En latín, la lengua del imperio romano, la voz “amicus” (amigo) deviene del término “amore” que significa amar. La mistad se describe entonces como la relación afectiva entre dos o más personas, ajena al sexo o el erotismo, y que se mantiene a lo largo del tiempo pese a las distancias.

Amigo es la persona que comparte momentos buenos y malos, que comprende y asiste, que perdona y nunca antepone el interés material. Amigo está en las antípodas del término “soledad”, ya que implica compartir. Una persona está sola porque no busca o no da oportunidad a la amistad.

¿Qué es la amistad?

La amistad es un sentimiento que nace de inquietudes comunes entre las personas. Es una experiencia de vital importancia, la relación interpersonal más común entre seres humanos. La amistad es dinámica, se comparte y se demuestra, implica preocupación del uno por el otro.

Según Aristóteles los tipos de amistad conocidos se dan por interés, por placer y por el bien. Este último tipo marca a la verdadera amistad, la que realmente perdura pese a los escollos. Una persona que se dice amigo solo por interés o placer, rompe el vínculo a la primera modificación de la situación que a él lo beneficiaba.

Cualidades que la caracterizan

Ya en la antigua Roma se valoraba la amistad como un bien preciado y, según Cicerón y Séneca, necesitaba para existir afecto, buena voluntad y armonía.

A lo largo de los siglos el concepto de amistad se universalizó y se arraigó en la sociedad, sobre todo en los países americanos.

La amistad debe reunir ciertas cualidades indispensables, que la caracterizan:

  • Respeto.
  • Confianza.
  • Sinceridad.
  • Empatía.
  • Fidelidad.
  • Comprensión.
  • Reciprocidad.
  • Lealtad.
  • Desinterés.
  • Solidaridad.
  • Perseverancia.
  • Alegría.

Antecedentes famosos

Desde la antigüedad se conocen antecedentes escritos sobre la amistad. Se destacan el poema de Gilgamesh, que habla de su amistad con Enkidu, y en los Evangelios Canónicos, con palabras de Jesucristo: “Nadie posee mayor amor que este, el sacrificar la vida propia por sus amigos” (Juan, 15:13).

Otros ejemplos de amistades se han conocido mundialmente a través de la literatura, el cine o la televisión: Don quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson, El gordo y el flaco, Los tres chiflados, la serie “Friends”. Sin embargo, el más emblemático lo constituye el grupo de amigos que se describe en el libro “Los tres mosqueteros”, obra de Alejandro Dumas.

Historia reciente

Por la trascendencia de este vínculo, las sociedades han decidido buscar una fecha para dedicarle. En Sudamérica la historia comienza en Paraguay. Allí se inició una campaña para dar valor a la amistad entre los seres humanos y fomentar la cultura de la paz. El responsable de tan noble iniciativa fue el Dr. Artemio Bracho, de Puerto Pinasco. Producto de esa gestión se instituyó en ese país, a partír del 30 de julio de 1958, el día del amigo.

En Argentina el Dr. Enrique Ernesto Febraro, nacido en 1924 en Lomas de Zamora (hoy capital nacional de la amistad) y dos veces candidato al premio nobel de la paz, propuso en 1969 el 20 de julio por ser el día en que el hombre hace pie en suelo lunar. Él consideró ese acontecimiento como un gesto de amistad desde la humanidad hacia el universo. Se festeja también en ese día en Brasil y Uruguay.

Hoy hay gestiones para cambiar la fecha por una que sea más afín con los sentimientos argentinos. Se propuso, a través de una cadena de correo electrónico, el día 19 de julio, fallecimiento de Roberto Fontanarrosa, humorista gráfico y escritor, gran cultor de la amistad. Hay otra propuesta del Sr. Cesar Fuentes Rodríguez para que el día sea el 24 de julio, fecha de nacimiento de Alejandro Dumas (autor del libro “Los tres mosqueteros").

El día del amigo en América

Otras naciones americanas lo celebran en distintos días: México, Ecuador y República Dominicana el 14 de febrero como “Día del amor y la amistad”, Perú el primer sábado de julio, Bolivia el 23 de julio, EEUU 1er domingo de agosto (Día internacional de la amistad), Colombia el 17 de septiembre y Chile el primer viernes del mes de octubre (cercano al día de San Francisco de Asís, patrono de la paz y la amistad).

En todos los países la celebración fue en sus inicios una manifestación ética, sin fines de lucro ni de fomento al consumo. El paso del tiempo quizás la fue convirtiendo en una fecha que es aprovechada por los comerciantes para incrementar sus ventas. De cualquier manera, es una excelente oportunidad para dejar de lado las tareas diarias y dedicar un tiempo especial a ellos que son tan importantes… los amigos, las personas que han de dejar huellas en el corazón.