Desde los tiempos de los monjes benedictinos, quienes ensayaron diversas mecánicas para medir los días, se continúa con la búsqueda de los mejores materiales y tecnologías para lograr un funcionamiento seguro de los relojes. Durante muchos siglos los mejores relojeros fueron italianos, no solo por su capacidad para inventar mecanismos, sino porque además conocían los secretos de los aceros endurecidos, con los cuales construían armas de calidad. Constructores de relojes de campanarios, los italianos se enfrentaban al problema de la exposición a la intemperie de materiales que aún no podían soportarla. Los grandes diseñadores y constructores de relojes de torres se contrataban a un gran costo, en la búsqueda permanente de mantener los relojes en perfecto estado de funcionamiento.

El silicio como material de relojería

Marcas de larga tradición como Patek Philippe, Breguet y Ulysse Nardin, están realizando los mecanismos de escape (el verdadero corazón del reloj) en silicio, con técnicas costosísimas similares a las utilizadas en los chips de los ordenadores. Este año Patek Philippe, en el Politécnico de Lausana (Suiza), ha creado una cátedra de nanotecnología del silicio aplicada a la relojería para poder aprovechar al máximo este material autolubrificante, insensible a las variaciones térmicas, a las sustancias químicas y de mayor duración en el tiempo.

El reloj como herramienta de precisión

Para mejorar la precisión, sin poner en dudas la fiabilidad, algunas marcas apuntan a la disminución de las tolerancias: algunas partes del exclusivo mecanismo de escape Co-Axial de Omega requieren una tolerancia no superior a las dos décimas de micrón. Un micrón es la millonésima parte de un metro. El error máximo aceptado para construir el Co-Axial es tan pequeño que su medición no es fácil y, con frecuencia, constituye un problema para los técnicos.

La alta relojería no es solo tradición

Bulgari, marca de relojes de prestigio internacional, ha ganado su lugar siguiendo un camino diferente. La empresa italiana por muchos años confió a terceros la fabricación de sus propios relojes. Para adquirir independencia compró Gerald Genta y Daniel Roth, dos marcas de alta relojería artesanal que estaban al borde de la quiebra. Bulgari estaba interesado, sobre todo, en la eficiencia técnica del personal de estas dos relojerías que ayudaron a que Bulgari pudiera tener su propia fábrica en Neuchâtel (una de las capitales de la relojería suiza).

Los modelos exclusivos de alta relojería

El reloj de la casa Bulgari colección Daniel Roth Endurer Chronosprint All Blacks tiene caja de acero inoxidable Staybrite DLC negro, 56,5 mm de diámetro y resiste al agua hasta 10 atm. Este reloj es automático, con funciones de cronómetro en un único contador y la fecha en grandes números.

El Breguet classique Hora Mundi 5717 tiene caja de oro, movimiento automático con 55 horas de duración de la batería, zona horaria instantánea con fecha y ciudades sincronizadas. La esfera es de oro labrado, el cuadrante de cristal de zafiro y la correa de piel de cocodrilo.

Para fabricar relojes de alta relojería, que puedan pasar de generación en generación, se debe poseer una serie de conocimientos, logrados durante largos períodos de tiempo: se necesita una historia creíble y constante para ser legítimos. Esta historia constituye la base sobre la cual se construye el futuro, utilizando la mejor tecnología y los mejores y más modernos materiales.