Su contexto histórico es muy inestable. Se desarrolla en una época que es testigo de las guerras napoleónicas, de la derrota de Napoleón y de revoluciones durante la época de la Restauración posterior a esa derrota; cuando los avances de la Revolución Industrial iniciada en Gran Bretaña, llegan al continente y sus progresos técnicos fascinan a artistas e intelectuales; cuando las consecuencias sociales de esta revolución técnica comienzan a sentirse en el ámbito social.

Surge como una protesta en contra del frío arte neoclásico en dos formas diferentes. Una, idealista e individualista, que originó una literatura apasionada, y otra histórica, que revalorizó los temas medievales, dando lugar a la arquitectura neogótica y a una pintura de temas históricos y orientales que gozó de gran popularidad.

Desarrollo del movimiento romántico

Su momento de esplendor se sitúa entre los años de 1815 y 1848, cuando afectó a las manifestaciones artísticas, sobre todo en la pintura (en menor grado a la arquitectura y la escultura) y al pensamiento occidental de diversas maneras, ya que más que un estilo es una forma de sentir. El interés por lo incomprensible ya surgió durante el siglo XVIII, pero serán los artistas románticos los que exploran temas como la enfermedad, el sufrimiento y la violencia, campo inagotable de inspiración en la época que chocaba con el sentimiento de belleza de la época clásica. Se habla de sueño, de locura, de imaginación, de amor y deseo, del paso del tiempo, de muerte. La religión recuperó la importancia y se impulsó la pintura religiosa.

Varios pintores germánicos crearon uno de los primeros grupos de artistas románticos conocido como los Nazarenos, como Overbeck, que se instalaron en Italia, cansados del clasicismo que imponía la Academia de Viena, para devolver a la pintura su espiritualidad. Pretendían retomar el cristianismo primitivo y alcanzar un estado de artistas-monjes al estilo de algunas órdenes militares medievales. Para ello fundaron en 1810 la Cofradía de San Lucas, recluyéndose en un monasterio y llevando una vida austera.

Además defendieron el Nacionalismo, ligado al Liberalismo político. Esta pintura nacionalista refleja los hechos más importantes que estaban sucediendo, como por ejemplo, el cuadro de Delacroix ,titulado La libertad guiando al pueblo.

Géneros

El género pictórico más importante para los románticos fue el histórico, pero poco a poco, otros fueron cobrando importancia, como fue el paisaje, la contemplación de la naturaleza.

En Alemania se representan abismos profundos,parajes solitarios, cementerios y ruinas abandonadas, que nos transmiten una imagen de melancolía y soledad. Destacó el pintor Friedrich que interpretó el paisaje en un sentido místico que alude a un profundo sentimiento religioso.

En Inglaterra destacaron Turner, por su fascinante representación de paisajes como escenarios de escenas literarias o históricas, y Constable, que retrata las cosas más simples del paisaje, como colinas, ríos, animales, nubes y campos cultivados. Esta pintura de paisaje se convirtió en un campo de experimentación de técnicas preimpresionistas que postergaron el dibujo frente al color como medio de expresión.

En Francia, destacó el pintor Delacroix, que viajó por Inglaterra, sur de España y norte de África, y participó varias veces en las exposiciones realizadas en el Salón de París.

En España, las circunstancias políticas y culturales durante el reinado de Fernando VII, impidieron como en muchos otros períodos de la historia del país, el florecimiento del arte romántico. Tras la muerte del monarca en 1833, las nuevas formas de pensamiento se introdujeron gradualmente, llegando a estar patrocinadas por el Estado. En 1856 se crearon las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, donde se dieron a conocer los principales artistas del momento. España, marcada por su pasado islámico y por pintorescas tradiciones de toreros, mantillas y abanicos, alcanzó una extraordinaria fama entre los viajeros extranjeros fascinados por sus costumbres, su historia, sus paisajes y su arte, que difundieron por toda Europa. Pero no sólo en pintura.

Otras Artes

También en arquitectura, donde surgen una gran diversidad de opciones constructivas, destacando el neogótico, y en escultura, donde la mayor observación de los detalles dan como resultado una emotiva sensualidad muy próxima al espectador.

En literatura se insistía en lo subjetivo y lo fantástico, tomando como referente la Edad Media y una obsesión por la naturaleza y los paisajes. La poesía, la novela y el teatro se hicieron románticos. La huida al pasado, sobre todo a la Edad Media significó la renovación de la novela,, surgiendo la novela histórica con Walter Scott, admirador de la narrativa medieval inglesa. Victor Hugo, cultivador de todas las formas y géneros característicos del Romanticismo, prolongó la influencia de este movimiento hasta bien entrado el siglo XIX.

En la música se produjo una popularización vinculada a esta nueva sensibilidad romántica, destacando genios de la talla de Schubert, Beethoven y Schuman. La ópera fue el género más aceptado de todas las formas musicales durante gran parte del siglo XIX, encargándose el Romanticismo de buscarle nuevos temas y formas. Weimar y París fueron las capitales musicales europeas durante las décadas centrales de dicho siglo, gracias a una serie de compositores italianos que popularizaron la ópera sintonizando con los gustos del público.

El término Romanticismo fue como un grito de guerra durante la década de 1820, sobre todo en Francia, pero comenzó a perder esa fuerza inicial con la llegada del Realismo, donde los realistas, en la década de 1840, iniciaron una visión menos cargada de emotividad de las circunstancias.