Los cromosomas son cada una de las estructuras en forma de hebra situadas en el núcleo de una célula que trasmiten la información genética de la especie. En la raza humana la dotación cromosómica normal es de 46 cromosomas, formados por 22 pares de autosomas homólogos y un par de cromosomas sexuales.

Trisomía por presencia de un cromosoma extra

La trisomía 8 es una anomalía cromosómica consistente en la presencia de un cromosoma extra en posición 8 dentro del grupo C. Los pacientes que la presentan son delgados, de estructura normal, tienen una gran cabeza asimétrica, frente prominente, ojos hundidos y grandes, así como voluminosas orejas y gruesos labios. Estos enfermos también suelen padecer de retraso mental y motor en grado variable, de ligero a grave, y su habla es lenta y gutural. Igualmente pueden sufrir de anomalías esqueléticas y articulares, tales como camptodactilia; los surcos palmares y plantares son inusualmente pronunciados, lo que es significativo desde el punto de vista del diagnóstico.

La mayoría de las trisomías 8 son un mosaico, pueden no dar manifestaciones clínicas o solo leves, o bien son trisomías parciales, con ausencia de parte del cromosoma 8, y dan lugar a diversos grados de anomalías clínicas. En general, es una trisomía menos grave que la 13 o la 18. La tasa de mortalidad asociada es pequeña. Se le llama también síndrome de la trisomía C.

La trisomía 13 es una anomalía cromosómica consistente en la presencia de un cromosoma extra en el grupo D, en posición 13, aunque puede ser también 14 o 15. Se caracteriza por múltiples anomalías del axis corporal y defectos del sistema nervioso central, tales como holopresencefalia, microcefalia, mielomeningocele, microftalmos y paladar hendido con labio leporino. Se acompaña de retraso mental grave, polidactilia, sordera, convulsiones y anomalías cardíacas, viscerales y genitales. La mayoría de los niños afectados no sobreviven más allá de los seis meses. Se le llama también síndrome de Patau, síndrome de la trisomía D y trisomía 13-15.

La trisomía 18 es una anomalía cromosómica consistente en la presencia de un cromosoma extra en posición 18. Se caracteriza por retraso mental grave y múltiples deformidades, tales como escafocefalia u otras anomalías del cráneo, micrognatia, facies anormal con orejas de implantación baja y occipucio prominente, labio leporino y paladar hendido, puños cerrados con dedos montados, sobre todo, el índice sobre el anular, pies zambos y sindictalia.

También son corrientes los defectos del tabique interventricular, la persistencia del conducto arterioso, defectos del tabique interauricular y anomalías renales. Se presenta, sobre todo, en mujeres en una proporción 3 a1 con respecto a los hombres. La supervivencia más allá de unos meses es infrecuente. Se denomina también síndrome de Edward, trisomía 16-18 y síndrome de la trisomía E.

Síndromes que originan retraso mental

La trisomía 21 o síndrome de Down es un trastorno congénito caracterizado por distintos grados de retraso mental y defectos múltiples. Es la anomalía cromosómica más frecuente que determina un síndrome generalizado. Se debe a la existencia de un cromosoma 21 adicional en el grupo G o, en un pequeño porcentaje de casos, a la traslocación de los cromosomas 14 o 15 en el grupo D y los cromosomas 21 y 22. Es conocido también como idocia mongoloide o síndrome de la trisomía G.

Afecta aproximadamente a uno de cada 600-650 nacidos vivos y se asocia con la edad materna avanzada, superior a los 35 años. Su incidencia alcanza hasta 1/80 en los hijos de mujeres mayores de 40 años. En los casos producidos por traslocación, que es una aberración genética hereditaria más que una aberración cromosómica producida por la falta de disyunción durante la división celular, la incidencia no guarda relación con la edad materna y el riesgo es bajo; aproximadamente 1/5 si la madre es portadora y 1/20 si lo es el padre.

Este trastorno, que puede diagnosticarse en la etapa prenatal por amniocentesis, también tiene una variante mosaico en la cual existe una mezcla de células normales y otras con trisomía 21. Estos pacientes tienen menos defectos físicos y un retraso mental más leve dependiendo del grado de mosaicismo. Los lactantes afectados son de pequeño tamaño, hipotónicos y presentan típicamente microcefalia, braquicefalia, occipucio aplanada y una cara muy característica con inclinación mongoloide de los ojos, depresión del puente nasal, implantación baja de las orejas y una lengua grande y protusiva surcada de grietas y carente de la fisura central.

Otras anomalías asociadas son ciertos defectos intestinales, cardiopatías congénitas (sobre todo defectos septales), infecciones respiratorias crónicas, problemas visuales, alteraciones en el desarrollo de los dientes y susceptibilidad a la leucemia aguda. La tasa de mortalidad de estos niños es elevada en los primeros años, sobre todo, cuando sufren anomalías cardíacas.

El síndrome de Klinefelter consiste en alteraciones gonadales, que aparecen en los hombres, con un cromosoma X extra en al menos una línea celular. Son característicos los testículos pequeños y duros, piernas largas, ginecomastia, pobre adaptación social, inteligencia por debajo de lo normal, enfermedad pulmonar crónica y venas varicosas. La gravedad de las alteraciones aumenta con el número de cromosomas X. La más común es el cariotipo 47 XXY. Los hombres con el cariotipo XXXXY tienen malformaciones congénitas muy marcadas y retraso mental.

Síndrome por ausencia de un cromosoma X

El síndrome de Turner es una anomalía cromosómica presente en una de cada 3000 niñas nacidas vivas. Se caracteriza por la ausencia de un cromosoma X, insuficiencia ovárica congénita, hipoplasia genital, anomalías cardiovasculares, enanismo, metacarpianos cortos, tórax en escudo, así como vagina, útero y mamas hipodesarrolladas. Son frecuentes la desorientación espacial y grados moderados de trastornos del aprendizaje.

El tratamiento consiste en terapia hormonal (estrógenos, andrógenos y hormona del crecimiento) y, a veces, corrección quirúrgica de las anomalías cardiovasculares y de la membrana de la piel del cuello. Se le denomina también síndrome de Bonnevie-Ultrich.

La trisomía de los cromosomas sexuales es más frecuente que la de los autosomas, y se observa en las combinaciones XXX, XXY y XYY. Estas trisomías a menudo se descubren en la pubertad.