La artrosis o enfermedad degenerativa articular es una de las tantas afecciones reumatológicas, en la cual se ve afectado el cartílago articular. Es importante saberla diferenciar de la artritis. Comienza con el adelgazamiento de la capa de cartílago hialino que está presente entre los huesos y cuya función es permitir el deslizamiento de una superficie sobre la otra. Con el tiempo, este cartílago se desgarra, y el hueso que está debajo (hueso subcondral) comienza a rozar en cada movimiento.

Gonalgia y gonartrosis

La gonalgia significa dolor de rodilla, cualquiera sea su causa. Cuando esta responde a la presencia de artrosis, se denomina gonartrosis. En la rodilla se articulan tres huesos, el fémur, la tibia y la rótula. Algunas veces la artrosis asienta en la articulación entre el fémur y la tibia, y se dice que afecta el compartimiento femorotibial (interno o externo según predominen los síntomas de un lado o del otro de la articulación). Otras veces, se ve alterado el cartílago de la rótula (o patela), denominado compartimiento femoropatelar. La artrosis de rodilla tricompartimental afecta tanto al cartílago del fémur, como el de la tibia y la rótula.

Quiénes sufren de gonartrosis

Se presenta entre los 40 y 60 años de edad y afecta tres veces más a mujeres que a hombres. Casi siempre es bilateral, es decir que está tanto en la rodilla derecha como en la izquierda, aunque el paciente suele manifestar mayor dolor en uno de los lados. En las mujeres, la artrosis de rodilla es dos veces más frecuente que la artrosis de cadera, mientras que en los hombres estas se presentan en igual proporción.

Causas de la artrosis de rodilla

  • Edad. Es decir, el deterioro normal de la articulación que sucede con los años. A esto hay que sumarle que la rodilla soporta carga, que es el peso del cuerpo, y eso favorece el roce y la presión.
  • Actividad. Los deportes con grandes impactos exigen demasiado las rodillas y predisponen a la artrosis precoz.
  • Lesiones previas. Cualquier alteración de la biomecánica y la anatomía normal debido a una lesión acelera la aparición de artrosis (por ejemplo, la meniscotomía o cirugía de meniscos).
  • Sobrecarga. El exceso de peso corporal o cargar pesos de manera cotidiana también influye.
  • Debilidad muscular. Sobre todo de cuádriceps. Por ejemplo, en los casos de luxación y subluxación recidivante o crónica de la rótula.

Genu varo y genu valgo

Otra de las principales causas de la artrosis precoz son las desalineaciones de la rodilla en los planos frontal y sagital (esto es vista de frente y vista de costado). Cuando, al mirar la rodilla de frente la pierna se desvía hacia afuera con relación al muslo, se denomina genu valgo. Y cuando la pierna se desvía hacia adentro es llamado genu varo, son las típicas piernas con forma de paréntesis.

Genu flexum y genu recurvatum

Las desviaciones en el plano sagital (las que se ven de costado) son el genu flexum, que es cuando se mantiene la articulación en semiflexión y no se estira del todo, y el genu recurvatum, que es cuando se estira hacia atrás demasiado.

Las desviaciones con peores pronósticos para la artrosis son el genu varo y el genu flexum. El genu flexum es causal de la artrosis femoropatelar ya que altera sobre todo a ese compartimiento, mientras que el genu varo afecta más el compartimiento femorotibial interno.

Tratamiento en casa

Además de los fármacos y la kinesiología:

  • Evitar permanecer en la misma posición mucho tiempo. Siempre es recomendable mover la rodilla mientras se está sentado o parado.
  • Para eso, existen ejercicios para la artrosis que ayudan a aliviar los síntomas.
  • Si bien es recomendable un poco de caminata, evitar las escaleras y cargar pesos como bolsas o carteras muy cargadas.
  • Siempre es mejor más series de pocos ejercicios dentro de una rutina que hacer todo seguido y dejar mucho tiempo la rodilla sin movilidad.
  • Siempre son mejores los movimientos libres de carga, como por ejemplo la bicicleta fija sin peso.
  • Las terapias alternativas como la reflexología y la medicina natural como la ozonoterapia también son de utilidad. Siempre es mejor encontrar lo que le hace bien a cada uno.
  • Existen remedios caseros muy útiles que se pueden aplicar para controlar el dolor.
Cuando la artrosis ha progresado de tal manera que los tratamientos conservadores no dan resultado, las cirugías como las osteotomías (injerto de hueso), la artroscopía (limpieza) y la artroplastia (reemplazo parcial o total) son la última solución para controlar el dolor.

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