muy reducido y la convivencia se llevará hasta el límite. Si no hay un buen entendimiento entre patrón y co-patrón, con seguridad, fracasará la empresa.

Veleros espectaculares

Un proyecto de tanta magnitud exige una fuerte inversión económica. Son muchas las empresas que han prestado sus nombres para hacer posible esta realidad.

Los barcos participantes son veleros de líneas espectaculares, los llamados Open 60, de la clase IMOCA (International Monohull Offshore Class Association).

Los Open 60 emplean el viento como fuente de propulsión y eso les permite ser autosuficientes y realizar la competición con un bajo coste energético. Son veleros de un solo palo con una gran vela, que es la que facilita la gran velocidad que pueden alcanzar. Estas velas tienen forma triangular o trapezoidal y cortan el viento; porque, si no, la regata se alargaría demasiado en caso de que los vientos fuesen contrarios.

De Barcelona a Barcelona

La regata empezará y terminará en Barcelona. Es una vuelta al mundo que va de oeste a este. Deja a babor los cabos de Buena Esperanza, Leeuwin y Hornos. Y a estribor quedará la Antártida.

Serán 25.000 millas náuticas o 46.300 km que llevarán a los quince equipos participantes desde el mar Mediterráneo hasta los tres océanos, el Atlántico, el Índico y el Pacífico. La aventura durará cerca de tres meses y los peligros y retos a los que se enfrentan los regatistas, sin duda, son imprevisibles.

Nada de improvisaciones

La Barcelona World Race ofrecerá momentos de gran dureza que requieren una preparación especial por parte de los participantes. No es una empresa en la que se pueda improvisar.

Para empezar, necesita un gran trabajo físico y psicológico importante. Los regatistas, además, han de saber cómo relajarse de manera rápida y cómo descasar aunque sea cinco minutos.

La organización de la regata exige, como es lógico, una cierta experiencia en este tipo de competiciones trasatlánticas, ya que se requiere un buen conocimiento del compañero con el que se van a compartir minuto a minuto esas situaciones peligrosas y de riesgo. La buena compenetración es indispensable.

Saber un poco de todo

Por lo demás, los tripulantes han de saber un poco de todo con tal de hacer frente a los problemas que surjan. Así, tienen conocimientos de meteorología, electrónica, informática, telecomunicaciones, mecánica, vela, trabajo con fibras sintéticas, primeros auxilios y muchos más.

Si se quiere que todo funciones, han de establecerse las rutinas y prioridades a bordo, desde los turnos, las guardias y una serie de pequeños-grandes detalles como es saber relajarse a tiempo.

Provisiones a bordo

Las provisiones son un elemento imprescindible. Cada tripulante ha de consumir cerca de 4.000 calorías y 3 litros de agua diarios.

Gran parte de los alimentos que llevan están liofilizados, porque pesan poco, aunque también cuentan con barritas proteicas o geles energéticos a base de glucosa, frutos secos, minerales y vitaminas.

Asistencia médica e indumentaria

Los tripulantes pueden enfermar en cualquier momento; de ahí que estén en perpetua comunicación, las 24 horas del día, con un equipo del Centro Médico Teknon de Barcelona.

Hay que tener en cuenta también la indumentaria y las condiciones climáticas que tendrán que soportar los tripulantes. Deben ser prendas que garanticen una mínima comodidad y que los proteja de las condiciones extremas, como la hipotermia.

Coordinación al segundo

El equipo en tierra, por último, es pieza clave para que funcione todo ya que, entre los regatistas y su equipo, habrá una comunicación constante. En definitiva, el espectáculo que ofrece la World Race supera lo meramente deportivo y abarca distintos factores, como el social o el educativo.

Valores humanos importantes

Es, sin duda, una oportunidad excelente para entrar en contacto con distintos valores como son la convivencia o el respeto a la naturaleza.

Cabe añadir que gracias a la Zona joven de la Barcelona World Race, se vivirá la regata de una manera mucho más intensa y real.