Creación divina, explosión atómica, o como lo dicta la mitología griega por disposición de los dioses. Los relatos históricos de la mitología griega acercan a la historia de la creación natural del mundo. Es el caso de las aves.

Procne, Filomela y Tereo

Procne, era una ateniense hija del rey Pandión I y esposa de Tereo, con el que tenía un hijo llamado Itis.

Tereo, estaba enamorado de la hermana de Procne, Filomela. Cierto día Tereo violó a Filomela, y cortó su lengua para que ésta no lo delatase. Sin embargo, Procne se enteró y junto con su hermana decidió sacrificar a su hijo Itis sirviéndolo guisado en la cena de Tereo.

Cuando Tereo se enteró de lo ocurrido persiguió con un hacha a las dos hermanas, quienes corrían fatigadas y en medio de la angustia fueron ayudadas por la misericordia de Zeus el cual las convirtió en aves, al igual que a Tereo. Por un lado, Filomela fue convertida en un ruiseñor, ave pequeña de canto bastante fuerte; Procne en una golondrina, uno de las pájaros migratorios más conocidos del mundo; y finalmente a Tereo, lo transformó en Abubilla, ave insectívora de plumaje pardo rosado.

Aves exclusivamente mitológicas

No todas las aves a las que se hace referencia en la mitología están relacionadas con seres reales y vivientes de nuestra era. Es el caso de los pájaros del Estínfalo y el ave fénix.

Pájaros del Estínfalo

Eran aves que habitaban la región del lago Estínfalo, sus picos, garras y alas eran de bronce, eran carnívoras y su excremento era tan venenoso que provocaba la extinción de cultivos.

Euristeo, rey de la Argólida, encomendó a Heracles, su primo que erradicara a estas aves, como el sexto trabajo de los doce que realizó. Pero Heracles no pudo enfrentarse a estos pájaros ya que eran demasiados, así que Atenea apareció para socorrerlo ofreciéndole un cascabel, que al hacerlo sonar desde una montaña hizo alejar para siempre a estos animales.

El ave Fénix

Tan mítico como especial, este animal tiene un cuento que más que fabuloso esconde un relato místico de gran significado, utilizado en diversas historias, como también en la poesía árabe y en hechizos, para la inmortalidad.

Relata el mito que el Fénix era un ave de gran tamaño, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, moría ardiendo cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas.

Las Piérides y su transformación

Hijas del rey de Macedonia, Piero y de Evipe, son nueve doncellas, el poeta Nicandro las nombra como Colímbade, Linge, cécride, cisa, Acalántide, Nesa, Claóris, Pipo y Dracóntide. Estas jóvenes son conocidas especialmente por pretender ser cantoras excepcionales, tanto así, que un día retaron a las musa, conocidas como las diosas inspiradoras de la música y la poesía. Las musas aceptaron el reto.

Las piérides empezaron a cantar con versos largos y monótonos, mientras que las musas en su turno y al liderazgo de Calíope que encantó con un himno al poder infinito de los dioses quedaron victoriosas.

A la vista de la derrota las piérides no aceptaron su pérdida y arremetieron contra el jurado, integrado por las ninfas del parnaso, también pelearon contra las musas, hasta que finalmente quedaron convertidas en urracas. El nombre de piérides también hace alusión a una especie de mariposa.

La mitología griega es una ventana abierta al mundo irreal fantástico que en ocasiones justifica de manera tan extraordinaria las creaciones que se puede llegar a pensar que son reales. De manera que en ocasiones, qué más que refugiarse en la mitología griega para resolver el enigma del inicio de la vida. O seguir pensando que un solo Dios hizo este excelente trabajo, o tal vez entrar por la puerta de la ciencia y hallar un resultado aún inconcluso.