En el proceso enseñanza aprendizaje intervienen distintas variables que determinan el éxito o el fracaso del mismo.

Aprendizaje como proceso grupal

El aprendizaje áulico es el fenómeno en el que se establecen relaciones entre: los niños, el docente y el objeto de conocimiento.

Es un proceso dinámico de interacciones y transformaciones, en donde las situaciones nuevas se integran a las ya conocidas y resueltas, involucrando a la totalidad del grupo tanto en los aspectos cognitivos como en los afectivos y sociales.

Ha de marcarse que se encuentra instalada la idea por la cual se piensa en que el niño llega a la escuela sin conocimiento alguno.

Este imaginario se constituye en un obstáculo, ya que el niño ingresa con saberes no escolarizados, que si el docente invalida o no tiene en cuenta, puede generar, en el niño, la imposibilidad de integrar los nuevos saberes a los viejos.

Se habla de integrar o modificar saberes previos dado que son aquellos que el alumno posee y que de hecho deben ser tenidos en cuenta a fin de establecer el andamiaje necesario sobre el cual se avanzará en el proceso, ya sea para consolidar o para cambiar el saber no escolarizado.

Figura del docente

Dentro del proceso ha de considerarse, la figura del docente ya que debe reunir, entre otras las siguientes características:

  • Detectar los intereses, características y metas de sus alumnos, con el fin de formular planes y actividades de acuerdo con los objetivos y propósitos del grupo.
  • Organizar, estimular y coordinar el grupo.
  • Proporcionar información y facilitar la comunicación intra e intergrupal.
  • Contener las actitudes y problemáticas individuales.
  • Poseer formación científica pedagógica,
  • Comprender la problemática socio cultural del lugar en donde se encuentra trabajando.
  • Manejar con fluidez los contenidos científicos de su espacio.
  • Conocer la etapa evolutiva por la que atraviesan sus alumnos.
Es evidente que la figura del docente es determinante, pero se debe tener en cuenta que el motor de avance se apoya en el vínculo establecido entre docente y alumno.

El vínculo, motor de aprendizaje

Cuando se habla de vínculo se hace referencia a una relación particular en donde el niño deposita en el docente expectativas, que por lo general apuntan a cuestiones emocionales, necesidades de contención ayuda y soporte, no debe olvidarse que desde el imaginario, el maestro es el heredero de las figuras parentales dentro de la escuela, con todo lo que ello implica (cuidados, protección, autoridad, límite, afecto).

El vínculo es fundamental para la transmisión, debido a que por ese vínculo el niño aprende, avanza, es una cuestión de intersubjetividad, en donde cada parte coloca en el escenario escolar expectativas particulares y en donde se juega lo afectivo.

De ahí que cuando no hay relación entre el docente y el alumno el aprendizaje representa un obstáculo.

Por otra parte, en esta cuestión, el docente debe de alguna forma equilibrar la relación vincular, ya que un vínculo muy afectivo, no ayuda al crecimiento del niño, a su vez no establecer vínculo o permanecer distante implica borrar al niño como sujeto. En ambos casos el aprendizaje no será exitoso.

Un proceso de enseñanza aprendizaje exitoso se centra entre otras cuestiones, en la posibilidad de establecer un buen vínculo, en donde el docente pueda posicionar al niño en el camino de la apropiación del conocimiento, esto implicaría estimular en el alumno el deseo de conocer.