Arantxa Sánchez Vicario, la única tenista española que ha conseguido ser número uno del mundo, ha publicado esta semana unas polémicas memorias en las que acusa a su familia de no haberle dejado ser ella misma y haberle arruinado la vida. Sin embargo, no es la primera vez que la tenista se ve envuelta en un escándalo de este calibre. Los más sonados son sus impagos a hacienda, competir por España en las olimpiadas pese a tener fijada su residencia en Andorra, una boda fugaz o empeñarse en ir a las olimpiadas de Atenas pese a llevar prácticamente dos años retirada. Todo por conseguir ser la española en acudir a más juegos olímpicos.

"Mis padres me han arruinado"

El conflicto saltó a los medios el lunes. Justo dos días después de que Arantxa se estrenara como capitana de España de Copa Federación, y con motivo del lanzamiento de sus memorias, ¡Vamos! Memoria de una lucha. Sin embargo, parece ser que el problema viene de antes, ya que, según publica Vanitatis, en 2010 llevó a sus progenitores a los tribunales.

La extenista asegura en el libro que sus padres le deben 14 millones de euros y que sus problemas con hacienda son culpa de ellos: "Pienso que me he equivocado, que tenía que haber pedido más explicaciones y haber decidido yo, cuando tuve edad para comenzar a hacerlo, tanto mis inversiones como la gestión de los recursos […] Habría evitado que con mis fondos se tomaran decisiones sin consultarme […] ".

La madre del clan Sánchez Vicario, no ha tardado en responder y amenaza con demandar a su hija. "Está claro que fracasamos con ella", ha declarado Marisa Vicario, madre de la susodicha. Y ha asegurado que "nosotros vivimos 20 años por y para ella". Además, se ha sabido que el padre de la tenista, de 79 años, padece alzheimer.

Rueda de prensa el día de los enamorados

Pero la cosa no acaba ahí, la tenista ganadora de tres Roland Garros, no quiere dar el partido por terminado. Y ha apurado el tie break anunciando una rueda de prensa el próximo 14 de febrero. En ella, contestará todas las dudas surgidas sobre el asunto.

Fijar la residencia en Andorra para evitar pagar a hacienda

Como algún que otro deportista (últimamente se rumorea que Fernando Alonso), Arantxa Sánchez Vicario, pese a no pasar mucho tiempo en Andorra, fijó su residencia oficial en este país para pagar menos impuestos. Y no sólo eso. Pese a residir, supuestamente, en Andorra nunca compitió por el principado en las olimpiadas y si lo hizo por España en cinco ocasiones, convirtiéndose en la española en acudir a más olimpiadas.

El capricho de las olimpiadas

Pero este logro, le costó otra polémica, ya que la catalana se retiró en 2002 y dos años más tarde decidió volver a la competición de dobles para acudir a las olimpiadas. La federación le dio el puesto a ella a condición de competir en dobles. Finalmente, y más vale, compitió con Anabel Medina y no con Conchita Martínez o Virginia Ruano. Estas dos tenistas consiguieron medalla, mientas que la pareja Medina-Sánchez Vicario, lógicamente y no por culpa de la valenciana, cayó en primera ronda. Arantxa había cumplido su capricho, pero no estaba preparada. Y lo que es peor, quitó una plaza a otra tenista que si que estaba cien por cien en activo.

Dos matrimonios polémicos

En lo personal y sentimental, al contrario que Conchita Martínez, tampoco ha pasado desapercibida nunca. Arantza Sánchez fue protagonista de la prensa rosa cuando se casó con un periodista y el enlace duró un mes.

Más tarde, se volvió a contraer matrimonio. Esta vez con un empresario catalán, Josep Santacana, con el que tiene dos hijos. Según al prensa especializada, éste puede estar provocando el enfrentamiento de la tenista con su familia. O, por lo menos, que ésta no tenga ningún tipo de contacto con ellos.