Los alérgicos a los ácaros del polvo o al epitelio de los animales y quienes sufren de asma deben extremar las precauciones en lo que a la limpieza de la casa se refiere, en especial del dormitorio, que es donde seguramente van a pasar la mayor parte de su vida, aunque no se suela reparar en este detalle.

Así pues, toda la casa en general y el dormitorio en particular deben estar extremadamente limpios de polvo y pelos de animales. Una de las recomendaciones que realizan los médicos alergólogos es que jamás se pase la escoba para limpiar el suelo, ya que de esta forma lo único que se logra es esparcir el polvo y los agentes alérgenos que estaban posados. Con el uso de la escoba, los alérgenos vuelven a ponerse en circulación por el aire y la persona alérgica o asmática puede respirarlos o volver a tenerlos en contacto con su piel o ropa, con la consecuente reacción negativa. Una buena alternativa a la tradicional escoba consiste en el uso de una mopa, que se pasará suavemente, arrastrando la suciedad.

Una buena aspiradora puede eliminar gran cantidad de alérgenos

De todas formas, una de las soluciones más eficaces que existen para eliminar los alérgenos de nuestro hogar consiste en usar una aspiradora. Pero no una aspiradora normal y corriente. Según la revista médica Discovery Salud, “una mala aspiradora es tan indeseable como una escoba”, pues se calcula que alrededor del 40% de los alérgenos que aspira vuelven al ambiente de la habitación, ya que son expulsados por el propio mecanismo de aire de la aspiradora al no haber quedado retenidos.

Así pues, lo ideal es pasar un aspirador que recoja los alérgenos y que no los deje escapar. La buena noticia es que estas aspiradoras existen en el mercado. Hasta hace bien poco sus precios eran poco menos que prohibitivos, pero actualmente están bajando. Se pueden encontrar dos marcas de aspiradoras de prestigio. Ambas han recibido premios y reconocimientos por parte de organismos y sociedades médicas.

Nilfisk: tecnología profesional al servicio de nuestra casa

Nilfisk es una marca muy poco conocida a nivel doméstico, aunque existe desde 1906 y en lo que a limpieza profesional se refiere es una marca líder: sus aspiradores se usan en hoteles y hospitales en muchísimos países. Nilfisk pone el acento en su filtro HEPA (Aire Particulado de Alta Eficiencia): la gama Extreme de la marca incorpora filtros HEPA 14, que son los más avanzados en la actualidad, puesto que permiten recoger el 99,9% de las partículas de polvo, ácaros y epitelios de animales; por ello el aire que se expulsa sale limpio. Asimismo, incorpora un sistema de juntas herméticas, que aseguran que no salgan al exterior los alérgenos, los cuáles quedan atrapados en la bolsa del aspirador. Otro punto fuerte de las Nilfisk es su potente capacidad de aspiración, que es impactante: por ejemplo, el modelo Extreme Eco tiene una potencia de aspiración de 500 W (335 W a nivel de la boquilla) y sólo consume 1.250 W.

Las aspiradoras Nilfisk funcionan todas con bolsa; eso es algo importante para alérgicos y asmáticos, puesto que nunca entrarán en contacto con el polvo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las bolsas de esta marca son bastante caras.

Dyson: los pioneros en ciclónicos

Dyson es la marca líder en aspiradoras ciclónicas. El ingeniero James Dyson fue el inventor de la aspiradora con ciclón. La típica bolsa fue sustituida por un sistema de ciclones que, mediante fuerzas centrífugas de hasta 268.000 veces la fuerza de la gravedad, atrapan el polvo más diminuto, el moho y las bacterias, los cuáles quedan recogidos en un cubo lavable que se vacía sin más. La tecnología ciclónica de esta marca permite aspirar el 99,9 de las partículas que producen problemas de alergia y asma. El aire que expulsa la aspiradora sale más limpio que cuando entró en la aspiradora, gracias a los ciclones.

Al no utilizar bolsa, la máquina no pierde potencia de succión, la cual es en casi todos los modelos de 280 W a nivel de la boquilla, potencia más que suficiente para luchar contra alergias y asma. La mayor parte de las aspiradoras Dyson también cuentan con un filtro HEPA, aunque hay que fijarse en el modelo, puesto que, según la información que aparece en su web, no todos los filtros de las Dyson son HEPA, aunque sí son permanentes (sólo hay que lavarlos cada seis meses, con lo cual se ahorra al no tener que cambiarlo).

Las aspiradoras Dyson tienen el certificado de la Fundación Británica de Alergología (BAF) y de 11 asociaciones más de lucha contra la alergia.

La constancia es la clave para minimizar alergias y asma

El hecho de que las Dyson no lleven bolsa hace que la persona asmática o alérgica esté expuesta a alérgenos cuando se vacía el cubo. En este punto gana la Nilfisk, aunque si el vaciado del cubo se realiza con cuidado no hay problemas. Ambas son altamente recomendables y nos ayudarán enormemente a controlar las alergias y el asma. Eso sí, hay que pasar la aspiradora periódicamente por los lugares más conflictivos: alfombras, tapicerías, paredes empapeladas... sin olvidarnos del suelo, claro está. Es de la máxima importancia aspirar elementos que no suelen aspirarse, como por ejemplo el colchón: diez minutos por cada cara y al menos una vez al mes propiciarán un buen descanso y un mejor despertar.