La asexualidad es un fenómeno poco reconocido por el gran público y a menudo por las propias personas que lo son. Los pocos estudios que la incluyen sitúan que entre el 3 y el 7% de la población pueda ser asexual, probablemente menos del 1% lo sepa. En un mundo obsesionado con el sexo, los asexuales llevan una vida normal mientras se enfrentan a toda clase de problemas de identidad, desconocimiento, ignorancia y burla.

Características de la asexualidad

La asexualidad sigue siendo muy ignorada y es difícil de definir con exactitud. El mayor grupo de información y reconocimiento de la asexualidad que existe actualmente, el AVEN, fue fundado tan solo en el 2001.

Todas las definiciones al respecto vienen dadas por las experiencias personales de cada individuo que decide identificarse como asexual.

  • El principal rasgo distintivo de la asexualidad, con el que prácticamente todos están de acuerdo, es que la asexualidad consiste en la falta de atracción sexual hacia otro ser humano. Es importante el énfasis en atracción, ya que no es extraordinario que los asexuales tengan sexo de una manera u otra.
  • Probablemente la mayoría de los asexuales tiene fantasías o se masturba (faltan estudios), es a la hora de plantearse la realización de sus fantasías con otra persona cuando el asexual pierde interés.
  • En otras ocasiones, algunos asexuales pueden tener sexo por el simple placer de su práctica o por complacer a su pareja.
  • También hay asexuales que se sienten incómodos con el contacto físico en cualquiera de sus formas, como besos o abrazos.
En cuanto a las preferencias, existen dos grandes grupos: los románticos y los arrománticos.

  • Los románticos son asexuales que pueden sentir atracción romántica/amorosa hacia otra persona, pero no sexual. Es un concepto que a mucha gente le cuesta entender, ya que para la gente sexual, atracción romántica y sexual van unidas, lo cual produce incómodos roces en la mayoría de relaciones de pareja donde uno es asexual y el otro no. Dentro de los románticos pueden ser hetero-, homo-, o birrománticos.
  • Los arrománticos no sienten atracción romántica tampoco, aunque pueden formar parejas y familias, llevados simplemente por el cariño e interés mutuo.
Un pequeño grupo dentro de la asexualidad, en la zona más “gris”, es el que se suele llamar demisexual. Son personas que pueden sentir atracción sexual hacia una persona pero únicamente cuando hay fuertes lazos emocionales de por medio.

Mitos y falsas creencias sobre la asexualidad

  • Ser asexual no tiene nada que ver son el celibato o la castidad, las dos últimas son elecciones, la primera no. En general, los asexuales no tienen una visión relativa al sexo mejor o peor que cualquier otra persona, no es un asunto de moral, es sencillamente su condición sexual.
  • La asexualidad no es un enfermedad ni física ni psicológica. Las personas asexuales pueden llevar vidas normales y felices, sólo las presiones sociales y/o el desconocimiento pueden provocarles sufrimiento.
  • Los asexuales no buscan “ a la persona idónea”. Muchos asexuales han tenido parejas que fueron “idóneas” en su momento, a veces hasta se casan y son felices de por vida, y aún así no han tenido deseo alguno de practicar sexo con ellas.
  • El origen de la asexualidad no son ni maltratos, ni abusos; no existe ningún acontecimiento traumático común en el pasado de los asexuales.
  • El origen de la asexualidad no está claro, se suele creer que la mayoría sencillamente nacen así, aunque en ocasiones varía a lo largo de la vida de una persona. La sexualidad humana es más compleja de lo que a muchos gustaría.

Problemas relacionados con la asexualidad

La asexualidad en sí misma no es un problema para quienes se identifican con ella, pero en una sociedad donde el sexo y la pareja son constantes omnipresentes, se pueden desarrollar conflictos derivados, en ocasiones, muy graves.

  • Personas con problemas físicos o mentales pueden verse mal diagnosticados y recibir tratamientos no adecuados cuando el especialista considera que su “falta de interés sexual” o “baja libido” es parte del problema, existen experiencias de asexuales que pese saber lo que son y reconocérselo, el especialista procede a ignorarles, negando que la “asexualidad” exista. El trastorno que supone además que estos tratamientos no funcionen son un golpe duro para muchos.
  • Los asexuales también pueden desarrollar problemas de auto estima al verse incapaces de empezar o mantener una relación de pareja sin saber la causa. La sociedad actual mide a menudo el valor de un individuo por sus relaciones románticas y características (cantidad, duración, etc.). Ya sea debido a ser arrománticos y carecer por completo de interés en tener pareja, o por los posibles roces e incomodidades que ocurren cuando una parte sexual espera relaciones íntimas y la otra no; los asexuales no tienen precisamente un gran éxito en el campo amoroso (especialmente si no saben que lo son y no pueden explicárselo a su pareja), lo cual repercute en que muchos sufran problemas de auto estima y de identidad sexual.
  • La creencia muy establecida de que un asexual es simplemente alguien que no ha encontrado a “la persona adecuada” deriva en no pocas veces en intentos de “conversión” que incluyen desde acoso hasta directamente todo tipo de abusos sexuales.

Símbolos y señales de identidad

  • El símbolo más conocido en referencia a la asexualidad es el logotipo del AVEN, un triángulo invertido con un gradiente de gris en su interior. Simboliza la sexualidad humana, con la asexualidad en su extremo inferior y el gradiente de gris como lo indefinible que puede resultar.
  • Tan recientemente como Agosto de 2010 se hizo una votación para elegir una bandera que identifique a los asexuales en general, no sólo el grupo AVEN. Se eligió esta bandera, aunque aún es pronto para saber si cala entre la comunidad.
  • En una contracción del término, los asexuales a menudo se refieren entre ellos como “ases”, por lo que no es raro verlos usando los ases de una baraja para identificarse a sí mismos, los románticos tienden a usar el as de corazones para reconocerse.
  • Las referencias a amebas también son frecuentes, dentro de los chistes internos, como los reproductores asexuales originales.
  • Algunos suelen llevar un anillo negro en el anular para identificarse entre ellos en la calle, pero el uso de anillos negros solo por adorno o por otras causas hace que esta tendencia no sea muy popular.
  • En el campo de los chistes internos también, no es raro ver referencias a pasteles y tartas en comunidades asexuales. La idea surgió de la frustración a la insistencia social de que el sexo es transcendental en la vida de una persona, la respuesta de los ases fue algo así como “quien necesita sexo cuando hay tarta".
En resumidas cuentas, un asexual no es un enfermo, porque la asexualidad en sí misma no le hace sufrir; ni es alguien buscando a la pareja idónea. Es alguien que sencillamene no siente la atracción, o el impulso, que las personas sexuales experimentan de forma habitual.