
- La crisis está fomentando el alquiler - Imagen de dominio público
El precio del alquiler en España ha caído un 14% en los dos últimos años. Según un informe del portal inmobiliario Fotocasa.es, dicha tendencia va a continuar con leves fluctuaciones y no se cree que los precios bajen de los ocho euros el metro cuadrado. Tanto si es arrendador como arrendatario, hay un amplio abanico de ayudas a su alcance que hacen del alquiler una opción más que atractiva.
Subvención estatal para el alquiler
Se trata de una ayuda del Gobierno para facilitar el pago de la renta de alquiler a los inquilinos, sus requisitos son:
- Inquilinos preferentemente jóvenes que no sean mayores de 35 años.
- Ingresos familiares anuales que no excedan de 2,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples. Éstos ingresos se refieren a los de todos los ocupantes de la vivienda, exista o no, relación de parentesco entre ellos.
- Renta anual que han de satisfacer: entre un mínimo de un 2% y un máximo del 9% del precio máximo para las viviendas protegidas para arrendamiento de renta básica.
- Superficie máxima computable para la vivienda: 90 metros cuadrados útiles.
- Presentación del contrato de arrendamiento para su visado.
- Cuantía máxima anual: 40% de la renta anual, sin exceder de 2.880 euros.
- Duración máxima: 24 meses si persisten las circunstancias que dieron lugar al reconocimiento inicial del derecho a la ayuda.
- No se puede obtener nuevamente hasta pasados cinco años.
¿Dónde se pueden solicitar las ayudas para el alquiler?
La solicitud deberá dirigirse al órgano competente en materia de vivienda de la Comunidad Autónoma o de las ciudades de Ceuta y Melilla y tramitarse de acuerdo con el procedimiento que se establezca en cada una de ellas.
Pisos en alquiler para los más jóvenes con la Renta de emancipación
Ser joven e independizarse ya no es incompatible gracias a esta ayuda. Si se tiene entre 22 y 30 años se puede solicitar, sus beneficios son:
- 210 euros mensuales para el pago del alquiler de su vivienda habitual durante un máximo de cuatro años. Al final de la prestación el ahorro asciende a un total de 10.080 euros.
- 600 euros de préstamo que se puede utilizar para la fianza. Al finalizar el contrato de alquiler o cuando se deje de recibir la renta de emancipación se deberá devolver esa cantidad.
- 120 euros para la tramitación del aval, si se necesitara.
Esta subvención es compatible con las ayudas y beneficios fiscales que establezcan las Comunidades Autónomas dentro de sus competencias, además de la deducción fiscal a favor del inquilino, pero no con las ayudas del Plan Estatal de Vivienda.
Ayudas al alquiler para el propietario
Los propietarios de las viviendas libres pueden acceder a este tipo de ayudas, los requisitos son:
- Superficie útil máxima de la vivienda: 120 metros cuadrados.
- Vinculación al arrendamiento (directamente o mediante cesión) por un período mínimo de cinco años.
- Renta máxima: importe máximo anual a percibir por el alquiler 5,5% precio legal de referencia. Esta cantidad se determinará aplicando a una superficie útil que no podrá exceder de 90 metros cuadrados el precio máximo legal de referencia de las VPO de nueva construcción para arrendamiento de renta concertada.
Cuantía económica de la ayuda al propietario y requisitos
El Ministerio de Vivienda subvencionará al propietario los gastos que se ocasionen para asegurar contra posibles impagos y desperfectos:
- Cuantía: 6.000 euros.
- Requisitos determinados por las CCAA o ciudades de Ceuta y Melilla.
- Tramitación: La Comunidad Autónoma en la que esté situada la vivienda, es la que efectúa el reconocimiento del derecho a recibir esta subvención, que se solicitará al órgano competente en materia de vivienda de cada una de ellas.
Ventajas de vivir en alquiler
Además de las ayudas antes mencionadas, establecerse en una casa o apartamento de alquiler tiene sus beneficios. Hay que pensar que la incidencia de este tipo de mercado en España es relativamente escasa, en relación al resto de Europa, donde la cultura de la propiedad inmobiliaria no está tan arraigada, y se opta más por la opción del arrendamiento. Es posible que la actual crisis traiga consigo un cambio de mentalidad al respecto, todo depende de la evolución del mercado inmobiliario en los próximos años.
