El afán recaudatorio de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) está provocando una oleada de odio y animadversión hacia la institución. De hecho, “los internautas ya la consideran la entidad con peor imagen por encima incluso de instituciones tan denostadas como Hacienda”, según refleja un reciente estudio sobre Hábitos de Internet, realizado por la red de blogs Ocio Networks.

La SGAE abusa de su posición de dominio

Seis de cada diez internautas, de los 2.075 españoles encuestados en el estudio, consideran a la SGAE la institución peor valorada en la Red. Es más, cerca del 90 por ciento cree que ha abusado de su posición y ha tomado decisiones o realizado actividades injustas. Especialmente negativa es la percepción entre los internautas de entre 21 y 40 años, seguramente el segmento con mayor interés y capacidad consumidora de música.

Para comprender hasta donde llega la tropelía, no hay más que observar el listado general de licencias que aparece en la propia página de la SGAE. Grandes almacenes, gimnasios, centralitas de transporte, comunidades de bienes, máquinas recreativas, líneas de transporte y un sinfín de locales o sociedades, incluidos los sex shop, tienen que cumplimentar y abonar un contrato de autorización para poner música.

La persecución de la SGAE alcanza niveles inauditos

Algo insólito, teniendo en cuenta que la emisión de esa música no tiene un ánimo de lucro (caso aparte serían discotecas, bares y pub) y ya ha pagado derechos de autor, ya sea por las propias emisoras de radio, mediante el canon digital de los aparatos electrónicos o por la adquisición de los soportes musicales.

Hasta los colegios, que celebran funciones con obras clásicas, son objeto de persecución por parte de estos nuevos recaudadores. Es más, la SGAE no duda en contraatacar a los que la critican asegurando que esta animadversión "es fruto de la incultura que hay en España".

Proliferan las páginas de Internet que están contra la SGAE

Tal es el disgusto social que en Internet están proliferando las páginas y blog extremadamente críticos como la putasgae (Peluqueros Unidos Todos Ante los Sucios Gángsters y Agentes de Extorsión), alasbarricadas, o todoscontraelcanondigital, mientras que en Facebook ya hay varios clubs de fans contra la entidad.

Una presión social que debería preocupar a la sociedad presidida por Teddy Bautista, y sus acólitos liderados por Ramoncín, de no ser por su maniaca obsesión de recaudar dinero a toda costa, a cualquier precio y con cualquier excusa.

Algunos ejemplos de lo que cobra la sociedad de autores

Y los precios por reproducir obras no son precisamente económicos. Para muestra basta un botón, aunque en el caso de la SGAE se podría poner toda una mercería. Si se quiere realizar un acto político o un espectáculo deportivo tendrá que abonar las siguientes tarifas según la capacidad del recinto:

  • Hasta 5.000 espectadores 92,41 euros
  • De 5.001 a 20.000 espectadores 110,91 euros
  • De 20.002 a 50.000 espectadores 129 39 euros
  • De 50.001 en adelante 147,89 euros
En la página de la SGAE se pueden encontrar todo el listado amplio y detallado de lo que cobra la sociedad por cada evento. Unas tarifas que en muchos casos son abusivas. Tanto que hasta la Comisión Nacional de Competencia ha intervenido con un demoledor informe sobre la situación monopolística existente en el sector, lo que obliga a pasar por caja sí o sí.

Google pide una legislación más razonable

Al debate sobre los derechos de autor y la nueva Ley de propiedad intelectual se ha sumado también Google. La directora de Relaciones Institucionales del buscador en España, Bárbara Navarro, ha saltado a la palestra para pedir “una ley con visión de futuro que proteja los derechos de autor pero con excepciones que permitan el desarrollo de nuevos modelos de negocio en Internet”.

Una petición que ahonda en la lógica de que no se pueden poner puertas al campo. Ahora la pelota está en el tejado del Gobierno, aunque pocos esperan gran cosa, pues el ejecutivo es juez y parte al mismo tiempo.