La información acerca de cómo se contraen infecciones vaginales no está clara para muchas mujeres, que erróneamente piensan que solamente sucede al tener relaciones sexuales. Sin embargo, existen otros factores que causan este tipo de afecciones. Entre ellos se encuentran el uso no moderado de antibióticos, el abuso de geles con químicos y otros irritantes como jabones detergentes, la actividad sexual, el uso de ropa interior ajustada y sintética y la utilización de papel de baño con aroma.

Además, varias enfermedades son causa predisponente de infecciones vaginales. Entre ellas, la diabetes descompensada, la malnutrición (principalmente la deficiencia de hierro en la alimentación) y el estrés.

Los tratamientos con aceites esenciales son coadyuvantes a los tratamientos prescritos por los médicos especialistas y es importante recurrir a ellos para eliminar más rápidamente la infección, sobre todo si los síntomas persisten por más de tres días.

Secreciones vaginales

La mayoría de las adolescentes, después de la pubertad, notan que su ropa interior está frecuentemente manchada de blanco o amarillo. Este tipo de secreciones son completamente normales y ayudan a mantener la vagina lubricada.

Si la secreción es blanca y turbia, sin olor o con un olor ligeramente salado, la cantidad aumenta o su consistencia es más densa (como clara de huevo), se debe a que la mujer está pasando por el periodo de ovulación; es decir, que este tipo de secreción también es normal.

Para mantener este flujo saludable se recomienda el uso de ropa interior de algodón, ya que absorbe la humedad y permite la circulación del aire. También, lavar diariamente la parte externa de la vagina con algún producto de higiene íntima elaborado con extractos naturales y procurar no utilizar toallas desodorizadas ni desodorantes en aerosol en el área vaginal.

Síndrome premenstrual

Los síntomas que se presentan en esta etapa del ciclo generalmente desaparecen al comienzo de la menstruación o un poco más tarde, y se deben a un desequilibrio hormonal y también, en cierta medida, a factores sociales o psicológicos.

Los síntomas más comunes del síndrome premenstrual son dolor de cabeza, cólicos abdominales, espasmos musculares, retención de líquidos, estreñimiento o diarrea, irritabilidad y ansiedad.

Los aceites que coadyuvan en el tratamiento del síndrome premenstrual son enebro, naranja, lavanda y geranio. Un masaje en el vientre utilizando un aceite o crema vehicular con una sola gota del aceite elegido es suficiente pata calmar los síntomas antes mencionados.

Cistitis

La cistitis es una inflamación de la vejiga que generalmente se debe a una infección bacteriana. Es más común en mujeres que en hombres, debido a que la uretra femenina es más corta y favorece la transmisión de bacterias desde la piel y los órganos genitales hacia el interior.

Los principales síntomas son ardor al orinar, orinar con frecuencia o deseos de hacerlo aunque la vejiga esté vacía y secreción de pus desde la uretra. Si los síntomas persisten y además hay fiebre, escalofríos y dolor de espalda, es necesario acudir al médico.

Se deben beber de ocho a nueve vasos de agua al día, evitar sentarse con el traje de baño mojado por mucho tiempo, secarse la vagina de adelante hacia atrás y utilizar un jabón de extractos naturales para la higiene íntima.

Al presentarse los síntomas se recomienda hacer un sediluvio con cuatro gotas de esencia de tomillo, cuatro de equinácea y dos gotas de aceite de árbol del té diluidas en cuatro litros de agua. Además, hay que aplicar en la mañana y en la noche una crema que contenga aceite de árbol del té, siendo éste el único antibiótico vegetal natural que existe en el mercado.

Vaginitis

Es una inflamación de la vagina que produce enrojecimiento, hinchazón, irritación y comezón en el tejido vaginal. Causa incomodidad y disminuye el placer sexual. En ocasiones se presenta al inicio de una enfermedad grave, como la diabetes.

Se debe lavar el área con un producto elaborado con extractos naturales, hacer una vez al día sediluvio con esencia de tomillo, enebro y equinácea (dos gotas de cada una en un litro de agua) y sellar el tratamiento con una crema de origen vegetal natural que contenga aceite de árbol del té.

Candidiasis

La candidiasis es una infección vaginal producida por el hongo candida albicans; además, la favorecen los cambios hormonales relacionados con la menstruación, el embarazo y la diabetes no controlada.

Los hongos pueden aparecer después de un tratamiento con antibióticos, pues éstos alteran el balance de los microorganismos de la vagina. El síntoma principal es la picazón vaginal y un flujo espeso y amarillento como leche cortada.

Se recomienda hacer un sediluvio con cinco gotas de aceite de árbol del té, cinco de bergamota y seis de equinácea. Sellar el tratamiento con alguna crema que contenga aceite de árbol del té con una gota de bergamota.