La balanitis o balanopostitis consiste en una inflamación o infección del glande y/o el prepucio. La balanitis puede afectar a cualquier persona, aunque todo indica que los hombres no circuncidados están más expuestos a padecerla.

Una condición que favorece la aparición de la balanitis tiene que ver con aquellas personas que tienen un prepucio muy ajustado así como también a la falta de una higiene adecuada.

Causas de la balanitis

Existen varios factores predisponentes, entre ellos y como se comentaba antes, la estrechez del prepucio o no mantener limpia la zona. La diabetes, en especial si no se controlan adecuadamente los niveles de azúcar, es un factor a considerar. La razón está en el azúcar que contiene la orina y que al contacto con el glande y el prepucio aumenta las posibilidades de que se produzca infección por hongos y bacterias.

En aquellos casos donde la balanitis se convierte en un problema recurrente habrá que pensar en una infección por hongos debida a las relaciones sexuales. Las infecciones provocadas por hongos, como la candida albicans, es la causa más habitual. La irritación de la piel provocada por jabones o espermicidas, entre otros, es otra de las posibles causas. Otras condiciones de la piel, como la psoriasis, también debe incluirse entre las posibles causas. Y mucho más raramente algunos tipos de cáncer de piel.

Síntomas de la balanitis

Los síntomas más comunes de la balanitis engloban la irritación e inflamación del glande, donde se apreciarán erupciones y un evidente enrojecimiento. A veces no afecta al glande en su totalidad, apareciendo una lesión roja, húmeda y que cursa dolor, con bordes imprecisos en los que puede presentarse maceración y supuración. La inflamación puede afectar al prepucio o incluso al pene. Otro de los signos será el dolor, tanto en el prepucio como en el pene, así como secreciones de olor desagradable.

Tratamiento de la balanitis

El tratamiento que se deberá seguir ira en función de cuál sea la causa de la balanitis. Cuando la infección sea debida a los hongos la recomendación será un antimicótico que se aplicará en forma de crema, por lo general clotrimazol. Se debe aplicar de 2 a 3 veces al día durante 10 días.

Cuando se trate de una infección debida a las bacterias se utilizará una crema antimicótica que, probablemente, se deberá combinar con la toma de antibióticos por vía oral. Si la piel está inflamada la recomendación es mantener la zona limpia y seca, evitando el uso de cualquier jabón o loción que pueda agravar la situación. En algunas ocasiones, con el empleo de cortisona se obtiene una rápida mejoría, aunque existe la posibilidad de que empeore ciertas infecciones. No debe utilizarse este medicamento si no es bajo la prescripción del médico.

Si las infecciones son recurrentes la circuncisión es una medida a considerar, ya que un prepucio ajustado que no es fácil empujar hacia atrás es un factor que predispone a padecer balanitis. Aunque con el tratamiento no es necesario evitar las relaciones sexuales, estas pueden provocar una mayor irritación e inflamación en la zona afectada. En este sentido cabe señalar que raramente se transmite la infección en las relaciones sexuales, aunque si llegara a ocurrir ambos deberán tratarse al mismo tiempo.

Balanitis candidiásica

La causa más frecuente por la que se desarrolla una balanitis tiene que ver con un hongo; la candida albicans. Los síntomas más evidentes son el enrojecimiento del glande y, en los casos más severos, puede abarcar el prepucio. También puede presentarse un leve picor en la zona afectada. Por lo general suele remitir espontáneamente en unos 4 o 5 días. De no ser así requerirá tratamiento en forma de crema o pomada. En este caso la prescripción incluye antimicóticos como el ketoconazol, el miconazol, el clotrimazol o la nistatina. El resultado suele ser rápido y efectivo. A tener en cuenta que no es recomendable lavarse más de lo habitual, ya que con ello se irrita más la zona y se prolongan las molestias.

Balanitis xerótica

No es uno de los tipos más comunes de balanitis. Se desconoce cuál es la causa, aunque algunos estudios han sugerido que puede estar relacionado con trastornos autoinmunes. El virus del papiloma humano, espiroquetas o micobacterias también se han asociado a la balanitis xerótica. En cualquier caso ninguno de los estudios es concluyente.

La balanitis xerótica afecta al glande, al prepucio y al meato uretral. Puede ser necesaria la cirugía correctora cuando aparecen dificultades al orinar debido a la estrechez que provoca en el meato. Los casos más leves pueden tratarse con corticoides. Es importante controlar la evolución de la enfermedad ya que se han descrito algunos casos de degeneración maligna.

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