La medusa es la forma nadadora de los cnidarios, mientras que la sésil se llama pólipo. Los cnidarios se clasifican en:

  • Hidrozoos. Son colonias de individuos (zooides). Suele existir alternancia de las formas medusa y pólipo. Un ejemplo es la carabela portuguesa.
  • Escifozoos y cubozoos. Son organismos individuales. Los pólipos faltan o dan lugar directamente a medusas. Ejemplos son la aguamala y la avispa de mar, respectivamente.
  • Antozoos (anémonas de mar y corales). Falta la forma medusa.

Descripción de una medusa

La forma de una medusa es conocida: una campana superior rellena de una sustancia gelatinosa y una boca inferior rodeada de varios tentáculos. En el interior de la umbrela se encuentran las gónadas. Alrededor de aquella pueden disponerse filamentos más o menos largos en número variable. En los tentáculos se disponen órganos sensoriales (ropalia), que detectan los cambios de luminosidad, son sensibles al tacto o se encargan del equilibrio.

Las picadas de medusas

Los nematocistos son las armas defensivas y de ataque de todos los cnidarios. Son cápsulas que contienen un filamento enrollado que acaba en un estilete, inmerso en un líquido que suele contener toxinas.

Es importante reseñar que los nematocistos no necesitan de estímulos nerviosos para su actuación, por lo que pueden dispararse tanto en individuos anestesiados como muertos o embarrancados en las playas.

Tienen un umbral de respuesta que varía según el estado del animal y el agente estimulante. Es mayor en individuos saciados. Los seres vivos tienen umbrales de activación más bajos, mientras que los objetos inanimados apenas provocan ataques.

Además de los nematocistos que inmovilizan a la presa existen otros, en forma de sacacorchos, que se enganchan a la presa y al encogerse la acercan a la boca. Este sistema es tan eficiente que ha permitido a los cnidarios ser casi exclusivamente carnívoros, pese a ser animales de movimientos lentos.

Biología de las medusas

Las medusas suelen ser pelágicas. Son cosmopolitas y se distribuyen, desde la superficie hasta grandes profundidades. Pese a que tienen un cierto control de sus movimientos, están a merced de las corrientes marinas. Aparecen periódicamente cerca de la costa, a menudo en enjambres compuestos por individuos de similar tamaño. Hay una gran variabilidad interanual de su presencia en las aguas litorales.

Se alimentan de plancton, pero también capturan alevines y peces pequeños. Entre sus enemigos destacan los peces luna y las tortugas marinas. En la umbrela de grandes escifozoos pueden refugiarse jureles, bogas y serviolas jóvenes.

Reproducción y poder de regeneración de las medusas

Las medusas tienen sexos separados, aunque existen excepciones. En la reproducción sexual, los huevos fecundados se desarrollan en expansiones de los brazos bucales o en las gónadas. Tras la eclosión, la larva se fija al fondo y allí se transforma en medusa.

La reproducción asexual se produce por fragmentación accidental de su cuerpo, o por gemación de la larva, dando lugar a numerosas medusas pequeñas.

Las medusas peligrosas

La importancia de las medusas para el hombre radica en su capacidad de producir picaduras más o menos dolorosas. La toxicidad del veneno y la capacidad de penetración de los nematocistos es diversa. La mayoría no provocan irritaciones en la piel humana, pero algunas especies, como la carabela portuguesa y las avispas de mar, pueden causar picaduras graves o, incluso, mortales.

Las medusas del Mediterráneo

Entre las medusas que habitan el Mediterráneo, algunas visitan las costas del Maresme y ocasionan picaduras más o menos dolorosas:

Physalia physalis. La carabela portuguesa vive en el Atlántico tropical, pero llega a las costas del Mediterráneo occidental en mayo y junio. Es un sifonóforo de gran tamaño, con un pneumatóforo, que proporciona flotabilidad a la colonia, azul plateado teñido de rojo. El resto de la colonia es púrpura azul. Pelágico, pero puede ser arrastrado hasta la costa. Los tentáculos son muy largos y poco visibles. Se alimenta de pececillos y plancton. Su picada es peligrosa, raramente mortal.

Carybdea marsupialis. La avispa de mar es una medusa pequeña (4 tentáculos de unos 30 cm y umbrela de 6 cm de altura) de color transparente teñido de rojo. Prefiere aguas tropicales y su aumento en el Mediterráneo puede deberse a un calentamiento del mismo. Es forma de alta mar, pero puede llegar masivamente a playas abiertas y bahías. Ocasiona quemaduras muy violentas.

Rhizostoma pulmo. El acalefo azul se caracteriza por tener 8 tentáculos orales fusionados. El diámetro de la umbrela puede sobrepasar el metro. De color blanquecino. El borde de los tentáculos y la campana son azul-violeta. Pelágica, pero abundante en las costas, sobre todo de junio a septiembre. Puede formar importantes enjambres. La picadura causa un ligero escozor.

Chrysaora hyoscella. El aguamar tiene la umbrela bastante aplanada, de hasta 30 cm de diámetro, con 16 bandas radiales de color pardo amarillento. Los tentáculos periféricos son largos. Es hermafrodita proterándrico (primero macho y luego hembra). Frecuente en aguas litorales desde junio a agosto. Picada bastante dolorosa.

Pelagia noctyluca. La medusa luminiscente o aguamala tiene una sombrilla en forma de hongo de hasta 10 cm, 4 tentáculos bucales y 8 delgados, más largos y colgantes, en los bordes de la umbrela. Color transparente, burdeos o marrón. Carece de fase pólipo. Pelágica. Frecuente en las costas de noviembre a mayo. Picada dolorosa.

Olindias phosphorica. Umbrela de hasta 8 cm de diámetro, bordeada de pequeños tentáculos azulados. Habitual en el litoral, gusta de los fondos de posidonia. Picadura dolorosa.

Cotylorhiza tuberculata. Umbrela de hasta 35 cm, con su parte central elevada en forma de cúpula. Entre los brazos bucales hay numerosos apéndices con verrugas de color violeta. Color verde pardusca por las algas simbiónticas que contiene. Abundante en el litoral de julio a noviembre. Su picadura produce un ligero escozor.

Las medusas, eficientes y extendidos depredadores marinos

Las medusas juegan un importante papel en la ecología marina. Por el volumen de sus poblaciones son consumidores de primer orden del plancton y son fuente de alimento de animales tan representativos como las tortugas marinas, mientras que sus ingentes productos sexuales son pasto de multitud de organismos.