Se trata de Bruno Rodríguez, un joven de 22 años que se encontraba demorado en la Comisaría Segunda la noche del 18 de enero último, cuando la policía de dicha provincia detuvo a un menor de edad, de 16 años, y, según éste denuncia, fue brutalmente golpeado, además de ser abusado sexualmente por los propios efectivos. La persona asesinada habría afirmado que oyó como el chico gritaba de dolor y gemía, se supone, por los actos violentos recibidos.

Por orden de la Justicia de Chubut, el testigo había sido trasladado a otra provincia para resguardar su integridad física, pero debió regresar a la ciudad de Trelew para renovar su DNI. Sergio Rey, que es el abogado defensor del adolescente violado, afirmó todo lo ocurrido y confirmó que la persona, que era poseedora de un testimonio clave en contra de la decena de policías acusados, fue apuñalado tres veces, para morir horas mas tarde en el hospital. El letrado agregó que el difunto no pudo decir quien lo atacó, ya que pasó sus últimos instantes en estado de inconciencia. Concluyó exponiendo que aún no hay sospechosos por el suceso de ayer, y que se apresurará en retirar de Chubut al menor abusado.

Un caso que conmocionó a la Provincia de Chubut

En la madrugada del 18 de enero pasado, el joven fue detenido, al ser denunciado anónimamente de agredir a su novia de 26 años, que, se sospechó en un principio, mantenía un vínculo amoroso con algún integrante de la fuerza policial, y también se hipotetizó que se prostituía y era regenteada por los mismos agentes.

El caso tomó gravedad al tratarse de un menor de edad, siendo absolutamente ilegal su arresto sin notificar a los tutores. No conformes, al muchacho lo habrían golpeado fuertemente con trompadas, patadas y objetos contundentes, sumados a la posterior violación con un bastón reglamentario de la policía, todo ésto corroborado por los peritos forenses correspondientes a la denuncia efectuada.

Además, sus progenitores, que fueron alertados de lo sucedido por un vecino, expresaron haberlo retirado absolutamente empapado, seguramente para borrar la sangre provocada por los impactos. La tortura habría durado aproximadamente tres horas, y la familia desestimó que hubiese tenido como móvil el supuesto romance de la pareja con un efectivo.

Consecuencias políticas del hecho

Lo ocurrido en enero causó una fuerte conmoción en Trelew, por lo que el flamante Gobernador Martín Buzzi se vio en la obligación de remover de su cargo al Jefe de la Policía de Chubut, Néstor Siri, puesto en dicho lugar por el anterior mandatario provincial, Mario Das Neves. Los nuevos jerarcas de la fuerza de seguridad son Lucas Sibilia y Horacio González, que asumieron el 20 de enero.

El gobernador explicó que "se evaluaron una serie de hechos de violencia policial sucedidos en el último tiempo, que serán investigados hasta las últimas consecuencias para determinar, con toda claridad, los móviles y las responsabilidades".

Jorge Miquelarena, Procurador General de Chubut, confesó estar "completamente sorprendido por el grado de perversidad con el que actuaron los efectivos", y finalizó: "esto ocurre con presos que se abusan, pero jamás de los policías a un detenido, y mucho menos tratándose de un menor".

También fue puesto a disponibilidad el Comisario Juan Carlos Contreras, que venía con un pesado antecedente reciente en la represión a un grupo de trabajadores del Sindicato de Camioneros que se estaban manifestando.

Asimismo, fueron detenidos nueve policías, de diferentes jerarquías, de los cuales cuatro (Sergio Castillo, Hugo Ortíz, Héctor Santibáñez y Sebastián Rodríguez) fueron liberados, aunque continúan imputados, y los cinco restantes (Carlos Pato, Carlos Treuquil, Héctor Bevacqua, Aníbal Muñoz y Adolfo Carballo) quedarán privados de su libertad. El delito está caratulado como "abuso sexual gravemente ultrajante, con vejaciones y apremios ilegales, agravado por tratarse de personal policial en ocasión de sus funciones" que prevé una pena mínima de ocho años, y una máxima de 25.