Situada en la parte occidental de Berlín, entre Charlottenburg y Nikolasee, los 19,5 kilómetros de aquel primer trazado de la AVUS se integran hoy en la Bundesautobahn A-115 (Autovía de circunvalación Federal).

Las siglas de AVUS sintetizan en alemán la definición "Automobil-Verkehrs-und Übungsstraße", una pista de pruebas para automóviles.

En 1907 se propuso ya por primera vez la construcción de una pista de carreras de coches para Berlín. La creciente industria automovilística alemana necesitaba un lugar acondicionado donde poner a prueba sus nuevos modelos. Sin embargo, desde que se concibió el trazado hasta que pudo ser acabado fueron varios los obstáculos que se tuvieron que superar.

El encargado del desarrollo del proyecto, el Club del Automóvil de Alemania (AVD), tardó bastante tiempo en reunir el dinero necesario para comenzar la pista. Más tarde, en 1913, se tuvieron que detener las obras por falta de fondos. Durante la I Guerra Mundial se continuó la actividad con mano de obra obtenida de los prisioneros rusos. Fue gracias a un inversor privado, el hombre de negocios Hugo Stinnes, que se pudo finalizar su construcción. La autovía fue inaugurada en septiembre del año 1921. Berlín, la ciudad que avanzaba a pasos agigantados tenía, al fin, su circuito de carreras.

El GP de Alemania

La pista resultante constaba de dos grandes rectas de más de 9 kilómetros cada una unidas por dos grandes curvas planas en sus extremos. Conocido por ser el autódromo con las pistas más largas de la historia, con una anchura de 8 metros, con capacidad para 400.000 espectadores y en el que las carreras se desarrollaban en sentido contrario a las agujas del reloj.

Cuatro años después de su apertura, el 11 de julio de 1926, la AVUS fue el lugar seleccionado para la celebración de "El Gran Premio de Alemania". 230.00 espectadores fueron testigos de la carrera que se disputó en 20 vueltas y de la hazaña de su vencedor, Rudolf Caracciola, al volante de un Mercedes Benz SSK blanco.

Caracciola era un desconocido en los círculos automovilísticos. El comienzo de la carrera no fue nada halagüeño para el piloto y, sin embargo, supo sortear con destreza todos los inconvenientes que se le fueron presentando, incluida una fuerte lluvia. Desde entonces pasó a ser conocido como el Regenmeister, "el maestro de la lluvia".

No obstante, la tragedia está también presente en la historia de tan memorable acontecimiento. Uno de los participantes salió despedido con su coche en la curva norte matando a tres personas.

Más velocidad

En su afán por hacer de la AVUS la pista más rápida del mundo, se construye en la curva norte una rampa de 43º de inclinación que incrementaba considerablemente la velocidad. Sin medidas de contención que impidieran salir despedidos a los conductores que se despistaran levemente, acabó por llamarse "el muro de la muerte".

Siempre famoso por su peligrosidad, el trazado que vio morir varios pilotos a lo largo de su historia fue modificado en 1961 al demolerse la curva sur para ser unido a la nueva autopista. En 1967 vuelve a ser remodelada, esta vez para restarle peligrosidad, para lo cual se elimina el gran desnivel de la curva norte y se aumenta su radio. Todas estas variaciones en el trazado hicieron que la AVUS dejara de ser un espacio adecuado para la celebración de más carreras de competición quedando relegada a vía urbana.

La pista que fuera testigo del discurrir de las míticas "Flechas Plateadas" prácticamente ya ha desparecido. Y, sin embargo, los nostálgicos y curiosos pueden acercarse a ver aún hoy en día la torre de control (reconvertida en un hotel), parte de las tribunas y ambas curvas.