Cada cereal tiene su valor propio y en él se distinguen tres partes: el salvado, que tiene una estructura fibrosa; la almendra, reserva alimentaria del germen y elemento nutritivo más importante y el germen que es la parte más pequeña del grano, pero la que contiene más sustancias: sales minerales, oligo-elementos, aminoácidos, vitaminas y lípidos.

Arroz integral para una dieta saludable

Es el arroz al que no se le ha quitado la capa protectora. Esta capa contiene sustancias nutritivas muy valiosas, pero como contiene materias “vivas” se altera fácilmente en contacto con el aire y la luz. Por este motivo la industria alimentaria clásica realiza el pulido de esta corteza y obtiene el arroz blanco. De aquí que el arroz integral tenga una vida limitada de no más de 1 año.

El valor nutritivo del arroz es excepcional por el equilibrio de sus componentes esenciales: proteínas, lípidos, minerales, glúcidos, vitaminas, indispensables para una sana alimentación. Es un alimento ótimo para incluir en la dieta diaria.

Este cereal es uno de los pocos alimentos que proporciona los 12 aminoácidos esenciales necesarios para el crecimiento del organismo y para su mantenimiento en el estado adulto.

Es energético, pero muy digerible. Contiene una cantidad importante de vitaminas del grupo B, que juegan un rol indispensable en el metabolismo y las funciones del sistema nervioso. Relativamente ligero en sodio y potasio puede ser aconsejado en caso de edemas, insuficiencia cardíaca, hipertensión, afecciones hepáticas y enfermedades vasculares.

Trigo candeal

Hasta hace pocos años constituía la alimentación básica de los países europeos y de América del Norte. El trigo se distingue de los otros cereales por su elevado contenido de proteínas (sólo la avena contiene más) y por la diversidad de minerales.

Es el grano más universal, con el que se hace el “pan de cada día”.

El trigo también es el cereal con más alto contenido de gluten, por lo que las personas celíacas no lo pueden incluir en su dieta.

Trigo sarraceno

Ha sido el alimento básico de eslovenos y bretones. Se trata de un cereal que crece en cualquier lugar y que necesita de pocos cuidados. El problema es que es muy difícil pelarlo, por eso su alto precio.

Es un cereal típico de invierno que ayuda a reforzar los vasos capilares.

Avena

Constituye el alimento básico de los pueblos legendariamente robustos (escoceses). Es el cereal más rico en proteínas y grasas y posee un elevado contenido de vitamina B1. Por su valor calórico se recomienda su consumo en invierno. Está indicada en casos de uremia y diabetes.

Cebada

Es un cereal ligero y refrescante que ayuda en los desarreglos digestivos. Es rico en calcio, potasio y fósforo.

Mijo

En la Edad Media el mijo era muy importante en Europa y se lo usaba como sustituto de la carne en los días de abstinencia impuestos por la religión.

Tiene un alto contenido de ácido salicílico (saludable para la piel, cabello, uñas y dientes), magnesio y lecitina.

Centeno

En la actualidad es un cereal muy consumido en los países de regiones frías como Rusia y Polonia.

Es un depurativo de la sangre, activa la circulación y da elasticidad a los vasos sanguíneos.

Es rico en hierro, ácido fólico y flúor.

Maíz

Es el cereal más dulce. Se caracteriza porque sus hidratos de carbono son rápidamente asimilables en forma de azúcar, constituyendo una gran fuente de energía.

Los cereales son alimentos que han ido quedando en el olvido, aunque en la actualidad se los está redescubriendo e incluyendo en la dieta sana diaria. Sería muy bueno familiarizarse con ellos y aprender las muchas posibilidades que ofrecen en la cocina.