Las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 años constan de dos partes, una general y otra específica. Historia es una de las asignaturas que se encuentra dentro de las optativas de esta última. En el examen, no se requiere de unos conocimientos detallados sobre lo acontecido, sino conocimientos generales expresados con claridad de forma escrita, en el intervalo de una hora.

Este artículo recoge la segunda mitad del desarrollo del tema “El siglo de las revoluciones burguesas”, con el fin de ayudar a aquellos que deseen preparase para estos exámenes. La primera parte del tema comprende los subtemas “La revolución francesa” y “El imperio napoleónico”. La finalidad de este artículo es proporcionar material que permita la exposición del terma durante el tiempo establecido.

Unos apuntes adecuados, buenas técnicas de estudio y constancia son los elementos adecuados para un resultado satisfactorios en los exámenes.

La Europa de la Restauración

Tras la derrota de Napoleón las monarquías europeas deseaban la vuelta a una Europa conservadora. Para ello se convocó el Congreso de Viena donde se realizó una remodelación del mapa europeo y se estableció que los conflictos entre naciones se resolverían mediante conferencias internacionales, del mismo modo se reguló el comercio internacional, así como el uso y la navegación de los ríos.

También se estableció la Santa Alianza entre el zar de Rusia, el emperador de Austria y el rey de Prusia; pero esta se vería interrumpida por la vuelta de Napoleón con el imperio de los cien días, tras lo cual, se estableció la Cuádruple Alianza entre los países anteriores a los que se uniría Gran Bretaña.

Las revoluciones liberales y el auge de los nacionalismos

Ante el proyecto de la vuelta a una Europa conservadora, surgieron los movimientos liberales de 1820, 1830 y 1848.

Movimiento liberal de 1820

El movimiento liberal de 1820 tuvo sus orígenes en el Mediterráneo. Todas las revueltas fueron sofocadas, a excepción de la de Grecia, que consiguió separarse del imperio Otomano.

En España, el General Riego reclamó la Constitución de 1812 y proclamó el trienio liberal (1820-1823), que finalizaría con el envío de los cien mil hijos de San Luis por parte del Rey de Francia.

En 1822, toda la América hispana junto con Brasil, que pertenecía a Portugal, era independiente.

Movimiento liberal de 1830

El movimiento liberal de 1830 tuvo sus orígenes en Francia. La causa fue el ascenso al trono de Carlos X, símbolo del despotismo borbónico del siglo XVIII. Los más radicales deseaban la proclamación de la república, pero los conservadores consiguieron instaurar a Luis Felipe de Orleans.

La consecuencia más importante fue la adquisición de poder por parte de la burguesía desplazando así a la aristocracia.

Movimiento liberal de 1848

Por último, en 1848, el movimiento liberal volvió a tener sus orígenes en Francia. Esta vez la causa fue la crisis económica y la imagen de un rey cada vez más conservador. Las consecuencias fueron la abdicación de este, y la proclamación de la ll República.

En Europa desapareció la orden del Congreso de Viena y la burguesía dejó de ser revolucionaria para volverse conservadora.

También es destacable el sentimiento nacionalista extendido por Europa y que dio lugar a las unificaciones de Italia y Alemania.

Unificación de Italia

La unificación de Italia fue llevada a cabo por el Reino de Piamonte Cerdeña. Víctor Manuel ll y el Conde de Cavour iniciaron relaciones diplomáticas con Francia, y a través del acuerdo de Plombières en 1858, esta aceptó el Estado federal de Italia a cambio de Niza y Saboya.

Tras las victorias de Magenta y Solferino, en el 1858 y 1859 respectivamente, el Milanesado y Lombardía pasaron a formar parte de Piamonte. Un año más tarde lo hicieron Parma y Módena.

En 1861, tras la expedición de los Camisas Rojas de Garibaldi, Nápoles se rindió y Víctor Manuel fue nombrado Rey de Italia en el Parlamento de Turín.

En 1866, tras la derrota de Austria frente a Prusia, Venecia se incorporó a Piamonte.

En 1870 se produjo la ocupación de Roma y los territorios del papado quedaron reducidos a la ciudad del Vaticano.

Finalmente, en 1871 se estableció la capital de Italia en Roma.

Unificación de Alemania

Por otra parte, la unificación de Alemania fue llevada a cabo por la Confederación Germana constituida en 1848 en torno a los intereses de Austria y Prusia. En 1834, esta última había establecido una unión aduanera con los estados del norte “El Zollverein”.

Guillermo l ascendió al trono y designó al canciller Otto Von Bismark.

Para hacerse con los estados de Hosltein y Schleswig declararon la guerra a Dinamarca y tras vencerla, en 1864, se repartieron los territorios, pero poco más tarde surgieron problemas por la administración de los mismos. Consecuencia de ello, en 1866, Prusia junto con Francia e Italia declararon la guerra a Austria y tras vencerla, los estados anteriores, pasaron a formar parte de Prusia.

La Confederación Germana desapareció, y en 1867 se creó la Confederación Alemana, en torno a los intereses de Prusia.

Para hacerse con los estados del sur, Prusia declaró la guerra a la Francia de Napoleón III, y tras las victorias en las batallas de Metz y Sedan, Alsacia y Lorena pasaron a formar parte de la Confederación Alemana, y Guillermo l fue nombrado Emperador del ll Reich en Versalles.

Tras el proceso de unificación, la creación de una extensa red ferroviaria convirtió a Alemania en una potencia mundial de primer orden.