Son momentos de poner a punto los trajes. Las madres corren a sus hijos para hacer los últimos ajustes, ha pasado un año, llegó el momento de eligir qué parches pegarle al traje; un Pluto de lentejuelas naranja, quizás algún escudo de futbol o el logo de un grupo de música.

La diversión se torna disciplina, los ensayos se realizan varias veces por semana, ya sea martes, miércoles, jueves y viernes, los murgueros se congregan en los lugares habituales de ensayo.

En Saavedra, Los Reyes del Movimiento se comienzan a juntar pasadas las ocho de la noche, de a poco se van formando grupos hasta que a las 20.30 los micrófonos están listos, se empiezan a golpear los bombos y los silbatos suenan fuerte, señal de que empieza el ensayo.

En la esquina de Avenida Ricardo Balbín y Goyeneche, sobre el pasto de lo que tendría que haber sido una autopista, el polvo de la tierra seca empieza a volar al ritmo de las patadas de los hombres y de los movimientos continuos de las mujeres.

Cómo son los corsos

Se ajustan las letras y los pasos murgueros, las patadas y el movimiento de hombro, las sombrillas multicolores dan vueltas, se estiran las banderas para comprobar su estado.

Es que el sábado 5 de febrero comienzan los carnavales porteños, y las más de 100 murgas se preparan para recorrer los 33 corsos que se volverán a armar para la ocasión. Fines de semana con calles cortadas, vallados, escenarios, espuma y humo con olor a choripan. La organización está a cargo de la Dirección General de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires

Si bien las murgas ensayan todo el año, enero no les da vacaciones, es el momento de ajustar los pasos y poner a punto las letras que cantaran al ritmo de los tambores y platillos. La protesta y el descargo se corporizan en ese género popular. Desde la arenga al barrio y la reivindicación al ser murguero, hasta el ninguneo y rechazo a otros carnavales que se realizan en el país.

Cada murga irrumpe en el corso con sus colores y estandartes característicos, su presentador realiza una introducción, hacen su crítica en forma de canción, un homenaje a los que ya no están y se despiden. Todo al ritmo de los bombos y platillos, acompañado por un movimiento de hombros, saltitos y, de tanto en tanto, una patada.

Las letras suelen ser alusivas al ser paso del murguero: “Con la pierna y su salto, y los brazos y pies bien altos”, o a la sensación que les provoca:”Es una explosión, un espasmo, como un orgasmo violento y sensual” dice una de las canciones que interpretan Los Reyes del Movimiento.

Historia del carnaval porteño

En 1869 se realizó en Buenos Aires el primer corso, con comparsas de negros y de blancos, desde el siglo XIX hasta hoy las murgas fueron cambiando su forma pero mantienen el espíritu popular, lugar festivo y de protesta al mismo tiempo.

Si en el siglo XVI participaba todo el pueblo vistiendo sus ropas habituales pero superpuestas burlándose de las fiestas de los nobles, el carnaval porteño heredó la levita, guantes y galera que en el mil ochocientos usaban los mulatos y los pobres para reírse de los trajes de los criollos patricios.

Cada murga se identifica con una combinación de colores particular, pantalón largo para los hombres, pollera diminuta o un short para las chicas.

Este año vuelven al calendario nacional los feriados de carnaval, el 7 y 8 de marzo. Bajo el gobierno de la última dictadura militar, los feriados de carnaval fueron eliminados del calendario y poco a poco los corsos desaparecieron.

El 3 de noviembre pasado un decreto de necesidad y urgencia dejo establecido el nuevo ordenamiento de feriados que reincorporo, pese a las críticas, ésta fiesta popular a los días no laborables. Ya el 24 de junio de 2004 la Legislatura porteña aprobó la Ley 1322 que declaraba días no laborables los lunes y martes de Carnaval y se aprobó la creación del Programa Carnaval Porteño. En el año 1997 las murgas porteñas fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.

Cronograma del carnaval porteño

Desde el sábado 5 todos los fines de semana de febrero y el 5 y 6 de marzo, entre las 19 y las 2 AM los sábados, hasta las 24 los domingos y feriados, se realizarán los corsos en los distintos barrios porteños. El 7 y 8 de marzo será especial, feriados no laborables y cierre del carnaval.