Dicen que el amor todo lo puede, todo lo soporta y todo lo espera, así resonó la voz de San Pablo hasta sentir el eco de sus palabras hoy, dos mil años más tarde.

No obstante, ¿cuándo se torna imposible el amor? y ¿de qué amor hablaba San Pablo? ¿Cuántos tipos de amor hay?

San Pablo hablaba del amor al prójimo, más conocido como caridad, mas éste incluye también el amor entre hombre y mujer pues en suma qué es el amor si no darse al otro hasta que duela, hasta que el peso del sacrificio y la entrega quiebre el propio aliento y cuando el dolor de ese quiebre queda opacado por la alegría que produce hacer feliz al que se ama.

Los amores todos

Hay distintos tipos de amor según los estudiosos. El escritor irlandés C.S. Lewis plantea en su libro “Los cuatro amores” que hay cuatro tipos de amor: el afecto, la caridad, la amistad y el eros.

C.S. Lewis señala al afecto como el amor que existe entre padres e hijos; la caridad que es el amor a Dios; el amor que surge entre las personas por afinidad, sin importar el sexo al que pertenecen, conocido como amistad y finalmente, el amor erótico que se da entre hombre y mujer.

Por su parte, Erich Fromm sostiene que hay diferentes tipos de amor de acuerdo al objeto que se ama. El amor fraternal, a esta clase de amor se refiere la Biblia cuando dice: "Ama a tu prójimo como a ti mismo”, sostiene el autor en su libro “El arte de amar”; el amor materno “que inculca en el niño no sólo el deseo de conservarse vivo sino el amor a la vida”.

El tercer tipo de amor es el amor erótico, “el anhelo de fusión completa, de unión con una única persona. Por su naturaleza es exclusivo y no universal”, explica Fromm.

El cuarto tipo de amor para Fromm es el amor a sí mismo confundido con el egoísmo tal como señalara Freud al llamar al amor propio narcisismo. No obstante, Fromm remarca: “No hay ningún concepto del hombre en el que yo no esté incluido”. El quinto tipo de amor es el amor a Dios, “es la forma religiosa del amor” dirá el autor pues “Dios representa el bien más deseable”.

Ignace Lepp estudia en profundidad la comunión de amor, la comunión de amistad y la comunión universal, aspectos centrales en su libro “La Comunicación de las Existencias”, donde sostiene que la comunión es el encuentro con el otro, luego de haber pasado por la antesala de la soledad que es el difícil estadio en el que se descubre la necesidad de un encuentro a partir del conocimiento propio.

He aquí apenas una reseña de algunos de los autores que estudiaron el amor; lo cierto, es que de todas las formas posibles el amor siempre resultará invencible y alcanzará su máxima expresión cuando se haga incondicional.

Amores imposibles

Es común oír hablar de amores imposibles cuando en una relación erótica uno de los dos no ama. Lepp sostiene que este amor está destinado a desaparecer porque el amor erótico sin correspondencia no puede subsistir y porque atenta contra la salud psíquica de quien ama.

Así resulta que el amor incondicional será el único amor capaz de ayudar a transformar ese amor erótico en un afecto sano que deje libre a quien se ama para que sea feliz a su manera; y es en este punto en el que encontramos que las palabras de San Pablo se hacen prácticas y reales.

Otro tipo de amor imposible es aquel amor que a una persona la hace víctima de quien ama. Existe una ineludible relación entre el amor y el sacrificio, santa Margarita Maria decía “Tanto vale el amor cuanto es lo que se atreve a sufrir” porque no hay amor auténtico sin entrega total y esa entrega supone la paciencia que ayuda a creer en el que se ama hasta el extremo de sus miserias y debilidades.

Mas, esa generosa postura debe ser asumida desde la libertad que da el amor y nunca desde la cobardía, el miedo o la sumisión que no sería otra cosa que caer en una de las más viles formas de masoquismo.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que el amor imposible se da en todos los tipos de amor: Entre padres, entre amigos, hermanos ya porque una de las partes cayó en la ingratitud o ya porque surgieron cismas a causa de odios y envidias. Lo cierto es que quizá en ninguna otra instancia del amor como en la del amor imposible se puede tener mejor oportunidad para amar incondicionalmente, el extremo amor que no espera méritos ni recompensas de parte de quien se ama.