Uno de los problemas que enfrenta España para erradicar del todo la crisis económica es la falta de competitividad y por lo mismo una baja productividad. Son muchos los factores que influyen en el bajo rendimiento laboral, como trabajadores sin una formación adecuada y una baja actividad empresarial innovadora. Es necesario que tanto las empresas como el Gobierno tomen las medidas adecuadas para avanzar en esta materia.

Plan estratégico para elevar la productividad

Se debe trabajar en el aumento de la productividad de las empresas, en primer término se debe tener un plan de estrategia y organización, posteriormente los empleados deben entenderlo y, sobre todo, implementarlo. El error de las empresas consiste en el abismo que existe en la estrategia y su aplicación, lo que provoca una falta de coherencia en los objetivos y metas planteadas.

Una de las principales consecuencias de la falta de rendimiento está en que más del 80 por ciento de los trabajadores asegura no estar motivado en el trabajo, debido a que muchos empleados dicen no estar en el puesto adecuado y por lo mismo no se aprovechan sus habilidades. Las empresas deben observar la potencialidad de sus trabajadores, ya que se estima que el 84 por ciento de las organizaciones no explota el potencial humano y por lo tanto la productividad es poco rentable, así lo explica Daniel Rato en su artículo Cómo mejorar la productividad de sus empleados.

Metas y objetivos siempre presentes en el ámbito laboral

Las empresas deben tener claro cuáles son sus metas y objetivos a seguir y, sobre todo, deben estar en congruencia con la actividad laboral para que los trabajadores cumplan con los planteamientos. Depende de la oficina de recursos humanos o del área administrativa fomentar los objetivos, ya sea a través de pizarras, carteles o boletines, pero siempre haciendo hincapié en las prioridades de la empresa y su repercusión a futuro.

El 75 por ciento de la jornada laboral se emplea en gestionar los objetivos, pero realmente se debe mejorar su comprensión para obtener una correcta ejecución. Una de las maneras que ayuda a evitar dispersiones es la comunicación constante.

Los trabajadores deben conocer las prioridades de la empresa, pero también saber cuál es su rendimiento en el puesto de trabajo y cuáles son las necesidades que se deben cubrir para cumplir con los objetivos planteados.

Incentivar la creatividad

El esfuerzo recompensado de los trabajadores provoca un mejor rendimiento, los premios económicos son bastante apreciados, pero el reconocimiento en público o la asistencia a seminarios y convenciones también ayuda a aumentar su productividad y evitan el aburrimiento.

Las empresas, además de incentivar, también deben motivar la creatividad de sus trabajadores, hacerlos pensar en proyectos nuevos y, sobre todo, darles las herramientas necesarias para cumplir con la demanda del mercado. La capacitación constante es fundamental para aumentar la productividad y competitividad.

Un equipo de trabajo que realice una tarea óptima en una jornada es la idea más cercana a la productividad, por lo que las empresas deben tener en cuenta los perfiles de sus empleados desde su contratación para ver su nivel de eficiencia y de calidad operativa.

La productividad y la competitividad son claves para la recuperación económica

Una evaluación constante de la actividad laboral refleja los resultados de la productividad que se tiene en cada momento. De esta manera, se puede ver el aprovechamiento del tiempo y de la infraestructura y cuestionarse las necesidades reales de las empresas. Los directivos no deben ser ajenos a esta medida, ya que se considera que la mitad del tiempo lo gastan en tareas irrelevantes.

Mejorar la competitividad y aumentar la productividad es tarea esencial para que despegue la economía española, es necesario que Gobierno e industrias pongan su mayor esfuerzo para generar empleo y sea más rentable.