Según reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dan a conocer que el número de divorcios en México se está incrementando en los últimos años, quizás se deba a que las parejas son menos tolerantes a los problemas maritales y se les dificulta poder llegar a acuerdo o tal vez las parejas no están dispuestas a pasar el resto de su vida con una persona con la que ya no existe la llamada química.

El divorcio

Dentro de la sociedad se dice que una de las instituciones que se debe de mantener mas sólidas es la familia, pero en algunos caso el ambiente familiar se torna disfuncional por los conflictos que se producen entre los cónyuges. Finiquitar un matrimonio no implica que disuelva la familia ya que los lazos consanguíneos van a continuar toda la vida, de la misma forma que los procreadores no se deslindan de sus responsabilidades.

Antes de tomar la decisión del divorcio siempre surgen cuestionamientos que tienen que ver con la educación, el crecimiento armónico y estabilidad de los hijos después del divorcio. Asimismo muchas parejas declinan en su proceso de divorcio por el miedo al futuro y muy en especial el miedo a no lograr la estabilidad emocional y afectiva que tanto anhelan.

Motivos para el divorcio

Se vuelve imposible sobrellevar un matrimonio cuando se presentan problemas tales como: el adulterio, incompatibilidad de caracteres, abandono del hogar, alcoholismo o drogadicción, violencia (física, económica, emocional, sexual), no llegar a acuerdos sobre la educación de los hijos, coartar la libertad a una de las partes y los celos excesivos. Asimismo a estos motivos se le agregan las causales de divorcio que el código civil de cada país establece, en este artículo no se tratarán asuntos legales.

Siempre una de las partes es la que toma la iniciativa para divorciarse, la otra parte tiene dos opciones, aceptarlo con tranquilidad o negarse situándose en el papel de víctima, mostrando actitudes negativas respecto al divorcio. En todo divorcio una de las partes es la que más sufre, debido a las expectativas y estereotipos que tiene respecto al matrimonio, en pocas palabras se le derrumba el mundo. El divorcio no tiene que ser traumático o conflictivo independientemente de las causas por las que se dé.

Después del divorcio

El dolor de la separación es difícil pero es necesario vivirlo, se debe recuperar al igual que otras heridas la capacidad de sanación de los sentimientos y emociones. Engancharse en el dolor del divorcio es uno de los peores errores ya se la persona puede llegar a presentar actitudes maniacas: abusar de la comida o del alcohol, así como de los antidepresivos, las pastillas para dormir, consume tranquilizantes; es como si inconscientemente estuviera buscado algún agente externo que le quite el dolor que produjo el divorcio.

Antes y después de divorcio la familia, los amigos y el trabajo son los mejores aliados para superar la ruptura. Después del divorcio de manera individual se debe retomar la vida, quizás los primeros días sean difíciles e incluso doloroso por el hecho de saber que ya no se tiene una pareja. Tras la separación se deben eliminar sentimientos de tristeza, rabia, miedo y dolor, porque mantener esas emociones ocasionará que se extienda el duelo a la ruptura.

Los hijos y el divorcio

Antes de firmar el divorcio los cónyuges debe dialogar la forma de cómo se van a distribuir los bienes materiales, quién tendrá la custodia de los hijos, a cuánto asciende la pensión alimenticia para los hijos y que días convivirán los hijos con uno de los cónyuges. Todos estas negociaciones tienen que estar asesoradas por un abogado. No se debe consentir los acuerdos extrajudiciales, porque quizá en un futuro una de las partes no respeta los acuerdos.

Cuando los padres toman la decisión de separarse es importante que lo hablen con los chicos los motivos y los beneficios que traerá consigo el divorcio. La reacción de los hijos ante tal evento estará influenciada por personalidad, el temperamento y la edad de los chicos. Es importante que presten atención a los chicos después de que hablen con ellos sobre el divorcio porque lo hijos son susceptibles a presentar sentimientos de tristeza, soledad, sentirse culpables del divorcio, inseguridad y vulnerabilidad porque no saben qué va ocurrir después de que los padres se separen.

Hay reportes médicos que informan que muchos chicos están atravesando por depresión ocasionada por el divorcio de los padres e incluso se han reportados suicidios por tales motivos. Señales de alarma para detectar cuando un niño no esta superando el divorcio:

  • Se aísla del entorno familiar.
  • No tiene buen rendimiento escolar.
  • Presenta actitudes maniacas.
  • Se les dificulta comunicarse.
  • Se vuelven agresivos.
  • Se vuelven introvertido.
Una vez que se consumó el matrimonio y que llegaron a buenos acuerdos, entonces ya es tiempo de iniciar una nueva vida al lado de otra persona. Se deben de olvidar las experiencias pasadas. Cada relación es diferente. Se tiene que eliminar el estigma de que el matrimonio es para toda la vida. El matrimonio va a durar hasta que exista amor, armonía y felicidad, si no hay estas características en el matrimonio entonces es tiempo de decir adiós y finiquitar la relación.