Barcelona es una de las ciudades más visitadas de Europa. Su clima, su arte urbano, su historia, su cosmopolitismo, su gente y sus espacios, hacen de ella un destino favorito. Y al igual que París, Londres o Madrid, la capital catalana también ha sido un privilegiado espacio literario. Arrancando del célebre y fundacional episodio cervantino de El Quijote y a través de las épocas, muchos autores han utilizado la ciudad como escenario para sus narrativas.

Uno de los epicentros de Cataluña y España, Barcelona presenta una densa historia en la época contemporánea, con su cambio cultural y político, la explosión industrial, la pobreza y la explotación, los conflictos de clase, los hechos a veces sangrientos en sus calles. En el escenario literario que es Barcelona se desenvuelven criaturas de la imaginación que se convierten en arquetipo de las muchas de carne y hueso que dejaron su huella en la ciudad o simplemente vieron en ella transcurrir sus vidas.

En sus letras, Barcelona ha sido de todo: lírica, prosaica, burguesa, urbana o ruralista, proletaria, conservadora, revolucionaria, cosmopolita o recluida, introspectiva, violenta. Vamos a examinar a algunos autores y novelas clave.

Narcís Oller

1846-1930. Uno de los principales escritores en lengua catalana del siglo XIX, importó el naturalismo desde Francia para la narrativa de Cataluña. La Papallona (1882) es su gran novela naturalista y su edición francesa fue prologada por el mismo Emile Zola.

Frente a otras novelas de ambiente rural como L’ escanyapobres, Narcís Oller coloca una de sus mejores historias, La Febre d’Or, en la Barcelona finisecular. Aunque sirviéndose del decorado barcelonés, el autor desliza un mensaje ruralizante, y parece reivindicar la propiedad de la tierra como el gran valor seguro, frente a los cambios.

Santiago Rusiñol 

1861-1931. También en lengua catalana. Su gran novela barcelonesa es L’ auca del señor Esteve (1907), más tarde adaptada al teatro. En ella se recrea la vida cotidiana en la Barcelona del final del XIX, en especial en el barrio de la Ribera, y puede verse como una lectura crítica e irónica del famoso botiguer (tendero) catalán.

Joan Salvat-Papasseit 

1894-1924. Poeta de vanguardia en catalán, recoge la atmósfera de escenarios como Ciutat Vella (Ciudad Vieja) o los ambientes de la zona portuaria de Barcelona. Sus poemas tienen una textura muy urbana. Fue además autor de artículos y ensayos sobre temas políticos y sociales, principalmente en catalán y aunque también en castellano. 

George Orwell

1903-1950. El periodista y escritor británico se desplazó a Barcelona en 1937, en plena Guerra Civil, y en ella fue testigo de sucesos como los de Mayo, es decir los enfrentamientos entre anarquistas y republicanos. Esas experiencias, así como sus agudísimas reflexiones las recogió en su Homenaje a Cataluña (1938), para muchos su mejor libro.

Mercé Rodoreda

1908-1983. Exiliada en Suiza, es en Ginebra donde escribe una de sus principales obras, La Plaza del Diamante, ambientada en el barrio de Gracia de Barcelona. Los cambios y su impacto en la vida de su personaje central, la intimista y sensible Colometa, entre 1928 y 1950, son también los del propio país.

Ignacio Agustí

1913-1974. Recrea la evolución de la burguesía industrial barcelonesa desde la guerra de Cuba (1898) hasta la Guerra Civil (1936-39). Entre sus obras más destacadas figuran Mariona Rebull (1943) o el Viudo Rius (1944). Muy popular en otro tiempo, la obra de Ignacio Agustí fue adaptada por RTVE en 1977 (La Saga dels Rius).

Carmen Laforet

1921-2004. Premio Nadal de 1944, y Fastenrath de la Academia Española en 1948, su sorprendente novela Nada escrita con 23 años, retrata la Barcelona miserable de la inmediata postguerra civil. Andrea, la joven protagonista, se desplaza al piso de su abuela en la calle Aribau para estudiar en la Universidad de Barcelona. Personaje intimista, “existencialista”, Andrea se da de bruces con la mediocridad material y moral de la época.

Joan Marsé 

1933. Acaso el más grande de todos, ganador del Premio Cervantes en 2008, Marsé sitúa sus historias en barrios de la periferia barcelonesa como el Guinardó, Gracia o el Carmel, y suele ambientarlas durante el franquismo o inmediato postfranquismo.

Últimas tardes con Teresa (1966), Si te dicen que caí (1973), Un día volveré (1982) o Ronda del Guinardó (1984) son algunas de sus obras clave.

Manuel Vázquez Montalbán 

1939-2003. Su famosa serie de novelas del detective Pepe Carvalho, tienen a Barcelona, sus calles y barrios como auténticos protagonistas. Quizá sea Los Mares del Sur (Premio Planeta, 1979) su mejor novela. El clima social de la Transición política está recogido con gran talento, agudamente describe tanto a poderosos como a descamisados. Mientras investiga muertes y trapos sucios, Carvalho despliega una sugerente ironía e incorrección política.

Eduardo Mendoza 

1943. En La ciudad de los prodigios (1986), Eduardo Mendoza utiliza como marco la cambiante Barcelona y su evolución urbana entre las dos Exposiciones Universales de 1888 y 1929. En esta novela irónica, consumadamente barcelonesa, Onofré Bouvila, personaje central y auténtico self-made man, va trepando en la escala social sin excesivos escrúpulos.

Carlos Ruíz Zafón

1964. Su popularísima La Sombra del Viento, ambientada en la Barcelona de postguerra de la década de 1940, ha sido traducida a más de treinta idiomas, y en países como el Reino Unido ha llegado a vender más de un millón de ejemplares. El autor acaba de publicar otra novela de escenario barcelonés, El juego del Angel, precuela de La Sombra del Viento, y se desarrolla en la década de los 20 y 30.