Los transgénicos, conocidos también como OMG (Organismo Modificado Genéticamente), son aquellos alimentos cuyos genes han sido manipulados artificialmente. Hasta ahora la mayoría de las manipulaciones que se realizan tienen como objetivo conseguir vegetales resistentes a insectos y herbicidas.

La modificación genética Bt dota a los vegetales de un gen bacteriano que les permite segregar una toxina que elimina cierto tipo de insectos.

La tolerancia a los herbicidas permite a los productores emplear herbicidas muy potentes para eliminar las malas hierbas sin que los vegetales modificados genéticamente sufran daños.

¿Qué OMG se comercializan?

En la Unión Europea sólo se comercializan para su consumo humano ciertos tipos de maíz y soja tratados genéticamente, pero lo cierto es que estos componentes se encuentran presentes en más del 60% de los alimentos transformados como por ejemplo la harina y el chocolate.

Para evitar que los consumidores ingieran OMG sin saberlo las leyes exigen el etiquetado de “modificado genéticamente” a todos aquellos alimentos en los que los transgénicos estén presentes en una concentración mayor al 0,9%. El problema de este etiquetado radica en que una persona, sin saberlo, puede estar consumiendo por ejemplo un filete de ternera que ha sido alimentada con transgénicos pero que no está obligado a llevar ningún tipo de etiqueta por ello.

Ventajas de los OMG

Los productos modificados genéticamente presentan una mejor calidad en sus semillas, y una gran tolerancia a sequías, inundaciones y cambios climáticos.

En la actualidad se encuentran en fase de desarrollo diversos productos para mejorar las propiedades de los alimentos y que resulten más nutritivos o de mayor tamaño y que tarden más tiempo en degenerarse.

Desventajas del uso de transgénicos

Como consecuencia de la resistencia obtenida por los OMG, se utilizan herbicidas mucho más potentes que conllevan a una mayor contaminación del suelo con productos químicos. Además los herbicidas pueden filtrase del suelo a los acuíferos y contaminar también las aguas subterráneas.

Otro de los problemas que está surgiendo en relación al uso de transgénicos es la aparición de insectos y malas hierbas que van haciéndose cada vez más resistentes a los insecticidas y herbicidas.

En la actualidad se está trabajando en la producción de semillas modificadas genéticamente para que sean estériles, es decir, que solo podrían plantarse una vez y los agricultores se verían obligados a pagar cada año una gran cantidad de dinero si quisiesen seguir sembrando estas semillas.

Otro problema de los OMG es que están comercializados por una pequeña cantidad de empresas que tienen monopolizado el mercado mundial y en muchos casos la producción de transgénicos es más costosa que la de productos ecológicos.

De la misma forma el uso de estos productos conlleva también la pérdida de biodiversidad y efectos en el medioambiente impredecibles.

Riesgos para la salud

Hasta la fecha no se ha realizado ningún estudio oficial acerca de los posibles daños que pueden ocasionar a los seres humanos el consumo de estos productos. Aunque existen diversos estudios de carácter independiente que pueden aportar algo de luz sobre este tema. Este tipo de estudios han relacionado los OMG con la aparición de reacciones alérgicas, bacterias resistentes a antibióticos e incluso problemas de fertilidad y disminución de la función renal y hepática.

Alternativas al consumo de transgénicos

Si se quiere estar seguro de que no se está consumiendo OMG lo mejor es apostar por los productos ecológicos ya que tanto en la agricultura como en la ganadería está prohibido su uso.

La asociación ecologista Greenpeace posee también una lista actualizada periódicamente con aquellos alimentos que están libres de OMG y aquellos que, aunque no lo refleje en su etiqueta, son sospechosos de llevarlos en su composición.

En la actualidad cada vez hay más personas preocupadas por su alimentación que exigen su derecho a estar informados de todos aquellos productos que ingieren. Hoy en día cada vez más comestibles tienen su origen en un laboratorio y es muy necesario conocer de cerca los OMG y disponer de datos que puedan orientar a las personas hacia su consumo.