La eyaculación precoz representa probablemente el trastorno sexual masculino de mayor prevalencia en Occidente. De la misma manera, es frecuente la asociación con la disfunción eréctil, ya que las 2 alteraciones se presentan muchas veces de forma combinada.

Función del profesional de la salud

La eyaculación precoz es una de las principales preocupaciones que llevan a la población masculina a la consulta por disfunciones sexuales. No obstante, en las evaluaciones médicas regulares, suele resultar habitual que los médicos no indaguen a los pacientes sobre estas alteraciones.

En la mayor parte de las normativas actuales, se recomienda la investigación tanto de la eyaculación precoz como de su asociación con la disfunción eréctil, dado que se dispone de tratamientos adecuados para ambas afecciones que pueden mejorar la calidad de vida.

Tratamiento tradicional

Se ha descrito que la eyaculación precoz se vincula en general con distintas alteraciones anímicas y psicológicas. Asimismo, los llamados antidepresivos de segunda generación, conocidos también como "inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina", se caracterizan por algunos efectos adversos en la esfera sexual, como el retraso de la eyaculación.

De esta manera, además de los tratamientos puramente psicológicos como la terapia cognitivo-conductual, se ha propuesto el uso de los antidepresivos, tanto por sus acciones sobre el estado de ánimo como para aprovechar su efecto sobre la eyaculación.

Si bien constituyen una alternativa eficaz, estos medicamentos se asocian con un comienzo de acción lento, de hasta 15 a 20 días, y requieren un uso crónico y diario no exento de otras reacciones adversas.

Nuevas opciones terapéuticas

En forma más reciente, se ha desarrollado un derivado de los antidepresivos denominado dapoxetina, que ya se encuentra disponible para su utilización en algunas naciones europeas. A diferencia de los demás fármacos similares, la dapoxetina puede administrarse una hora antes del acto sexual, debido a que sus efectos se alcanzan rápidamente. De este modo, se evita la necesidad de un uso crónico y la aparición de otras reacciones adversas que caracterizan a los antidepresivos.

Se destaca que, en los varones en los cuales se asocian la disfunción eréctil con la eyaculación precoz, pueden combinarse los antidepresivos con los medicamentos del grupo del sildenafil. En diversos estudios se demostró una mejoría de las 2 enfermedades con el tratamiento combinado.

Importancia de la pareja

Ya sea durante la terapia psicológica o con la administración de esquemas farmacológicos, la participación activa de la pareja es esencial para asegurar el éxito terapéutico. Se considera que la información y la colaboración constituyen componentes fundamentales tanto para el diagnóstico correcto como para brindar el mejor tratamiento.

Conclusiones

Las alternativas vigentes (terapia cognitivo-conductual, antidepresivos) y próximamente disponibles (dapoxetina) aseguran una adecuada calidad de vida cuando se implementan de forma decidida y apropiada.

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