La rumorología advertía con acierto: Amazon.es estaría operativa en España en el segundo semestre de este año. Así ha sido. La gran tienda online norteamericana acaba de presentar sus credenciales en el mercado nacional. Lo hizo el pasado 14 de septiembre, con un catálogo online colmado de material físico. Principalmente libros, música, vídeos y electrónica. Pero sin libros virtuales para su popular Kindle. En todo caso, el fenómeno Kindle y su catálogo de versiones electrónicas podría estar plenamente vertebrado a finales de año.

En foros profesionales se ha venido relacionando la apertura de la popular tienda de Amazon en internet con la eclosión del libro electrónico en nuestro país. Pero más allá de la voz de mando de Amazon en este sentido, el mercado de los ebook no acaba de despegar en España por otras muchas razones. La oferta de títulos, y presencia de los distintos elementos de la cadena del libro, es todavía deficiente en la mayoría de los países, excepto en Inglaterra, que se ve beneficiada por la comunidad lingüística que comparte con Estados Unidos.

En 2010 se vendieron 11 millones de ebook

En 2010 se vendieron 17 millones de dispositivos de formato tableta en todo el mundo, y casi el 90 % fueron iPads de Apple. Se comercializaron igualmente 11 millones de lectores de libros electrónicos, el 41,5 % de ellos Kindles de Amazon. Como contrapartida, la industria de los libros en papel viene experimentando retrocesos continuados de ventas en los últimos 2 años, que oscilan entre el 4 % y el 10 % con respecto a años anteriores. Ello ha suscitado, por ejemplo, que en febrero de 2011 la cadena de librerías Borders, la segunda en importancia en Estados Unidos, se declarara en quiebra después de 40 años de existencia. Fuertemente afectada, según sus responsables, por las ventas en Internet y el auge del comercio de ebooks. Paralelamente, Barnes & Noble, primera cadena de librerías en Estados Unidos, declaraba un descenso en los ingresos de libros convencionales compensado por una elevación de un 7 % en la venta de libros digitales.

¿Qué sucede en España?

No deja de ser paradójico que pese a ser un país con una tradición editorial más antigua, España ofrezca cifras muy modestas en el nuevo modelo digital. Cifras que no se justifican por la tardanza de los editores en incorporarse al proceso, sino más bien por la desconfianza de un medio todavía muy conservador y reticente ante los peligros que perciben en las nuevas tecnologías, principalmente el de la piratería.

Desde el punto de vista empresarial, el proyecto más importante en nuestro país es el representado por Libranda, plataforma de distribución y difusión de libros electrónicos en lengua española que ofrece a las editoriales y a las tiendas en línea un conjunto de servicios globales para gestionar el entorno digital.

Libranda es una sociedad constituida inicialmente por siete grupos editoriales: Grupo Planeta, Grupo Random House Mondadori, Grupo Santillana, Roca Editorial, Grup 62, Grupo SM y Grupo Wolters Kluwer. Actualmente, Libranda ya ha cerrado acuerdos de colaboración con Anagrama, Salamandra, Maeva, Siruela, Acantilado, Quaderns Crema, La Galera (Grup Enciclopèdia Catalana), Edebé, Ediciones B, RBA, Parramón, Bosch y está en negociaciones con otras editoriales. Pero su oferta editorial, a pesar de contar con las editoriales de más peso en España, es muy pequeña, cifrándose en 2.614 los títulos propuestos, menos de un 10% de la oferta analógica de las editoriales representadas.

La única editorial con una presencia superior al 10% de su catálogo en versión digital es Alfaguara. Pero editoriales importantes como Anagrama sólo aportan el 3% de su catálogo, al igual que Destino o Planeta que no llegan al 5%. Solo Seix Barral ofrece el 6% del mismo. La inclusión de catálogos de editoriales está limitada no sólo a sus propios intereses, sino también a la cesión de derechos por parte de los agentes editoriales o los propios autores; así, hay escritores como José Saramago cuyas obras se están digitalizando, y otros como Arturo Pérez-Reverte, que no tiene cedidos dichos derechos.

Ejemplos de cualidades, y dispositivos

En cuanto a sus cualidades, estos dispositivos se caracterizan por un diseño que permite emular la versatilidad del libro de papel tradicional. Así, entre sus funcionalidades están la movilidad y autonomía (dispositivos móviles con bajo consumo de energía para permitir lecturas prolongadas sin necesidad de recargas), pantallas con dimensiones suficientes para mostrar documentos tradicionales (un A4 o un A5) y alto nivel de contraste incluso a plena luz del día.

Ejemplos de estos dispositivos son el iLiad (fabricado por iRex y primer dispositivo comercializado en España desde 2006), el Reader (PRS-500 y PRS-505) de Sony, el HanLin V3 (comercializado en España por Grammata bajo el nombre de Papyre), el STAReBOOK STK-101, el BookeenCybook, el Kindle que es un producto de Amazon.com y el 2010 iPad, un producto de Apple que además de ofrecer una librería en línea como Amazon, también permite diversificar la presentación de libros electrónicos con capacidades multimedia.