A principios de los años noventa, Renfe se divide unidades de negocio, fruto de una nueva organización empresarial. Una de esas unidades de negocio (UN) se denominó “Regionales”, constaba de trenes de clase única (segunda clase) y los servicios eran de media distancia (entre 200 y 400 kilómetros).

Renfe contaba con automotores de las series 592, 593, algunos TER, unos pocos ferrobuses, además de unidades eléctricas y algunos coches de viajeros convencionales de las series 6200 (serie 5000 y 6000 reformada) y 16200 (serie 8000 reformada).

Los coches de viajeros eran arrastrados sobre todo por las locomotoras 319 y 289 (entre otras), el uso de estos vehículos era la consecuencia de la escasez de automotores.

Por esa época la empresa pública ferroviaria empieza a buscar una solución, uno de los trenes para la elección final es un tren de dos coches motores que en ambos extremos dispone de unos fuelles neumáticos de conexión, es un modelo que funcionó muy bien en algunos países nórdicos y Renfe acaba eligiéndolo debido a su bajo consumo y por tener cierto aire innovador.

Finalmente, este tren se convirtió en la serie 594 de Renfe, más tarde sería bautizado como servicio “TRD” (Tren Regional Diésel), este servicio sería exprés, con pocas paradas y con material totalmente nuevo y exclusivo para la UN de Regionales.

Servicio TRD con el automotor diésel 594

A diferencia de otros trenes de Regionales, el automotor diésel 594, es un vehículo nuevo y exclusivo para estos servicios, los trenes más antiguos en un principio se construyeron para otro tipo de trayectos ferroviarios, pero luego se integraron en Regionales, Renfe disponía con los 594 de unos trenes que definían por sí mismos un tipo de servicio.

La idea era que los servicios de Galicia, Andalucía y parte de Castilla y León tuvieran estos servicios sustituyendo sobre todo a los trenes de la serie 593 que estaban ya muy renqueantes a finales de los años 90, de hecho los 593 sufrieron muchas bajas y algunos fueron transformados a “Tamagochis” de la serie 596, trenes ligeros para líneas de poco tráfico.

Estos trenes tienen una velocidad máxima de 160 Km/h algo inusual en el material diésel, una relación peso – potencia excelente, pero con demasiadas vibraciones a altas velocidades.

Lo que más llama la atención de estos trenes es el testero, realizado con una gran pieza neumática hinchable, esta parte del tren se diseñó para poder unir varias unidades en los momentos de muchos viajeros, podían juntarse hasta cinco trenes en mando múltiple, pero lo cierto es que raramente se vieron más de dos.

La falta de uso de este sistema ha llevado a Renfe a remodelar por completo esta serie en los últimos años, eliminando la parte hinchable.

En un principio Renfe adquirió 16 unidades en 1997, luego en el año 2001 adquirió siete unidades mas, a estas se les equipo unos bogies especiales basculantes, para poder circular a más velocidad en curvas.

Estas son las características técnicas más importantes:

  • Fabricante: CAF y Adtranz.
  • Nº de unidades: 16 + 7 (basculantes).
  • Año de recepción: 1997 (16) y 2001 (7 basculantes).
  • Peso en servicio: 97 t.
  • Velocidad máxima: 160 Km/h.
  • Potencia: 1200 kW.
  • Autonomía: 1000 Km.
  • Número de motores: 4 x 300 kW Modelo D 2866 LUE 602 (incluye energía para usos auxiliares).
  • Número de plazas: 126 (clase única).

Servicios Ferroviarios TRD

Estos trenes empezaron su andadura en Galicia y en el servicio Salamanca – Madrid, sustituyendo sobre todo a los trenes 593 que ya estaban bastante viejos, más adelante en Andalucía en las líneas no electrificadas.

Los servicios fueron denominados “TRD”, al principio los trenes fueron bautizados con nombres de monumentos, ríos y lugares característicos de las regiones por donde circularon.

Tenían a su favor la gran velocidad punta, la excelente relación peso potencia y un interiorismo muy cómodo para el viajero, pero… también algunos problemas.

Funcionando de manera regular, les costaba hacer los gráficos con importantes retrasos, sobre todo en el servicio Salamanca – Madrid, otro problema era la parte eléctrica en general, parte de la potencia del tren era desviada a los equipos auxiliares, de hecho la iluminación del tren y el aire acondicionado daban muchos problemas.

Con el tiempo y la sobreexplotación, estos trenes tenían averías más graves, en incluso algunas unidades tuvieron incendios, afortunadamente sin consecuencias personales.

Modernizaciones e investigación de CAF en los automotores diésel 594

Renfe y CAF experimentaron mucho con estos trenes de cara a la construcción en el futuro de las series de Renfe 598 y 599, vehículos evolucionados de los TRD.

Siete unidades fueron equipadas con bogies especiales basculantes, este sistema funcionó en el servicio Salamanca – Madrid y consistía en la inclinación del tren en las curvas para poder pasarlas con más velocidad, un ordenador reconocía las curvas del itinerario y la ganancia de velocidad en curvas aumentó por encima del 15%.

En la línea Zaragoza – Huesca, alguna unidad incorporó bogie de ancho variable, similar al que equiparía más tarde la serie 120.

Las averías y cierto envejecimiento prematuro, hicieron que Renfe empezara la renovación integral de estos trenes, al ser estos destinados a líneas secundarias con la entrada en servicio de los trenes 599. Los testeros neumáticos fueron eliminados y sustituidos por unos rígidos y aerodinámicos, también tendrán reformas mecánicas y de interiorismo para dotarles de más fiabilidad.

Lo que parecía un proyecto innovador, se convirtió en algo experimental, los especialistas del ferrocarril no saben que pudo llevar a Renfe a la adquisición de estos trenes que estaban pensados para líneas de demanda de viajeros muy variable, poco adecuado para la red española, lo cierto es que el consumo bajo de los TRD llevó a Renfe a bajar costes de mantenimiento y combustible. También CAF pudo experimentar con sus trenes, una empresa que tiene que mejorar mucho.

A pesar de todo, los automotores diésel 594 TRD han servido para mejorar el confort del viajero en los trayectos regionales que durante mucho tiempo fueron considerados de baja categoría.