El 19 de marzo de 2012 en el programa ''Los desayunos de TVE'', la periodista española Ana Pastor, entrevistó al mandatario de Ecuador, Rafael Correa. La entrevista, de media hora de duración, que puede escucharse aquí, se desarrolló en un clima de cordialidad y franqueza, especialmente durante los primeros 12:30 minutos, con alguna tensión cuando se trató el urticante tema político-familiar del hermano del Presidente.

Correa, el gobernante que pasó de ''intimidar'' periodistas a concederles asilo político

Hubo tal vez intencionalidad de levantar polémica luego de los 17:50 minutos cuando comenzó un intercambio entre periodista y gobernante en el que ambos opinaron sobre la función de los medios de comunicación, no ya en la formación de opinión pública, sino a la hora de incidir en la elección de un candidato, legitimar un Golpe de Estado, o incluso provocarlo.

Se trata de hechos que se han denunciado en México respecto de Televisa; en Paraguay, de ABC Color del grupo Zucolillo; en Chile, en 1973, de El Mercurio; repudiados no ya por los mandatarios, sino por la población, que ha manifestado, en reiteradas oportunidades, sentirse manipulada y desinformada por medios de comunicación que se organizan como oligopolios. De esta forma no solo se opera un proceso de concentración de la propiedad, sino de reducción de perspectivas y puntos de vista, según los especialistas en el tema. Es uno de los grandes debates de Latinoamérica. (Ver informe aquí).

A ellos se refirió el Presidente y no a la prensa en general. Pero para ser justos hay que decir que la entrevista fue interesante, de calidad, libre, franca, abierta, se desarrolló en un clima de amabilidad y de respeto, sin que por eso dejaran de aflorar diferencias de estilo, de temperamento, de trayectoria, de historia, de contexto, de cultura, de biografía, de geografía, como corresponde a una Iberoamérica plural.

Sobre prejuicios y desencuentros

Sin embargo, cuando la entrevista finalizó, se formó un panel de tres periodistas (El Mundo, El País, Radiocable) que juzgaron duramente al mandatario, con comentarios como ''ahora entiendo el miedo [al Presidente] que debe sentir un periodista para ejercer la libertad de expresión en Ecuador'', ''la actitud, el tono despectivo [del Presidente]''; ''la campaña de acoso que sufren los medios de Ecuador [por parte del Gobierno], la visión censuradora''. Y no faltó el trillado ''porque es populista''.

Por contraste, los medios anglosajones fueron considerados no solo ciento por ciento independientes a la hora de cuestionar a sus gobiernos, sino auténticos paradigmas de periodismo profesional: ''no me quiero ni imaginar lo que sucedería si [Rafael Correa] se sentara frente a un medio de comunicación anglosajón, que son especialmente incisivos''; ''ha cuestionado nada menos que al New York Times''.

Juicios inmerecidos, no sin pizca de racismo anglófilo y anti-''sudaca''. Que estos comentarios no fueron imparciales lo demostró unos meses más tarde el curso de los acontecimientos. Entre el 19 de junio y el 4 de agosto quedó en evidencia que ni el ecuatoriano Rafael Correa es tan autoritario como lo pintaban los panelistas, ni la prensa española y anglosajona tienen oxígeno suficiente como para respirar con tanta libertad y profesionalismo como aquellos creían.

Los ''recortes'' al derecho de libre expresión

El 20 de junio los medios de prensa de América Latina publicaban: ''El fundador de Wikileaks, Julian Assange, solicitó asilo político a Ecuador en su embajada en Londres, según informó ayer el Canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, quien indicó que su gobierno 'analiza su pedido'. (El País de Montevideo).

El 4 de agosto llegaba la otra noticia: ''Ana Pastor, relevada de 'Los desayunos de TVE'. Un año atrás, el PP adelantó que Ana Pastor no resultaba imprescindible para TVE [...] Julio Somoano, nuevo director de informativos de la Pública en sustitución de Fran Llorente [...] ha relevado a Pastor de su puesto en el programa informativo matinal, sin ofrecer una alternativa concreta a la profesional, según ha podido saber ELMUNDO.es'' (El Mundo.es).

La propia periodista dio a conocer los motivos del relevo a El País de Madrid: ''Me destituyen por hacer periodismo y por una decisión política''. ''[...] 'No quieren decir que es un despido, pero es así' [...] La periodista había sido señalada por dirigentes del PP [...] En la comisión de control parlamentario de RTVE, Ramón Moreno Bustos, puso en la picota a la presentadora [...] Pero en el PSOE no todos veían el programa como un paseo de rosas''. Estos criterios han sido cuestionados con acierto por la comunicadora, quien ha manifestado: ''la Televisión Pública debe gustar a los ciudadanos y no a los políticos''.

La ''tijera'' que recorta derechos civiles, humanos, constitucionales e internacionales

El 15 de agosto la prensa volvió a informar sobre el caso Assange: ''El Canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, afirmó que la evidencia recolectada por Ecuador valida los argumentos expuestos por Julian Assange en solicitud de asilo político y que no existen garantías de que el periodista tenga un juicio justo y se le respeten sus derechos humanos''. (TeleSURtv).

El Gobierno de Ecuador ha hecho pública una Declaración de 7 páginas, que puede leerse aquí, donde concluye, entre otras cosas, que el fundamento de la solicitud de asilo por ''el requirente [...] es la imputación de delitos de carácter político [...] como consecuencia de su defensa decidida a favor de la libertad de expresión y de la libertad de prensa'' y que ''los países de los cuales se han requerido garantías suficientes para proteger la seguridad y la vida del señor Assange [léase E.E.U.U., Reino Unido, Suecia y Australia] se han negado a facilitarlas''. El mismo día el Canciller de Ecuador reveló que había recibido amenazas de Londres. (Ver Informe aquí).

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