España es campeona de Europa por tercera vez en su Historia y por segunda consecutiva. Lo es después de una final memorable, un 4-0 a ltalia que se ha convertido en la mayor goleada en una final desde que nació la Eurocopa. La selección de Vicente del Bosque dejó su mejor partido para el final y el momento de más tensión para los penaltis ante Portugal en la semifinal. Historia pura para el fútbol español. Así se ganó la Eurocopa de 2012 en Polonia y Ucrania.

Final memorable

Los campeones ofrecen su mejor fútbol en las finales. Y eso es lo que hizo España en esta Eurocopa de 2012. Con el mismo once con el que comenzó el torneo, el combinado de Vicente del Bosque apabulló a Italia por 4-0, la mayor goleada en las finales de la Eurocopa. En la primera parte, Silva hizo el primero a pase de Cesc y Jordi Alba el segundo a pase de Xavi. Ante una Italia con diez por la lesión de Motta, Xavi asistió también a Torres para el 3-0 y el delantero del Chelsea dejó en bandeja a Mata el 4-0 definitivo ya en los minutos finales del encuentro.

La selección española consiguió así un hito que ninguna selección había conseguido a lo largo de la historia, tres grandes títulos consecutivos. Las Eurocopas de 2008 y 2012 más el Mundial de 2010 hacen de este el mejor momento en la historia del fútbol español. Y eso que, para seguir con la costumbre, durante el torneo se suscitaron dudas sobre el rendimiento del equipo, es verdad que inferior al de aquellas dos competiciones hasta la final, y del estado físico de algunos jugadores.

La primera fase

España no tuvo un grupo demasiado complicado, aunque caminó sobre el alambre en algunos momentos. El partido inaugural fue el más duro, precisamente contra Italia. Los transalpinos se adelantaron en el minuto 61 con un gol de Di Natale, y Cesc empató tres minutos más tarde. En el tramo final, Torres, que había sido suplente, pudo sentenciar el partido pero falló ocasiones clamorosas.

Irlanda fue la víctima perfecta del juego español. Torres hizo el primero y el tercero, Silva marcó el segundo y Cesc puso en el marcador el 4-0 final. Una exhibición. Para el último partido, se habló del 2-2 que eliminaba a Italia, el famoso biscotto que decían los transalpinos. La victoria italiana ante Irlanda provocaba que un gol croata eliminara a España. Pero en los últimos minutos, y tras dos grandes paradas de Casillas, Jesús Navas hizo el 1-0 que daba a España el primer puesto del grupo.

España elimina a Francia y Portugal

Pocos querían el duelo con Francia en cuartos, pero el mal final de grupo de los de Laurent Blanc permitió a Inglaterra ser primera. Xabi Alonso celebró su partido cien con la selección española con dos goles, el primero de cabeza a pase de Jordi Alba y el segundo de penalti ya en los instantes finales. España, con muy pocos tiros a puerta, realizó un trabajo de contención sensacional. Francia jamás tuvo opciones de empatar el partido.

La semifinal, ante Portugal, fue un partido mucho más agónico. Tras un encuentro igualado en el que España sólo mostró su superioridad en la prórroga, se llegó a los penaltis con el 0-0 inicial. Xabi Alonso falló el primer penalti, pero Casillas mantuvo la igualada con una estirada sensacional. Sergio Ramos se resarció de su fallo con el Real Madrid y contra el Bayern en la Champions con un épico penalti a lo Panenka. Y Cesc, como cuatro años antes ante Italia, marcó el quinto y definitivo. Esta vez ese penalti valía una final.

El debate del 9 sin Villa

Si hay un asunto que ha monopolizado las noticias sobre la selección en esta Eurocopa ha sido el debate del 9. Del Bosque optó por Cesc como falso delantero centro. Él y Torres se alternaron en esa posición, pero el seleccionador sorprendió en la semifinal colocando de titular a Negredo, que sólo había jugado el descuento ante Croacia. Llorente no jugó en toda la Eurocopa, lo que siembra dudas sobre la idoneidad de la convocatoria en este puesto. Es indudable que España ha notado la ausencia de David Villa. El delantero del Barcelona, lesionado de gravedad durante el Mundialito de Clubes, no llegó a tiempo.

Estadísticas: la menos goleada, la mayor posesión…

Hasta la memorable final, España no había brillado en su fútbol tanto como en el Mundial de Sudáfrica y, sobre todo, en la Eurocopa de Austria y Suiza. Pero no se puede obviar que sus estadísticas, no sólo sus resultados, siguen siendo espectaculares. La posesión del balón es de España. Con su 59 por ciento de media, fue el equipo que más tiempo tuvo el balón en el torneo. Y seguramente gracias a eso fue también la selección que más faltas recibió, una media de 17 por partido.

Otra estadística brillante es que España sólo encajó un gol, siendo el equipo menos goleado. España no encajó ni un tanto en los cruces eliminatorios de las tres últimas grandes competiciones. La selección, en todo caso, no ha sido tan defensiva como se ha dado a entender. Fue la segunda selección que más disparó a puerta, 9,67 tiros por partido, sólo por detrás de Italia. Fue la tercera que más córners botó, 7,17 de media, cifra apenas mejorada por Portugal y Holanda. Y Torres, con tres goles, recogió el testigo de Villa como máximo goleador del torneo.

Un once fijo

Lo que sí está claro es que Del Bosque ha construido esta España desde la defensa. Casillas, Jordi Alba, Sergio Ramos, Piqué, Arbeloa y Busquets son los seis jugadores que han disputado todos los minutos de la Eurocopa. Xabi Alonso, Xavi, Iniesta y Silva completan los diez que han sido titulares en todos los partidos. Cesc cierra el once ideal de Del Bosque en esta Eurocopa. No llegaron a debutar cinco de los convocados: Reina, Valdés, Albiol, Juanfran y Llorente.