Llegó a ser conocida en todo el mundo como "la muchacha demasiado hermosa". Llegó a escribir siete guiones para United Artists y para los estudios de la Fox, actuó como bailarina en varias comedias de Broadway, protagonizó famosas películas del primer Hollywood, y además tuvo tiempo para dedicarse al diseño y contraer matrimonio en cinco ocasiones.

Una infancia complicada

Barbara La Marr, cuyo nombre real era Reatha Dale Watson, nació el 28 de julio de 1896 en Yakima, Washington. Curiosamente, a lo largo de toda su vida siempre que le preguntaban por su lugar de nacimiento ella indicaba que éste era Richmond, Virginia. Probablemente, con esta afirmación Barbara buscaba dar mayor credibilidad a los rumores, alentados por ella misma, que la convertían en hija ilegítima de un conde italiano.

Su padre, Wallace Watson, era un editor de periódicos que tuvo que trasladarse constantemente de ciudad en ciudad debido a su actividad profesional. Así, en su infancia Barbara se vio obligada a cambiar a menudo de domicilio. Respecto a sus padres, también se rumoreó que había sido adoptada por los Watson con apenas unos meses de edad. Nunca se encontró certificado alguno de nacimiento de Barbara La Marr.

Mientras que la familia residió temporalmente en Tacoma, Barbara hizo su debut en el teatro como la pequeña Eva de "La cabaña del tío Tom". Después, cuando se vieron obligados a cambiar su residencia a Fresno, California, su madre la llevó en una ocasión a Los Ángeles para hacer unas pruebas de cámara y cine.

De aquellas pruebas surgió el rumor de que Barbara, que entonces tenía 13 años, abofeteó a un conocido director de cine cuando éste había intentado besarla y acariciarla aprovechando una de las pruebas. Los rumores indicaban que el director abofeteado no era otro que Cecil B. DeMille.

Una bailarina muy sensual

A finales del año 1913, Barbara comenzó a bailar profesionalmente, mientras mantenía su actividad como guionista y escritora. Algunos de sus escritos, sobre todo los primeros, habían sido publicados en los diarios de su padre. Como bailarina siempre defendió su libertad creativa, y a pesar de que reunía todas las cualidades necesarias para la danza clásica ella prefirió otros estilos más sensuales.

Jack el ranchero

Ese mismo año de 1913, a la edad de 17 años, conoció a Jack Lytell, un ranchero y hacendado de Arizona que se encaprichó de ella desde el primer momento en que la vio.. Cuenta la leyenda que él cabalgaba por sus terrenos cuando vio pasar a Barbara conduciendo un vehículo. Jack azuzó a su caballo hasta que llegó al lado del vehículo y lo hizo parar.

Durante los siguientes meses, tras contraer matrimonio, vivieron en el rancho de Jack. Sin embargo, Barbara añoraba los teatros y el ajetreo de Los Ángeles y no tardaron en aparecer las primeras acaloradas discusiones. Tras una de ellas, Jack montó su caballo y cabalgó bajo una violenta tormenta durante toda la noche. Dos días después Jack Lytell falleció a consecuencia de una agresiva neumonía.

Lawrence el bígamo

Tras el fallecimiento de Jack, Barbara pudo dedicarse nuevamente a lo que más le gustaba ya entonces, las fiestas nocturnas y el alcohol. Durante varios meses se la vio en un gran número de fiestas, y se rumoreó que en una de ellas, cuando estaba completamente borracha, fue violada por varios asistentes.

Al poco tiempo conoció a Lawrence Converse, un abogado muy bien situado tanto profesional como socialmente. Decidieron contraer matrimonio, sin embargo, apenas habían transcurrido veinticuatro horas desde la celebración de la ceremonia, Lawrence fue detenido acusado de bigamia.

Al parecer, Lawrence Converse había perdido la cabeza totalmente por Barbara, olvidándose de su mujer ysus tres hijos y ansioso por iniciar una nueva vida junto a La Marr. Cuando fue encerrado en una celda, Lawrence no dejó de chillar y de golpearse la cabeza contra los barrotes. Tuvo que se ingresado urgentemente, falleciendo en la mesa de operaciones debido a los coágulos formados en el cerebro.

Phil el falsificador

En 1915, conoció y contrajo matrimonio con Phil Ainsworth, un popular bailarín y actor de comedia. Este matrimonio también tuvo una muy corta duración. Phil, totalmente enamorado y seducido por Barbara, se esforzaba por mantener un alto nivel de vida. Al ver que no lo conseguía, Phil comenzó a falsificar cheques y a pagar con talones sin fondos. Fue detenido y enviado a San Quintín. En 1917, Barbara realizó los trámites de divorcio. De nuevo estaba soltera.

