Sensaciones extrañas y diversas. Alegría, amor, miedo y ansiedad son algunas de las emociones que nos salpicarán continuamente en el embarazo. Constantes cambios físicos y emocionales suceden en tu cuerpo y mente. Pasión por ese ser tan pequeñito que está creciendo dentro de ti. Tu bebé. La mayor aventura. Extraordinaria y magníficamente hermosa. La experiencia más fructífera que puedas conocer en tu vida.

Miedos e inseguridades ante un nuevo cambio

Sentimientos de seguridad e inseguridad alternarán constantemente inundando y confundiendo tus pensamientos. A pesar de toda esta agitación interior nuestro deber personal es mantener la calma y mostrar una actitud tranquila y sosegada.

Todas estas pequeñas alteraciones emocionales acontecidas en tu interior son normales. Te estás adaptando al mayor milagro de la vida. Todo tu cuerpo está en constante cambio y expansión. Dentro de tu ser se está gestando una maravillosa extensión de ti misma. En tu interior todo está inquieto y desarrollándose con total perfección. Tus pensamientos se agolpan. Sentimientos de paz y temor te acompañarán durante todo tu embarazo.

Tranquilidad mental y psicológica durante la gestación

Esta contradicción te hace desarrollar intensamente pensamientos de amor y felicidad hacia tu bebé. Aunque en ciertas ocasiones, desgraciadamente, como todo en la vida, puede tener su parte más oscura, en este caso sería el miedo y la preocupación. Constantemente te preguntarás: ¿seré una buena madre para mi bebé? ¿Tendré templanza para consolarlo en su llanto? ¿Sabré darle el amor, la ternura y el cariño que necesita? ¿Podré cogerlo en mis brazos al nacer sin sentir temor alguno?

Aunque actualmente dudes de ti misma en tu interior y tengas un sinfín de preguntas sin responder en tu cabeza, ocasionadas, por las múltiples circunstancias que te rodean, debes recordar y tomar conciencia de tu emoción. Comprender y meditar que te ocurre interiormente debe ser tu primordial y principal fin inmediato. Tomar contacto contigo misma y con tu bebé, sintiéndote tranquila y en paz, obtendrás nuevas visiones más optimistas ante esta nueva situación, la maternidad.

Debes confiar plenamente en ti y en la actitud más positiva que tomarás necesariamente ante esta, tu nueva vida. Un nuevo reto para afrontar: hermoso, difícil y entregado. Debes tener seguridad en ti misma, serás la mejor madre del mundo, aunque eso sí, debes proponértelo y demostrar diariamente a tu bebé tu máximo respeto, dedicación, cariño y amor maternal.

Deja tus preocupaciones a un lado y a pesar de todos tus miedos e inquietudes debes confiar en la naturaleza. Ella es sabia. Te enseñará y dotará de los dones necesarios para que tu hijo crezca sano y feliz sin la necesidad errónea de dañarte a ti misma.

El miedo es un mal consejero, el cual, nos engaña, nos traiciona y nos enturbia la mente con expectativas no reales sobre tu vida. No le des mas fuerza de la que tiene. Debes quitarle importancia a esos pensamientos de temor y sustituirlos por el pensamiento constructivo y positivo. Visualízate con tu bebe en brazos, su hermosa carita y esa sonrisa que te hará estremecer de alegría, amor y bondad. El miedo irremediablemente desaparecerá sin más.

No estás sola en el embarazo, siempre hay alguien a tu lado

No te preocupes, todo está en manos de la mayor energía creadora de nuestra especie. Esa fuerza inteligente desconocida que nos guía a todos. Siempre que tengas fe real ante esa fuente de poder, verás y comprobarás como todas tus dudas y vicisitudes serán superadas con éxito fortaleciéndote como persona, madre y mujer. Siempre nos presta ayuda a través de señales que nos hacen comprender mejor lo que nos ocurre.

Un buen consejo es mantener la serenidad, respirar profundamente y siempre vigilando que nuestro ritmo sea totalmente calmado, lento y sosegado. En esta ocasión visualízate tranquila y apacible. Una vez que hayas conseguido la concentración vendrán todas y cada una de las soluciones que esperabas, solo hay que tener fe en esa fuente que hay dentro de ti llamada "intuición de mujer".

Una vez que obtengas respuestas a tus preocupaciones es el momento de utilizar analíticamente la razón siendo esta complementaria para el éxito final. Razonar sobre todo el contenido revelado. En el caso de ser una intuición negativa debe inmediatamente transmutarla en una positiva, así, nadie saldrá dañado ni usted ni su bebé y aún menos su familia.

Debemos tomar en cuenta estas recomendaciones sino queremos caer en las graves consecuencias de una depresión postparto. En caso de no tratarse a tiempo, irremediablemente, podría llegar a generarse una neurosis severa. Esta afectaría gravemente a su sistema nervioso, ocasionando, un sinfín de alteraciones psíquicas, físicas y emocionales.

Hay que resaltar un detalle importante sobre la neurosis, la cual, puede curarse en su totalidad a pesar de la negativa de ciertos psicólogos clínicos, los cuales, afirman la no curación total y absoluta. No debe preocuparse todo tiene cura. Aunque es mejor recordar la sabia expresión "mejor prevenir que curar". Sólo debe creer y tener fe absoluta.

La fe mueve montañas. Sin ella nunca habrá curación completa y posiblemente ni siquiera parcial. Tu mente en conjunción con tu fuerza interior puede curarla, solo hay que saber la combinación exacta de teclas a tocar. La energía que nos guía y nos mueve tiene todas las claves. Podemos conseguirlo a través de la autorrealización, autoconocimiento, amor y mucha paciencia contigo misma.

Madres felices conllevarán a hijos felices. Futuro mejor para todos.