Hay quienes creen que se nace con suerte o se vive en permanente estado de desgracia. En todas las culturas se le otorgan valores cósmicos y determinantes a la suerte. Para los latinoamericanos, la suerte y el azar forman parte de su accionar diario, de sus decisiones y hasta de las palabras con que describen acciones o emociones.

"No seas pavoso", por ejemplo, es una frase que cabe como un mantra de protección frente a la superstición o los malos pensamientos delante de sucesos o cosas por venir. No en vano, la tradición oral de los pueblos cuenta con un repertorio de términos que poseen significados ritualísticos o de protección frente a esa realidad.

Suerte en tu vida

Deseamos ser felices y vivir a plenitud. Por eso, lo primero que hay que hacer si se desea abandonar la "mala suerte", es cambiar la manera de pensar frente a la realidad. Si en este proceso de cambio de percepción y autoestima no se cuentan con las herramientas necesarias, hay que buscar a un profesional que asista en terapias individuales o grupales. En Internet también se pueden encontrar algunos cursos gratuitos de superación y crecimiento personal.

Asimismo, si los pensamientos que ocupan la mente de las personas son del tipo "no tengo dinero", "no tengo suerte", "mi vida es un asco", "soy un bueno para nada", esa será entonces la realidad concreta para quien decreta este tipo de situaciones. Si por el contrario, y muy a pesar de las dificultades económicas o vitales, se insiste en llamar las cosas buenas y anunciar la prosperidad, el entorno cambiará, por sorprendente que parezca.

Lo siguiente es la sustitución de ciertas palabras en nuestras apreciaciones acerca de lo que nos rodea. Es recomendable evitar hacer juicios negativos acerca de lo demás, acerca de objetos o actitudes. En este sentido, es bueno recordar que antes de criticar o enjuiciar a los demás, se debe evitar el chisme o los comentarios malsanos. Con este cambio interno se prepara entonces el camino al cambio de la realidad exterior al camino de bienvenida a la suerte y la prosperidad.

Suerte en la casa y en la oficina

Hay que aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo para atraer la suerte y el estado de prosperidad. En la casa y en el lugar de trabajo, lo recomendable es mantener el orden y la limpieza, pues en una casa o un lugar de trabajo en desorden las energías se dispersan y con mucha dificultad la atracción pueda lograrse. No hace falta tener lujos, pero sí los elementos en orden. Para especialistas en el tema del Feng Shui, como el "arquitecto de sueños" Alfonso León, colocar algunos símbolos como el Gato de la Suerte o Maneki-Neko, Abanicos de sándalo o el Dragón, por citar solo a algunos, consigue atraer la suerte en el espacio que habitamos.

El mapa del tesoro

Un recurso muy conocido para atraer la suerte, el dinero y el bienestar es armar un mapa del tesoro. Esto consiste en recortar de revistas o impresos las imágenes de las cosas que se desea atraer a la vida de quien las desea, así como colocar fotografías donde se luzca feliz y sonriente.

En esa cartelera se debe colocar el nombre, lo que se desea recibir, se debe agradecer todo lo que se posee, incluyendo lo que se desea, como si ya se hubiese conseguido, por ejemplo: "Agradezco y bendigo mi auto nuevo" y antes de terminar, debe colocarse la frase: "En orden y armonía perfecta, gracias padre y madre" y se coloca la firma. Este mapa del tesoro debe colocarse en un lugar visible, observarse, leerse en voz alta y diariamente.

Tips para atraer la suerte y la prosperidad

  • Antes de salir de la ducha, mezcla esencias de sándalo o de frutas con pétalos de flores en el agua y aplica esta mixtura generosamente de pies a cabeza
  • Dona la ropa, juguetes y los zapatos que no uses
  • Mueve los muebles y objetos ornamentales de lugar cada cierto tiempo
  • Sé optimista y encara día a día tus actividades con al mejor actitud posible
  • Escucha música, canta y baila en tu casa, tratando con cariño y respeto a tus hijos, plantas y mascotas
  • Comparte dulces (caramelos, chocolates) con tus compañeros de trabajo y observa cómo cambia positivamente la actitud de quienes te rodean