Facebook es una red social, pensada en un principio para ser utilizada por los estudiantes de la universidad de Hardvard y nacida a manos de uno de ellos, Mark Zuckerberg; cuenta, en la actualidad, con más de trescientos millones de usuarios. Es común, entre todos aquellos que conocen y usan Facebook, escuchar frases como “ya solo falta mi abuela en Facebook”.

Algunos asesinatos recientes han tenido una relación directa con dicha red, que ha sido el móvil y el lugar donde bien se han anunciado las intenciones homicidas o bien el medio para encontrar a las víctimas. Parece que los asesinos no son inmunes a este fenómeno.

Asesinadas por anunciar su divorcio en Facebook

Cada usuario de Facebook cuenta, además de con un perfil, con un muro donde puede comunicar a todos sus contactos a la vez cualquier noticia o datos, entre ellos ciudad de residencia, ideología política o religiosa y, por supuesto, estado civil.

En mayo del año pasado en Wombwell (Reino Unido), Tracey Grinhaff fue asesinada por su marido después de publicar en el muro de su perfil de Facebook que se iban a separar tras 26 años de convivencia. Él se suicidó tras el crimen dejando huérfanas a dos niñas de 13 y 3 años. Sin embargo, se ha rumoreado que el móvil podría ser, en lugar de eso, que Tracey tenía un amante. Caso similar al de Edward Richardson, condenado a cadena perpetua por asesinar a su esposa, Sarah, el pasado Enero cuando esta cambió su estado civil en su perfil de “casada” a “soltera”.

Anunció que iba a cometer un asesinato en su perfil de Facebook

Al contrario que los asesinos que suelen aparecer en las películas, cuyo mayor interés es salir impunes del delito, parece ser que otros no tienen las mismas prioridades. Este es el caso de Leon Ramsdem, de 19 años y habitante de Bolton (Reino Unido), anunció en Facebook que le gustaría “asesinar a alguien”, tras lo cual, se dirigió a un bar e intentó provocar una pelea con Paul Gilligan, de 31 años y padre de tres hijos, al que posteriormente apuñaló mortalmente con un cuchillo de cocina.

El joven fue condenado, a principios de año, a cadena perpetua por la Corte de Manchester. Durante el proceso se descubrió que Ramsdem había consumido cocaína los tres días anteriores al crimen. El juez a cargo del caso afirmó que la muerte de Gilligan fue “sin sentido, en un acto no provocado”.

El caso de Ashleigh Hall

En Durham (Reino Unido) el pasado Octubre Ashleigh Hall, de 17 años, acudió a una cita con un chico de su edad que había conocido mediante la red social Facebook, lo que encontró fue a Peter Chapman, de 32 y con antecedentes penales por violencia sexual, que la había engañado para que accediera a quedar con él. Los restos mortales de la adolescente fueron encontrados en un campo y Chapman ha sido acusado de agresión sexual, secuestro y posterior homicidio.

Este caso, del que más se ha hablado de todos los que tienen conexión con la red social, volvió a someter a debate la facilidad con la que los adolescentes acceden a la red y lo fácil que es mentir en Internet y crear falsos perfiles en estas redes.