
- Real Madrid - Villarreal. - Real Madrid C.F.
La normativa en el reglamento de fútbol profesional cambia cada año. Muchos profesionales, tanto del propio deporte como de la comunicación, desconocen con demasiada asiduidad estas modificaciones, lo que deviene en polémicas gratuitas, como sucedió tras el Real Madrid - Villarreal disputado ayer, en el Santiago Bernabéu.
El fuera de juego es una norma complicada, la cual conviene estudiar año a año para tener clara su aplicación.
Definición general
Un fuera de juego se produce cuando, en el momento del pase, el futbolista hacia el que va dirigido el esférico se encuentra en campo rival y no tiene un mínimo de dos futbolistas del equipo contrario en línea o más adelantados que él, con respecto a la portería.
La parte importante de lo anterior es la referida a "dos futbolistas". Lo habitual es que el guardameta se encuentre bajo palos, por eso muchos creen que la norma se refiere sólo a un único jugador. De ahí que en las situaciones en las que el portero se halla lejos de su meta, debe haber un mínimo de dos jugadores de campo por delante o en línea con el delantero, para que su posición sea legal.
Situaciones en las que nunca se produce fuera de juego
Independientemente de la posición de defensas y delanteros en el momento del pase, nunca se producirá fuera de juego en las siguientes circunstancias: si un futbolista que ataca se encuentra en campo propio en el instante en que recibe un centro, cuando se produce un saque de banda, a la salida de un saque de esquina o cuando un futbolista del equipo que defiende tiene la posesión del balón.
Por poner un par de ejemplos, en el partido antes mencionado entre Real Madrid y Villarreal, una de las amargas quejas de Fernando Roig (presidente del submarino amarillo) era que Cristiano Ronaldo se encontraba en fuera de juego. Esto no es así, ya que un defensa del Villarreal se encontraba con la posesión del balón cuando Cristiano intervino, recuperó el esférico y después chutó a gol.
En este mismo partido se produjo un enorme error arbitral de concepto, al señalar sobre Özil un fuera de juego cuando partía de campo propio, en el momento en que se produjo el pase.
Sobre el saque de banda, también ha habido errores mayúsculos por parte de los asistentes. Roberto Carlos y Davor Suker sufrieron en sus carnes la mala aplicación del reglamento en varias ocasiones. La fortaleza del lateral brasileño le permitía enviar el balón a larga distancia cuando sacaba desde cualquiera de los dos laterales. Suker solía adelantarse a los defensas para aprovechar dicha potencia, pero en más de una ocasión se le señaló fuera de juego.
La habilidad de Roberto Carlos en este tipo de lances tuvo su mayor y más importante consecuencia en la final de la Champions League de 2002, ya que en jugada similar, Raúl consiguió el primer gol de aquella final.
Fuera de juego posicional
Por otra parte, existe un lance que suele dar muchos quebraderos de cabeza y es aquel fuera de juego que se produce en ocasiones en las que el delantero no llega a disputar la pelota.
Para que el "offside" sea señalado, se deben cumplir a la vez dos situaciones: intención del atacante por jugar el balón y proximidad de jugadores rivales con respecto a dicho atacante. Si se da únicamente una de las dos, no hay fuera de juego.
Volviendo a las polémicas generadas por el último Real Madrid - Villarreal, en la jugada del tercer gol de Cristiano Ronaldo no hay fuera de juego de Di María. El extremo argentino intenta peinar el balón con la cabeza, pero no llega a contactar con el esférico. En ese momento no hay ningún futbolista del Villarreal cerca de Di María, por lo tanto, al no cumplirse una de las dos exigencias (existe intención pero no hay proximidad) la acción del futbolista del Real Madrid es legal.
Normas de fútbol desconocidas por los profesionales
Actualmente todo el mundo es un comercial. Los periódicos intentan vender más que su competidor en lugar de informar al gran público, a pesar de que ésta debería ser su principal obligación. Así que es preferible poner atractivos titulares sobre un gol de Cristiano Ronaldo en lugar de explicar, brevemente, que la jugada es legal atendiendo a lo que dicta el reglamento.
Lo mismo sucede con entrenadores y presidentes de equipos que caen derrotados, quienes en lugar de asumir la culpa, la vuelcan en otros, habitualmente en los árbitros, para vender que el mal resultado es por causa ajena a ellos mismos.
Aunque también hay otra realidad un tanto preocupante: muchos de los profesionales del mundo del fútbol y de la comunicación desconocen, habitualmente, el reglamento del deporte del balompié, lo que origina un sinfín de polémicas, las cuales, a fin de cuentas, venden. Y últimamente, todo aquello que tiene relación con un sentimiento antimadridista, es el producto que más fácilmente se compra.
Así pues, la principal máxima del periodismo, "no es noticia que un perro muerda a un hombre, sino que un hombre muerda a un perro" continúa vigente en nuestros días, aunque lo que se divulgue no se corresponda con la realidad.
