Atomium de Bruselas, un monumento a la ciencia

Recreación del Atomium con computadoras - Jose Francisco Castillo Rosales
Recreación del Atomium con computadoras - Jose Francisco Castillo Rosales
El majestuoso diseño del Atomium de Bruselas proviene de aumentar una molécula de cristal de hierro a una escala de 165.000 millones de veces.

Hay pocos edificios en este mundo que conserven la espectacularidad de antaño, como la hace el renovado Atomium de Bruselas. Más de medio siglo ha transcurrido desde su inauguración en julio de 1958, con objeto de la celebración de la Exposición Universal en la capital de la Comunidad Europea. Tras las operaciones de mantenimiento y rehabilitación que se llevaron a cabo desde 2004 hasta 2006, este fastuoso edificio parece estar viviendo una segunda juventud, repleta de pureza y fulgor.

Algunos datos técnicos de la magnitud del Atomium de Bruselas

La idea de este proyecto parte del ingeniero André Waterkey y los arquitectos André y Jean Polak, que reprodujeron a escala una molécula de hierro aumentada a 165.000 millones de veces. Las características de este gigante de acero y aluminio, avalan la majestuosidad de su construcción. En conjunto, su altura es de 102,7 metros, equivalentes a un edificio de unas 35 alturas, y un peso total que ronda las 2.200 toneladas, equiparables al peso de 12 ballenas azules, el animal con mayor peso de la faz de la Tierra, que promedia un peso de 180-200 toneladas y 33 metros de envergadura.

En relación a las nueve esferas que componen el conjunto, su diámetro es de 18 metros y la mayor distancia entre ellas es de 29 metros medidos desde el centro de cada una de ellas. Los tubos que ensamblan este conjunto tienen un diámetro de 3 metros y los bípodes de acero, de 110 toneladas de peso cada uno, sobre los que descansan y sirven de apoyo para tres de las esferas tienen una altura de 35 metros, con una escalera interior de unos 200 peldaños que da acceso al interior de las esferas. Otros datos de interés es la existencia de un ascensor que conecta la zona de recepción con la esfera más alta del monumento.

Con su colocación en 1958, consiguió el récord de ser el más veloz de Europa, con una velocidad de 5m/ sg. todo un hito en aquellos años, así como la instalación de la escalera mecánica con mayor longitud en Europa. Y ante sus pies, una incesante cola de turistas impresionados ante tal reluciente imagen más si cabe la renovación que sufrió en 2004.

Una renovación brillante avalada por la sociedad belga

Más de cuarenta años que ya empezaban a pasar factura, sobre todo en la cubrición de las esferas. La arquitecta belga Christine Conix fue la encargada de liderar este trabajo, que según como ella ha manifestado en diversas ocasiones, giraba en torno a cuatro puntos:

  • Envolvente de las esferas
  • El espacio interior accesible al público
  • La construcción del pabellón contiguo al Atomium
  • Circulación por el interior del propio edificio.

La envolvente original de las esferas en 1958, se realizó a base de placas de aluminio, todo un hito para la arquitectura en aquellos años. Su aplicación en obra era toda una novedad, debido a las dudas que suscitaba este elemento en relación a su resistencia mecánica. Todo ello quedaba en segundo plano, cuando los arquitectos argumentaban su elección en base tanto a sus características de durabilidad, resistencia a la corrosión y peso, como a cuestiones estéticas referidas al propio tono grisáceo en armonía al color característico del acero.

La rehabilitación del Atomium en 2004 lo ha convertido en una joya arquitectónica

El paso del tiempo había debilitado en gran medida el brillo de la composición, suscitando numerosos comentarios sobre la necesidad de intervención. Son muchas las instantáneas en las que la silueta del Atomium quedaba difuminada tras el característico cielo gris y plomizo, de la capital belga. Por ello, se ha rehabilitado la totalidad de la envoltura a base de un revestimiento de acero tipo S355JR y paneles sándwich a base de chapa de acero inoxidable en su capa exterior, aislamiento y chapa de acero galvanizado en el interior.

El efecto conseguido ha sido excelso, dotando de un resplandor hasta ahora nunca visto, respetando con coherencia el diseño original. Para mejorar la accesibilidad al visitante, se disponen de dos nuevas escaleras mecánicas de comunicación entre las esferas, y por otro lado, se han llevado a cabo reformas integrales del interior de las esferas.

Recuperadores de energía para reducir el consumo del conjunto

Incluso, en armonía a los aires de cambio y renovación que se viven en el urbanismo desde hace unos años, a favor de la eficiencia energética y respeto al medio ambiente, se han incluido unos recuperadores de energía que ayudarán a reducir el consumo propio. Por último, se ha acometido la obra del pabellón contiguo al Atomium que servirá de recepción y área de información turística.

Todo un hito arquitectónico, que deslumbró hace unas décadas a la sociedad mundial aunando la más altas cotas de arquitectura con lo más pequeño y fundamental de la ciencia madre. Una escultura del hombre a la ciencia.

Sergio Gómez Trillo, Sergio Gómez Trillo

Sergio Gómez Trillo - Soy diplomado, gracias a los estudios de Arquitectura Técnica en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de ...

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