Las cosas buenas traen inevitablemente una parte mala. Hay que tener fe y saber que se puede encontrar al príncpe azul, pero la historia no termina con "y vivieron felices para siempre". La felicidad existe, es real y posible y toda mujer se la merece, pero es importante saber que al amor no sólo hay que encontrarlo, también hay que trabajar muy duro para conservarlo.

Tener una buena relación

Tener una buena relación no implica que la pareja sea perfecta. Muchas mujeres creen que la parte más difícil es encontrar al hombre de sus vidas, pero, una vez que lo encuentran, se dan cuenta que mantener una buena relación es aún más complicado. Hay que aprender a aceptarse el uno al otro. No se puede cambiar todo de la otra persona y hay que adaptarse y encontrar un equilibrio para que las cosas funcionen. Ambos tienen que trabajar para alcanzar esa estabilidad. Quizás lo más difícil es cuando a uno le toca ceder un poco en las cosas que quiere por la otra persona. Se tiene que intentar encontrar ese balance entre aprender cuando es necesario hacer algo - que quizás no queremos- por nuestra pareja y cuando hacerle ver a nuestra otra mitad que necestiamos de ellos. El egoismo debe tener límites.

No rendirse fácilmente

Hoy en día es más fácil, cuando algo sale mal, pedir los papeles de divorcio o separarse. Pareciera que la única solución es esa y de ahí que las parejas modernas no duran mucho. En otras épocas existía otro concepto del amor. Hoy el amor es algo fugaz, sin una entrega verdadera, sin esfuerzo... El problema es que ninguna de las partes quiere ceder demasiado. Pero si cada uno decide que no va a poner esfuerzo alguno, la pareja jamás funcionará. Si nuestros abuelos duraron juntos una eternidad es porque no salieron corriendo en la primera discusión. Hay que hacerle frente a los problemas. Hablarlos. Por más cliché que suene, la comunicación en la pareja es clave. Y si es necesario, pedir ayuda. Si hay amor entonces vale la pena pelear por él. Claro que es un trabajo diario pero uno que se disfruta y que llena el alma. No hay secretos para que una relación funciona, el único secreto es trabajar sobre ésta, no dejarse sumergir en la monotonía y hacer el esfuerzo de mantener la llama viva. Y expulsar de nuestras mentes la idea del cuento de hadas perfecto, porque nada es perfecto, pero sí se puede aprender a crear un poco de magia y encontrar la tan deseada felicidad.