Un molino de viento para una aldea africana

Un poblado de Malaui con electricidad por la imaginación de un joven

The Boy Who Harnessed the Wind - williamkam kwamba
The Boy Who Harnessed the Wind - williamkam kwamba
Un joven de Malaui utilizó partes de desecho para construir un molino de viento que genera electricidad dándole así a su aldea una oportunidad de superviviencia.

Cuando Edison encendió por primera vez una bombilla eléctrica fue un suceso que cambiaría el mundo. Encender una bombilla en el siglo XXI no es un gran logro ni fuente de admiración, pero cuando el joven William Kamkwamba lo hizo no cambió el futuro del mundo pero sí el suyo propio y el de su comunidad. No fue encender una bombilla el gran logro sino el momento culminante de su obra, que aun no ha terminado.

Luchando contra el hambre

Tuvo que abandonar el colegio a los 14 años cuando sus padres ya no podían pagar los 80 dólares estadounideses anuales que costaba, para dedicar su tiempo a ayudar a su familia. Una sequía que golpeó toda la región dejó a su aldea en Malaui al borde de la inanición. Con el poco tiempo libre que tenía después de ayudar en las tierra seca continuó sus estudios ayudado de los libros de la librería, soñando con cambiar el porvenir de su familia.

Molinos de viento

El progreso que el gobierno prometía había sido retrasado por mucho tiempo y decidió que no esperaría más. Descubrió en unos de aquellos libros que se dedicaba a leer con avidez que los molinos de viento podían generar electricidad y extraer agua y decidió que podría ser una forma para conseguir una oportunidad para su aldea.

Recogiendo basuras que podrían ser usadas para su proyecto pasaba tardes y noches trabajando en lo que para muchos era una locura. Su madre creía que efectivamente había perdido la cabeza o se había metido drogas. Pero después de mucho esfuerzo, este muchacho logró fabricar una turbina hecha de partes de bicicletas, un ventilador de tractor y un viejo amortiguador, creando las aspas del molino con cañerías plásticas aplanadas por la acción del calor.

Su proyecto terminado era un poste de madera de 5 metros de altura, girando con calma por la brisa de Mastala. Era una locura y el proyecto digno de un Quijote, pero cumplía su cometido: su generador de electricidad funcionaba.

El sueño cumplido

Encender una bombilla después de tanto trabajo alrededor de 200 miembros de su aldea que miraban sorprendidos la maravilla fue sólo el comienzo de su sueño de traer agua y electricidad a su pueblo, combatir el hambre y hacer lo que los gobiernos de turno no podían cumplir. Pronto gente de su aldea hacían fila para cargar las baterías de sus celulares.

Posteriormente instaló una bomba hidráulica que alguien donó y añadió tanques de almacenamiento creando la primera fuente de agua potable a kilómetros a la redonda.

Sus logros le trajeron pronto la fama y apareció en portadas de muchos periódicos nacionales e internacionales. Fue invitado a la prestigiosa conferencia de tecnología TED en Arusha (Tanzania) que se especializa en ideas novedosas y espíritus emprendedores y desde entonces contó su inspiradora historia muchas veces.

Sigue luchando

Actualmente estudia gracias a una beca en la academia africana para el liderazgo en Johanesburgo (Sudáfrica). Se ha publicado un libro sobre su experiencia escrito por un periodista de AP: "The Boy Who Harnessed the Wind" ("El chico que amaestró al viento) y asiste sin parar a conferencias en todo el mundo.

Pero ni los estudios ni la fama lo alejan de su sueño. Su proyecto sigue en pie ya que quiere llevar electricidad y agua potable no sólo al resto de su aldea, sino a todo Malaui, un país en la que sólo 2% de la población tiene electricidad.

Miguel Esquirol, Céline Bonte

Miguel Esquirol - Miguel Esquirol Ríos es periodista y escritor con un libro publicado y otro a punto de salir al mercado. Escribe en ...

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