La bacteria es el organismo más simple y abundante de nuestro planeta. Puede subsistir en tierra, agua, plantas, animales o materia orgánica. Su estructura es menos compleja que la de otros organismos superiores. Su núcleo lo forma un único cromosoma y no dispone de membrana nuclear. Son células procariotas cuyo tamaño oscila entre los 0.5 y los 5 micrones.

Su importancia es máxima, jugando un papel fundamental en la naturaleza en general y en el ser humano en particular. Aunque existen bacterias patógenas, su presencia es esencial para la vida. Participan en los ciclos naturales del nitrógeno, del carbono o del fósforo, pudiendo transformar sustancias orgánicas en inorgánicas y a la inversa.

Estructura de superficie y de cubierta y estructura interna

La cápsula de una bacteria no es constante, y tanto el tamaño como la composición pueden ser distintos. Algunas especies presentan cilios o flagelos, constituyendo sus órganos de locomoción. Ciertas bacterias gramnegativas poseen apéndices más pequeños denominados pili que juegan un papel básico en la genética bacteriana.

La pared de la mayoría de las bacterias es rígida, dúctil y elástica. Su naturaleza química se debe a un compuesto macromolecular denominado mucopéptido, formado por cadenas de acetilglucosamina y ácido murámico a la que se fijan tetrapéptidos de diferente composición. Estas diferencias se aprecian en su comportamiento al exponerlas ante un colorante, lo que se conoce como tinción de Gram. Esto permite distinguirlas como bacterias gramnegativas y grampositivas.

Debajo de la pared de la bacteria se encuentra la membrana citoplasmática. Esta posee permeabilidad selectiva respecto a las sustancias que entran o salen de la bacteria. Además de ser soporte de diversas enzimas, la membrana citoplasmática tiene un papel esencial en la división del núcleo bacteriano.

Por lo que respecta a la estructura interna, la bacteria posee un núcleo donde se halla el material genético formado por un único filamento de ADN que puede llegar a medir 1 mm., lo que representa 1000 veces el tamaño de la bacteria. En el citoplasma bacteriano (masa de materia viva delimitada por la membrana citoplásmica) encontramos los ribosomas, compuestos por ácido ribonucleico y que desempeñan un papel fundamental en la síntesis proteica.

Bacterias Gram positivas y Gram negativas

La coloración o tinción de Gram debe su nombre al bacteriólogo danés Christian Gram, quien desarrollo este método en el año 1884. En síntesis, se trata de un tipo de tinción que se emplea en microbiología para observar las bacterias. Se distinguen entre Gram positivas cuando retienen la tintura y pueden ser observadas de color violeta, o Gram negativas cuando no la retienen, siendo entonces vistas al microscopio de color rojo.

Clasificación de las bacterias

Existen diferentes criterios para clasificar e identificar las bacterias. Uno de ellos consiste en la agrupación por familias y especies, distinguiéndose 11 órdenes:

  • Eubacteriales.
  • Pseudomonadales.
  • Espiroquetales.
  • Actinomicetales.
  • Rickettsiales.
  • Micoplasmales.
  • Clamidobacteriales.
  • Hifomicrobiales.
  • Beggiatoales.
  • Cariofanales.
  • Cixobacteriales.
Otro modo de clasificarlas es atendiendo a su forma y ordenamiento. Cuando es en forma de coco (esférico) se clasifican de la siguiente forma:

  • Coco, cuando se dividen en un solo plano vertical, separándose y conservando su individualidad.
  • Diplococo, cuando las células hijas se presentan en parejas.
  • Estreptococo, cuando se presentan formando cadenas.
  • Estafilococo, cuando tras la división celular se agrupan de forma irregular, parecida a un racimo de uvas y a veces de gran volumen.
  • Tetracoco, cuando tras la división celular se forman grupos de 4 células.
  • Sarcina, cuando la división celular produce paquetes de 8 células.
Las otras dos formas son los espirilos, en forma de espiral, y los bacilos, en forma de bastón.

Otra de las formas de clasificar a las bacterias es por la composición de la pared celular y su reacción a la tinción Gram. Con este método se distinguen las bacterias Gram negativas, que no retienen el cristal violeta y conservan el rojo, y las bacterias Gram positivas, que sí absorben el colorante y se tornan violetas.

Por la necesidad, o no, que tienen de oxigeno también se distinguen entre:

  • Aerobias estrictas, cuando dependen del oxigeno.
  • Anaerobias estrictas, cuando se desarrollan en ausencia total de oxígeno.
  • Anaerobias facultativas, pueden desarrollarse con o sin oxígeno.
  • Microaerófilas, cuando solo pueden desarrollarse en bajas tensiones de oxígeno y altas de dióxido de carbono.
La temperatura también es otro modo de clasificarlas:

  • Termófilas, cuando se desarrollan entre los 25 y los 80 grados.
  • Mesófilas, cuando se desarrollan entre los 10 y los 45 grados.
  • Psicrófilas, cuando se desarrollan entre los -5 y los 30 grados.
Atendiendo al pH en el que se desarrollan pueden clasificarse como:

  • Acidófilas, cuando el pH está entre 1 y 5.
  • Neutrófilas, cuando el pH está entre 5.5 y 8.5.
  • Basófilas, cuando el pH está entre 9 y 10.
La clasificación también puede llevarse a cabo atendiendo a su forma de nutrición. En este caso se distinguen entre bacterias autótrofas quimiosintéticas y heterótrofas. Las primeras utilizan la luz solar y bióxido de carbono para fabricar el alimento, mientras que las heterótrofas utilizan fuentes de carbono orgánico.

Bacterias patógenas

Aunque ya se ha dicho que la existencia de las bacterias es esencial para la vida, de todos es conocido que ciertas bacterias pueden causar enfermedades en el ser humano, algunas de ellas de gravedad. Se conocen cerca de 200 bacterias patógenas. Su efecto es muy variable, tanto en función de la especie y de su virulencia como de las condiciones del organismo en el que se hospeda. Entre las dañinas destaca el Bacillus anthracis, causante del ántrax o carbunco, el Clostridium perfringens, causante de la gangrena gaseosa, el Clostridium tetani, causante del tétanos, el Mycobacterium leprae, causante de la lepra o la Yersinia pestis, causante de la peste bubónica, entre otros.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".

Podéis seguir mis artículos en Twitter.