Hablar del género de disparos en primera persona (FPS: First Person Shooter) y, a su vez asociarlo con el estudio de Id Software, es sinónimo de calidad. Por trayectoria, en un género del que se pueden considerar padres espirituales, cada una de sus obras tiene una alta expectación. Es el tipo de pensamiento revolucionario en sus creaciones el que automáticamente se traduce en algo que redefine el género, la vida, el universo y todo lo que conocemos en este tipo de videojuegos.

La ambientación apocalíptica de Rage

Sin duda, el clamor previo al lanzamiento de Rage viene en gran parte por su ambientación: un creativo mundo abierto de encuadre en primera persona y un yermo post-apocalíptico visualmente impresionante que necesitaba de una gran invención técnica y la ambición necesarias para tener éxito en un trono ahora ocupado por juegos como Battlefield o Call of Duty y anteriormete por sus propios antepasados, los alabados Wolfenstein, Doom y Quake. El juego, una vez en las tiendas tras sendos retrasos, se ha convertido en una excelente alternativa para los dominadores del género.

Aún así, quizás el mayor problema de Rage, es el desafortunado momento en que finalmente sale a la venta. Debido a los retrasos, en los últimos años se ha visto un exceso de oferta de títulos aparentemente similares en términos de argumento y/o ambientación, tales como Fallout o Borderlands. Por tanto, cuando el asteroide gigante choca con la Tierra al comienzo inicial del juego, da la sensación de que, en un sentido figurado al menos, no acaba de tener el impacto que debería.

Review del apartado gráfico de Rage

Con esto dicho, sin embargo, cuando el personaje principal sale de su cápsula criogénica conocida como El Arca e inicia su camino hacia el Yermo, se descubre la majestuosidad del motor gráfico id Tech 5, lo que da una sensación de superioridad gráfica inmediata sobre sus rivales.

Funcionando a unos suaves 60 frames por segundo, id Tech 5 es un motor que permite a los artistas y programadores de Rage crear un Yermo árido, ardiente y hostil con una estética steam-punk en sus localizaciones y habitantes, en un juego plagado de detalles. Sin duda un gran contraste con Unreal Engine 3, el motor más usado en la presente generación.

Zonas como los asentamientos fronterizos de Wellspring y Ciudad Subterránea, las fortificaciones de la Autoridad, la Ciudad Muerta o los campamentos de los bandidos y mutantes de las extensiones de tierra baldía que componen el mapa de Rage dan una muestra de su gama de ambientes imaginativos, coherencia y precisión meticulosa en los detalles del equipo dirigido por el célebre John Carmack. Si bien la temática de post-apocalipsis ahora puede estar demasiado quemada, nunca antes fue reflejada de una manera mejor.

A pesar de una enorme instalación, algunas texturas emergen al girar la cámara, quedando, mientras cargan, algo borrosas hasta que aparecen de repente y redefinen el objeto que acompañan, siendo este popping el elemento más molesto en un apartado técnico que roza los límites que permite la generación actual.

Jugabilidad y argumento de Rage

Como viene siendo habitual en el género, el protagonista es mudo y sin nombre. Los personajes secundarios son diferentes y únicos, suficiente para tomar ciertas mecánicas de los juegos de rol. Pese a ese intento de mezclar géneros, las misiones encomendadas son sencillas y siempre encaminadas a recorrer alguna fase lineal acabando con cuantos enemigos se pongan en el camino para cumplir esos objetivos simples. Como resultado de ello, la trama de Rage se puede considerar como poco convincente, y esta falta de interés se palia en cierta medida por la inclusión de fases sobre vehículos, tanto para combatir como para competir.

Rage es un título centrado en los tiroteos en lugar de profundizar en esa historia de ficción. La velocidad y la complejidad de las fases de combate armado en primera persona están conectadas con una Inteligencia Artificial de enemigos modélica. El recorrido por las diferentes secciones de juego es siempre impresionante por el ambiente opresivo que con frecuencia se da en las batallas. Las animaciones de los enemigos permiten acciones como correr, trepar, balancearse con una especie de ganchos, rodar, retirarse y volver a colocarse de manera inteligente o convertirse en expertos y molestos lanzadores de granadas.

Además, el juego posee modo cooperativo también. Las denominadas "Leyendas del Yermo" son nueve misiones independientes que proporcionan una alternativa para el modo Un jugador, con una historia complementaria que puede ser disfrutada (o padecida) en esta ocasión en compañía.

Valoración final de Rage

Rage es un juego más que notable en todos sus apartados, pues se ve bien gráficamente, posee un correcto doblaje al castellano y su combinación de mecánicas jugables lo vuelven muy divertido y adictivo. Quizás sus puntos más débiles sean esas partes poco desarrolladas de géneros como RPG o Carreras, donde no profundiza mucho. Pese a eso, es una opción sobresaliente para aquellos que gusten del género FPS, pues supone un soplo de aire fresco en un género saturado y con demasiadas opciones similares.