Los seres humanos y todos los seres vivos en general son entes que están conformados de materia y energía. El cerebro es uno de los más grandes privilegios de los que goza el ser humano al igual que la inteligencia y estas dos cosas se complementan para llegar a metas que parecen muy lejanas.

Según los entendidos existen dos tipos de energía, que son la energía positiva y la negativa. La primera es aquella que se relaciona con sentimientos de alegría, satisfacción, fe, amor, entre otros y permite que las personas cumplan sus metas de forma más sencilla, mientras que la energía negativa va relacionada con sentimientos de frustración, pena, angustia, ira, entre otros y se dice que es la causante de los fracasos de las personas.

Todos los seres humanos abarcan en sí ambos tipos de energías, lo que diferencia a cada uno es la cantidad de energía que tengan de cada cual.

Aquellos que tienen una cantidad mayor de energía positiva, tienen las probabilidades a su favor y todo se les facilitará, pero aquellos que poseen mayor nivel de energía negativa tendrán muchos obstáculos, serán desdichados y no les irá bien en lo que hagan.

La energía del hogar no es la misma que la del cuerpo, por que es necesario liberar el cuerpo y luego el espacio de estas energías.

Sacando las malas energías

El primer paso es tratar de sacar aquellas malas energías que impiden el crecimiento personal, el desarrollo de un proyecto, o cualquier otra cosa y la mejor forma es dejando de pensar de forma negativa. Hay que olvidarse de las frases "¿Por qué todo me sale mal?", "No puedo", "Todo está en mi contra", entre otras y concentrarse en lo que se está haciendo.

Todo tiene su nivel de riesgo de fracaso, pero ponerse en pensar en aquel fracaso hace que una persona se derrote antes de haber dado la lucha; es decir que si se piensa que algo saldrá mal, seguramente saldrá mal.

Evitar en lo posible los disgustos infundados y maldecir, ya que aquellas cosas llenan al cuerpo de malas vibras que repercuten en las acciones.

Evitar pensar en enfermedades propias o de los antecesores, porque esto simplemente atrae estas enfermedades y será la misma energía la que enferme al cuerpo.

Atraer lo que se desea

No basta solamente con desear algo para que ese algo llegue a una persona. En primer lugar hay que luchar por lo que se quiere y encontrar los medios para conseguirlo y en ese mismo camino convencerse de que ya se lo ha obtenido. Un ejemplo es cuando se necesita dinero para pagar una deuda, el solo hecho de necesitarlo no significa nada, pues hay que hacer de cuenta que ese dinero ya está ahí para que llegue.

Una persona puede tener absolutamente todo lo que desea, siempre y cuando empiece a sentir que lo posee y tenga paciencia, pues desesperarse no conlleva a nada. El sentir que se tiene lo que se quiere no significa que no se luche por conseguirlo, ya que estas dos cosas se complementan una a la otra.

Cuando una persona comienza a sentir que ha triunfado, inmediatamente comienza a llenarse de energías positivas que la encaminarán hacia el éxito de sus proyectos, ya sea en el amor, dinero, educación, entre otros; pues la mente y la energía son tan poderosas que son las que atraen lo que sienten.

Incluso es muy buena esta técnica para la salud, pues mientras se piense con firmeza que se posee salud, entonces se tendrá salud.

El sentirse joven es lucir joven, puesto que la energía puede ir por encima de la edad corporal y dar la suficiente vitalidad de la juventud a la persona.

Recordar que pensar positivo, sentirse un triunfador y olvidarse de los males, es la ley de la atracción y concentrará la energía positiva, que ayudarán a cumplir todo lo deseado.