Ben Deely, bailarín y alcohólico

En 1918, Barbara, que entonces tenía 22 años, conoció a Ben Deely, de 40 años de edad y bailarín. Contrajeron matrimonio ese mismo año y se refugiaron durante un tiempo en su apartamento. Ambos compartía la pasión por la literatura y el Arte, y también por el alcohol, las fiestas y los casinos.

Fue en estas fechas cuando decidió abandonar su nombre original, Reatha Watson, para comenzar a llamarse Barbara La Marr-Deely. Por entonces, los escritos de Barbara eran un éxito y escribió varios guiones, por alguno de los cuales llegó a cobrar la cantidad de 10.000 dólares de la época.

Al mismo tiempo, Ben comenzó a actuar en pequeños papeles delante de las cámaras, lo que sirvió de estímulo para que ella, después de rechazar varios papeles, aceptase una invitación para actuar realizada por Mary Pickford, entonces la reina del cine.

Louis B. Mayer, el hombre que creó a estrellas como Joan Crawford o Greta Garbo, se emocionó cuando conoció a Barbara La Marr. A partir de este momento, Barbara comenzó a encadenar un rodaje tras otro, trabajando para las grandes productoras del momento y bajo las órdenes de grandes directores como Fairbanks o John Ford.

En 1921, participa en la película "Los tres Mosqueteros", la versión cinematográfica del clásico de Dumas. Durante el rodaje de esta película, Barbara se divorció de Ben Deely, quien en aquel momento ya había sucumbido a los estragos del acohol, necesitando su consumo a cualquier hora del día.

La belleza de la actriz favorita

A partir de este momento Barbara trabajó en un gran número de películas, recibiendo en la gran mayoría de ellas muchos elogios, no solo por su gran belleza sino también por su profesionalidad. Muchos actores y directores la admiraron de forma muy sincera, como Buster Keaton o como el gran director de cine Rex Ingram.

Participó en grandes producciones como "El prisionero de Zenda" (1922) o "Relaciones domésticas" (1922). Zenda fue un gran éxito en todo el mundo, y miles de mujeres intentaron imitar el peinado que Barbara lucía en la película. Más tarde, volvería a trabajar con Ramón Novarro en "Mujeres sin importancia".

En 1923, entre otras películas, rodó "Almas en venta", film codirigido por Rupert Hughes y Ernst Lubitsch. En el film se producían algunos cameos con actores de la talla de Charles Chaplin. Durante el rodaje de una escena de baile, Barbara dio un mal paso y se torció el tobillo sufriendo a continuación unos dolores muy fuertes. Avisado el equipo médico del rodaje, decidieron suministrarle morfina y cocaína para que pudiera continuar el rodaje. Algunos miembros del rodaje llegaron a afirmar que incluso se le administró heroína.

Cuando terminó el rodaje, Barbara ya estaba totalmente enganchada a la heroína y a la cocaína. A partir de este momento, Barbara La Marr se convirtió en una parte importante del mundo de las drogas en Hollywood.

Jack Dougherty, el vaquero

En 1923, Barbara se casó con Jack Dougherty, un bondadoso y confiado vaquero. En aquella época se rumoreó Barbara había acudido a Texas antes de contraer su quinto matrimonio para dar a luz a un hijo de una relación anterior. En cualquier caso, tras su matrimonio Barbara adoptó a un niño al que llamaron Marvin Carville Lamarr.

Al poco tiempo, el matrimonio y su hijo se trasladaron a Roma, donde Barbara participaría en el rodaje de varias películas ambientadas todas ellas en Europa. Alguna de ellas fue rodada en el Pirineo VascoNavarro, y en Roma o en París. Durante su estancia allí se llegó a afirmar que Barbara había mantenido un idilio con el propio Mussolini.

El fin de la muchacha más hermosa

Los rodajes se suceden uno detrás de otro, y también los excesos con la comida, las drogas y el alcohol. Estos excesos comenzaron a mostrar, por esta época, sus negativos efectos. En sus últimos rodajes, Barbara necesitaba acudir constantemente a su camerino para inyectarse heroína, esnifar cocaína y consumir alcohol.

Esta falta de cuidados de su propia salud fue derivando en un deterioro importantísimo de su cuerpo, contrayendo tuberculosis. Tras un breve espacio de tiempo en el que creyó estar recuperada, Barbara nunca dejó de consumir estupefacientes, y falleció el 30 de enero de 1926.