Por séptima vez en la temporada, Roger Federer y Juan Martín del Potro estarán frente a frente, en este caso para definir la corona del ATP 500 de Basilea. Los dos primeros preclasificados cumplieron con la lógica y mañana a partir de las 15:00 hora local (10:00 en Argentina) dirimirán el título de uno de los últimos torneos de la temporada.

El nº 1 del mundo, campeón del certamen en cinco oportunidades incluyendo las dos últimas ediciones, intentará sumar un nuevo título a su impecable currículum, mientras que el argentino viene de ganar Viena la semana pasada y está por primera vez en la definición de Basilea.

En las semifinales, Federer se encontró con un duro Paul-Henri Mathieu y debió transpirar para vencerlo por 7-5, 6-4, jugando un tenis no tan brillante como el que había entregado en cuartos de final ente Benoit Paire pero si muy sólido. Con esa victoria, Federer logró su 875º triunfo como profesional y alcanzó a John McEnroe en el 4º lugar como los tenistas que más partidos ganaron en la historia.

Por su parte, del Potro jugó uno de sus mejores encuentros en todo el año y derrotó con total autoridad a Richard Gasquet (12º del mundo y 3º cabeza de serie) por un doble 6-2. El tandilense cerró el encuentro con cuatro aces consecutivos, demostrando que los dolores que sufrió en la espalda ante Kevin Anderson y que le impidieron servir con comodidad quedaron atrás.

"Creo que él volvió a ser el que era, está jugando su mejor tenis desde que regresó de la lesión. Ttuvo una gran semana en Viena se mostró a un nivel impresionante contra Gasquet, debo decirlo. Estoy convencido de que será un partido difícil", aseguró Federer.

"Será una final especial. Siete es un buen número para cortar la racha. Por ahí sea mañana, por ahí en un próximo partido, por ahí no le gane nunca más. Estuve cerca en los últimos. Puede servir para ver dónde está mi nivel y ver qué tan lejos estoy del top 5", comentó por su parte del Potro.

Si bien Federer ya se aseguró conservar el nº 1 del mundo al menos hasta el Masters 1000 de París (que comienza el lunes), el suizo necesita conseguir el título para seguir con esperanzas de terminar el año al frente del Ránking Mundial (algo que matemáticamente es casi imposible).

Si vence a del Potro, la brecha que lo separa de Novak Djokovic será de 375 puntos, mientras que si pierde la diferencia será de 175 unidades. En ambos casos se trata de un margen muy escaso para Federer, quien entre París y el Masters de Londres defiende 2500 puntos contra apenas 380 del serbio.

Para del Potro esta es la quinta final en el año (y la 18º de su carrera) tras ganar Marsella, Estoril y Viena y perder la final de Rotterdam. Por su parte, Federer estará jugando la 109º definición de su carrera y la novena de la temporada. También nueve veces habrá estado en el encuentro definitivo de Basilea, torneo que ganó en 2006, 2007, 2008, 2010 y 2011 y en el cual perdió las finales de 2000, 2001 y 2009. Sin dudas el tenista local ha dominado a voluntad en su propia tierra.

En un año mágico en el cual recuperó el nº 1 del mundo cuando parecía imposible, el mejor tenista de la historia buscará el 77º título de su deslumbrante carrera y el séptimo de la temporada.

Federer domina el historial con claridad

Sobre quince encuentros que han jugado hasta el momento, Federer se quedó con 13. En lo que va del 2012, el suizo ha sido un escollo imposible de superar para del Potro, que ya perdió seis veces contra el nº 1 del mundo: 6-4, 6-3, 6-2 en el Abierto de Australia; 6-1, 6-4 en la final de Rotterdam; 7-6 (5), 7-6 (6) en Dubai; 6-3, 6-2 en Indian Wells; 3-6, 6-7 (4), 6-2, 6-0, 6-3 en Roland Garros y 3-6, 7-6 (5), 19-17 en los Juegos Olímpicos.

Más allá de la supremacía de Federer, siempre se han dado encuentros parejos y disputados y seguramente esta no será la excepción, ya que el argentino viene con confianza y jugando muy bien.

Las únicas victorias de del Potro sobre Federer se dieron en el 2009, en aquella épica final del US Open que terminó con marcador de 3-6, 7-6 (5), 4-6, 7-6 (4), 6-2 y en el Masters de Londres (6-2, 6-7 (5), 6-3).

El historial entre ambos también registra un duelo previo en Basilea: fue en los octavos de final del 2007, ocasión en la que el local se impuso por 6-1, 6-4.