
- Karim Benzema. - Real Madrid C.F.
El pasado sábado, el Atlético de Madrid y el Real Madrid dilucidaron su cuarto derbi de esta temporada. Y al igual que en los tres choques anteriores, el conjunto merengue se impuso a su rival.
El partido no fue vistoso, con poco fútbol y un exceso de juego duro, permitido por un Teixeira Vitienes que parece haberse apuntado a la moda de Mateu Lahoz de no pitar nada.
Trivote con Xabi, Khedira y Lass
Lo primero que llamó la atención en el choque madrileño fue la disposición táctica de Mourinho, con un trivote en el centro del campo formado por Lass, Khedira y Xabi Alonso. Los movimientos de este singular trío recordaron en ciertos momentos a los despropósitos de Pellegrini, cuando situaba a Xabi Alonso unos veinte metros por detrás de Lass, durante la pasada temporada.
Así las cosas, Alonso parecía un tercer central, Lass era un media-punta adelantado (en ocasiones ocupó demarcaciones de segundo delantero) y Khedira jugaba como un centrocampista de ida y vuelta, de esos que tanto le gustan a Mourinho. El alemán fue clave en el primer gol, al dar la asistencia a Benzema, que resolvió con un sutil toque de calidad, por encima de De Gea, pero no por ello el sistema de Mourinho convenció a nadie.
El entrenador portugués comentó que había empleado esa táctica por circunstancias, acogiéndose al cansancio acumulado de algunos jugadores. Pero, tras el gran partido en Santander y los pocos minutos que ha disputado esta liga, ¿por qué no dar entrada a Granero? Utilizar a Lass tan adelantado es toda una temeridad, ya que el fuerte del francés es la defensa, pero adolece de velocidad de pensamiento, capacidad de visión de juego y precisión en el pase. Esto último es ya preocupante, pues llegó a fallar centros propios del fútbol sala, con distancias de unos dos metros.
¿Estrategia o ensayo para el Barcelona?
Parece claro que usar a Lass de esa manera es como si el Real Madrid jugase con uno menos. ¿Por qué entonces Mourinho tomó esa decisión? Podría pensarse que dada la baja calidad del centro del campo rojiblanco en la actualidad, el técnico portugués pretendía anular a sus jugadores con dos hombres de perfil defensivo como Khedira y Lass en constante presión. Sin embargo, teniendo en cuenta que el Atlético gozó de numerosas y claras ocasiones de gol, desbaratadas siempre por un inconmensurable Iker Casillas, parece que la estrategia no fue la más adecuada.
Otra posibilidad es que Mourinho, recordando el 5-0 de liga frente al Barcelona, efectuara un ensayo para comprobar si Lass y Khedira podrían jugar como perros de presa de Iniesta y Xavi, tratando de evitar la circulación de balón del Barcelona. Pero si no pudieron parar a un centro del campo como el del Atlético, no parece una solución viable para los posibles próximos cuatro "partidos del siglo".
Permisivo arbitraje de Teixeira Vitienes
¿Cual fue la principal consecuencia de no contar con centros del campo de calidad en ninguno de los dos contendientes? El exceso de juego duro, al que contribuyó un Teixeira Vitienes que parecía haberse olvidado las tarjetas en casa. Afortunadamente el arbitraje, como reconoció el propio Quique Sánchez Flores, no influyó en el resultado final. Sin embargo, esta moda de no pitar nada que parece haber impuesto otro árbitro, Mateu Lahoz, puede devenir en graves lesiones para los futbolistas y eso es algo que debería impedirse. De hecho, Cristiano Ronaldo terminó el partido lesionado para dos o tres semanas.
¿Por qué los árbitros no se dedican a aplicar el reglamento? Resulta increíble que futbolistas como Lass o Ujfalusi terminasen el partido, habida cuenta de la cantidad de faltas que ambos llevaron a cabo. Pero la paradoja llegó cuando Teixeira mostró al defensor atlético su única amarilla, por proferir gritos contra su persona. El mensaje de los colegiados parece claro: "se permiten las entradas violentas, pero a los árbitros ni tocarlos". Así siempre se favorecerá al equipo que peor juegue al fútbol y es una pena.
12 años de imbatibilidad blanca
En un partido así, quien mejor define en ambas áreas es el que se lleva el gato al agua. Así pues, recordando aquellos derbis en los que Ronaldo Nazario fue protagonista, Casillas se impuso en su área y los delanteros del Real Madrid en la contraria.
De nada sirvió que el Atlético tuviera al Real Madrid contra las cuerdas durante gran parte de la primera mitad, porque Iker volvió a convertirse en "santo" o "paralotodo", como ustedes prefieran. Mientras el capitán del Real Madrid se mostraba infranqueable, Benzema continuó su magnífica racha con otro golazo y Özil, minutos después, colocó la sentencia a pase de Marcelo. El postrero gol de Agüero llegó demasiado tarde y los tres puntos volaron de la orilla del Manzanares.
Bochornoso comportamiento de la afición atlética
En un derbi el fútbol debería ser el protagonista. Pero el sábado lo fueron el juego duro, la incompetencia del árbitro y el bochornoso espectáculo que, una vez más, ofreció la afición del Atlético de Madrid, que ya había cometido esta temporada una de las mayores fechorías que se recuerdan: abuchear en un minuto de silencio en memoria de Juanito Navarro.
Se habla de la afición rojiblanca como si fuera la mejor de España, pero los hechos dicen todo lo contrario: con respecto al apoyo a su equipo, muchos se marcharon antes del gol del Kun mientras que otros no paraban de chillar a la junta directiva; y en lo que se refiere al comportamiento en general, recordaron al público de Pamplona cuando el Real Madrid jugó en el Reyno de Navarra, ya que además de los típicos y graves insultos contra Mourinho y Cristiano, tuvieron comportamientos racistas con el lateral izquierdo del Real Madrid, Marcelo.
El comité anti-violencia lo dejó muy claro hace tiempo: "no se permitirán comportamientos racistas". Pero si el árbitro comete la cobardía de no reflejar en el acta lo sucedido, este tipo de actos, los cuales deberían haber quedado desterrados en este siglo XXI, nunca pararán.
Este fin de semana murió un aficionado al fútbol en Argentina. ¿Anti-violencia tomará cartas en el asunto o esperará a que suceda una tragedia de semejante calibre para hacer algo? Si todo esto va a más, la situación en los estadios podría descontrolarse y siempre es mejor evitar una tragedia que tomar medidas cuando ésta ya se ha producido.
