Alvin y las ardillas 3, aventuras en un viaje en crucero de lujo

Alvin y el actor Jason Lee en la película -
Alvin y el actor Jason Lee en la película - "Alvin y las ardillas 3" - Fox Pictures
Dave Seville y las ardillas que cantan vuelven al cine para divertir a los niños con música pop y reggaetón en una isla tan misteriosa como la de Lost.

Dave Seville, que era el seudónimo que usaba el padre de Ross Bagdasarian, creó en 1958 a Alvin y las ardillas un grupo musical de marionetas con imagen de esos simpáticos animalitos. A las ardillas les puso los nombres de los ejecutivos de la compañía para la que se grabaron los primeros temas musicales y comenzaron las presentaciones del conjunto sobre todo en el famoso programa televisivo de Ed Sullivan que por décadas lideró los rankings de audiencia en los EE.UU.

Para diferenciar al grupo de manera creativa a Dave Seville se le ocurrió utilizar la técnica de modificar la velocidad de la bandas de sonido de las grabaciones para que las voces se escucharan con un registro muy agudo y rápido que no permite entender claramente las palabras.

Sus apariciones en el programa de Sullivan fueron anteriores a las de The Beatles y posteriormente el conjunto musical de las ardillas volvió a la televisión pero como dibujos animados y posteriormente llegó al cine, primero en películas de animación y 50 años después de su creación en grandes producciones con situaciones de interrelación de actores con dibujos generados por computadora y el éxito obtenido por las dos primeras películas (en 2007 y 2009) dio lugar a la tercera entrega de la franquicia.

Sinopsis de Alvin y las ardillas 3

Lo que cuenta la tercera película es que Dave aborda, junto con las ardillas Alvin, Simon y Theodore acompañados por Las Chipettes, un crucero de lujo en el que viajarán para asistir a la entrega de los premios anuales a la producción musical y mientras viajan se tomarán unas vacaciones aprovechando las recreaciones previstas para los pasajeros del barco.

Alvin no tarda en hacer travesuras que crispan los nervios de Dave quien se ha reencontrado con Ian Hawke, su archienemigo, que ahora trabaja entreteniendo, disfrazado de pelícano, a los niños que viajan en el crucero.

Todo se complica cuando todas las ardillas salen “volando” del barco y Dave con Ian, en un intento por rescatarlas, caen al agua. Finalmente todos llegan a una isla misteriosa donde vivirán insólitas aventuras mientras tratan de que algún barco o avión los rescate.

Análisis y crítica de la película

Como sucedió con las dos primeras películas, la tercera entrega parodia al mundo de la música comercial con respecto a los grupos de cantantes que se forman para impactar en el público joven y que son aprovechados por inescrupulosos empresarios que luego los descartan ante la aparición de otra banda con música “más novedosa”.

En esta saga las ardillas tienen la suerte de tener como empresario al bueno de Dave, que si bien las necesita comercialmente, las ama como si fuesen sus propios hijos.

La película apunta al público preadolescente con una banda de sonido que incluye los últimos hits de los Ten Top musicales de todo el mundo y con claras referencias a superestrellas de la música como Lady Gaga y a la serie de televisión Glee.

Las ardillas, con sus voces estridentes, son cantantes de éxito y por lo tanto en la película hay muchos cuadros musicales que curiosamente están sólo bosquejados y en su mayoría quedan truncos, tal como sucede con los hits en los formatos de los programas radiales destinados a la juventud, para dar lugar a la continuidad de la historia, aunque ésta no es muy sólida.

La trama principal deambula entre varias ideas pero no se afirma en ninguna. El guión está más dedicado a hacer referencias temáticas a la película Naúfrago ( Robert Zemeckis, 2000) y a la exitosa serie televisiva Lost (2004 a 2010), un recurso que parece dirigido a captar la atención del público adulto.

Los actores y sus personajes

Los actores Jason Lee como Dave Seville y David Cross como Ian Hawke ya tienen armados completamente a sus personajes a los que han dotado de características un poco estereotipadas pero que son efectivas al no caer en la sobreactuación.

Como se mencionó, el target de espectadores al que se apunta es al de la preadolescencia que escuchan y bailan los éxitos del pop y el reggaeton pero aún disfrutan de los dibujos animados con historias infantiles que les permitan identificarse en las travesuras con amigos que son casi desobediencia a los adultos.

De todas maneras, como toda la película tiene un ritmo muy ágil y las canciones son muy conocidas y pegadizas los niños a partir de los cinco años también disfrutan de la cándida historia que se intenta contar.

En la ciudad de Buenos Aires Alvin y las ardillas 3 se proyecta en los complejos cinematográficos Village Cinema, Cinemark y Hoyts. Las entradas pueden adquirirse por boletería y también telefónicamente y por internet con el sistema "Boletería en casa", con descuentos los días miércoles y presentando voucher. Además Cinemark ofrece descuentos "2x1".

Carlos Herrera en el Equinoccio Cultural, de la Embajada de España en la Argentina

Carlos Herrera - Periodista especializado en danza, teatro, cine y espectáculos musicales. También trabaja, eventualmente, en periodismo ...

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