Ayer por la tarde el país nipón volvió a remecerse con otro terremoto de 7, 1º. Las centrales nucleares no fueron afectadas; y no se pronostica que las costas sean azotadas por un nuevo tsunami. Es la primera vez desde el seísmo de 8,9 º del 11 de marzo que una réplica supera los 7 º. Sin embargo los daños se alejan abismalmente de las imágenes que dieron la vuelta hace casi un mes y que declararon a Japón en alerta nuclear.

Terremoto de 7,1 º

Las cámaras de la cadena NHK lo dicen todo. El pánico volvió a apoderarse de las calles luego de que un terremoto de 7,1 º de la escala de Richter comenzara a sacudir con fuerza, desde sus cimientos, edificios, calles, grandes avenidas, plazuelas y centros comerciales con sus enormes carteles de neón que se balanceaban como farolas de papel.

Ordenadores, artefactos, muebles, nada podía evitar precipitarse pese al esfuerzo de los trabajadores de salvar algo antes de que convirtiera en añicos.

Pese a la contaminación radiactiva de la central nuclear de Fukushima y a las constantes réplicas, parecía que Japón intentaba pasar página al terremoto del 11 de marzo, que fue comparado por el primer ministro con los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.

Pero nuevamente el país volvió al centro de la noticia con un terremoto que superaba los 7 º y que durante los primeros minutos a los periodistas les hizo temer que Japón podía enfrentarse a una segunda parte del fatídico terremoto de 8, 9 º.

Terror en la costa noroeste de Japón

De acuerdo a los datos proporcionados por la cadena de televisión NHK, fue la costa noroeste del país la máxima afectada; y el epicentro se ubicó a 40 kilómetros de profundidad, frente a la costa de la provincia de Miyagi.

Japón en alerta por un tsunamiEn estos momentos comparar el desastre del 11 - M con este terremoto de 7, 1 º podría parecer una exageración. Las agencias de información japonesas han descartado cualquier posibilidad de que las costas del país nipón sean nuevamente arrasadas por las olas gigantescas de hasta cuatro metros, que como rascacielos de agua, barrieron con todo lo que encontraron a su paso.

Así el último informe del terremoto y el tsunami del mes pasado habló de 15.000 desaparecidos, entre ellos, los pasajeros de una embarcación que se esfumó de los radares. Una frase correcta y dura sería decir que se los tragó el agua.

Con todo este precedente del 11 de marzo e inmediatamente después de que la tierra dejara de sacudirse, los medios informativos, sin datos oficiales, pronosticaban que Japón sería arrasado por un tsunami. Sin embargo las especulaciones pusieron a Japón durante una hora en estado de alarma. Todo solo eran sospechas y la cadena NHK pedía a la población que se alejara de las costas.

Alerta en Japón por una hora

Tras el terremoto, los japoneses vivieron durante una hora el miedo de lo que significaba un nuevo tsunami dentro de la región; pero finamente el mar no se embraveció y las agencias geológicas dieron marcha atrás a la alerta roja. Puede decirse que fue justo en ese momento cuando Japón pudo respirar y los trabajadores, hombres de negocios y amas de casa volvieron aliviados a sus puestos de trabajo.

Un terremoto de 7,4 º pasa a ser de 7,1 º

Cuando las agencias de prensa recibieron la noticia de que Japón había sucumbido a un nuevo terremoto, la primera información que se filtró fue que había sido un seísmo de 7,4 º; pero luego de una hora, el servicio geológico de Estados Unidos corrigió esta información y la redujo a 7,1 º.

Todo parece indicar, hasta el momento, que el país nipón no contará con un número de víctimas superior al del aun cercano 11 de marzo. Ese nefasto día los japoneses se encontraban incomunicados, atrapados en la red de metro como mineros en un túnel tras un derrumbe, y con dos centrales nucleares con peligro de estallar.

Central nuclear de Fukushima sin daños

Definitivamente las centrales nucleares fueron el quid del interés de los periodistas. Después del terremoto y el tsunami del 11 - M, enfriar los reactores de las centrales nucleares fue la nueva pesadilla por la que tuvo que pasar el país nipón.

La agencia Reuters logró comunicarse con un portavoz de Tepco quien declaró que durante el terremoto todos los operarios de las centrales nucleares de Onagawa y Fukushima fueron evacuados sin entrar en estado de pánico y que gracias a ello, no se registraron víctimas.

Asimismo este funcionario ha descartado que alguna de ellas haya resultado dañada y aseguró, por el contrario, que pudo proseguirse con el enfriamiento de los reactores. Estos trabajos no han sido una tarea nada fácil.

ConsecuenciasTanto en las prefecturas de Miyagi y Yamagata, el suministro eléctrico se resintió y tanto en Akita, Iwate y Aomori, el servicio se vio temporalmente interrumpido. Aun así muchos pobladores prefirieron, durante las primeras horas, quedarse fuera de sus hogares por miedo a una réplica que finalmente no tuvo lugar.

Crisis en Japón

Pero no todo son noticias esperanzadoras en Japón. El país se ha librado de un mortal tsunami; pero los reactores de Fukushima no están del todo controlados pese a los esfuerzos de casi un mes.

El terremoto del 11 de marzo hizo un daño irreparable al país y, como dice un medio periodístico, Japón no "encuentra la luz al final del túnel", que en otra palabras quiere decir que no consigue levantar cabeza.